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Entrada de blog "Buscando a quien culpar" por Fernando Alcina, miembro del equipo terapéutico de Qualia, Psicología y Salud Emocional.Solemos buscar culpables de nuestro desagrado en el exterior olvidando que lo hemos generado de piel para adentro y que corresponde a nosotros poner solución.

Por Fernando Alcina
Blog > Buscando a quien culpar
Entrada de blog "Buscando a quien culpar" por Fernando Alcina, miembro del equipo terapéutico de Qualia, Psicología y Salud Emocional.

Buscando a quien culpar

Publicado el 28/10/2013 por Fernando Alcina

El fenómeno de la proyección en el bebé

Un recién nacido llora y patalea cuando experimenta alguna sensación desagradable. No sabe que a eso que está sintiendo le llaman hambre o frío o lo que sea, ni sabe cuál es la causa que lo provoca. Aun no responsabiliza a nadie de su malestar, solo llora y patalea sin saber por qué reacciona así su organismo. De pronto se aproxima a su boca algo carnoso y tampoco sabe por qué se mueven de ese modo sus labios y mucho menos que a eso le llaman reflejo de succión. Sin embargo sí va aprendiendo que la desaparición de su malestar depende de algo que viene del exterior, de algo o alguien que acude a la llamada de su llanto y se encarga de aliviar su malestar. Obviamente el bebé no puede, por sí mismo, encargarse de satisfacer sus necesidades. De momento sólo puede llorar, y poco a poco va asociando su sensación de satisfacción a la oportuna aparición de su madre y su sensación de insatisfacción o frustración a la ausencia de esta.

 

Entrada de blog "Buscando a quien culpar" por Fernando Alcina, miembro del equipo terapéutico de Qualia, Psicología y Salud Emocional.

 

Aquí comienza el fenómeno de la proyección: el bebé proyecta sus sensaciones en su madre y, si sus sensaciones son agradables mamá es buena (en lugar de “me siento cómodo, satisfecho”), y si son desagradables mamá es mala (en lugar de “me siento incómodo, insatisfecho”). Si pide golosinas antes de la cena y sus padres se las niegan se siente frustrado y se enfada con ellos, cree que son malos con él. Sus padres son por tanto, a su entender, los responsables de lo que siente. A medida que crece el niño aumenta el fortalecimiento de esta creencia, que se va extendiendo de sus padres a otras personas e incluso a otras cosas y, como adultos también contaminados por esta misma creencia, la reforzamos en el crío. El niño se cae y se golpea con la esquina de la mesa y, en un intento de aliviar su llanto le convencemos de que hay un culpable sobre el que se puede descargar la ira: “la esquina de la mesa”. Y nos vemos dando golpes a ese trozo de madera y diciendo “mesa mala, no se hace daño al nene”, y el niño se suma a la agresión hacia la esquina y repite nuestras palabras… una locura. Y sin darnos cuenta le estamos transmitiendo al niño dos mensajes implícitos que, de igual modo que lo son para nosotros los adultos, serán motivos de sufrimiento para toda su vida:

a) “La responsabilidad de lo que sientes no es tuya, si experimentas desagrado algo o alguien merece tu odio”; y b) “Debes distraerte del dolor, no te pares a experimentarlo, es mejor y más fácil estar en la rabia, si hace falta descarga tu ira hacia un mueble antes de permanecer en una experiencia dolorosa”.


Puede que, por ejemplo, durante su adolescencia, viva la separación de sus padres distrayéndose del dolor que le causa fumando hachís desde el desayuno hasta la cena y que busque en uno de sus progenitores al culpable sobre el que descargar su ira, y todo porque no puede permanecer en la experiencia de dolor entregándose al llanto (que probablemente fuera lo que estuviese necesitando su organismo) como hiciera cuando era un bebé y aún no estaba contaminado por las proyecciones ni por los introyectos.  

          

      

El fenómeno de la proyección en el adulto

La consecuencia es que, ya en la etapa adulta, en lugar de sentir la gratitud por todo lo que nos han dado y nos dan nuestros padres y el resto del mundo y hacernos responsables de nuestras frustraciones sin buscar culpables, andamos resentidos con nuestros padres por lo que no nos dieron y culpando siempre a alguien de nuestros malestares. Y es en esta etapa cuando podemos cambiar esto, cuando ya hemos crecido físicamente y podemos dedicarnos a crecer personalmente, entendiendo que las personas con las que nos relacionamos merecen ser libres para comportarse como decidan ya que no han nacido con la misión de evitarnos malestar. La experiencia de tener un hijo facilita la comprensión de esto último: cuando los hijos nos convertimos en padres y experimentamos el agotamiento de la paciencia, las noches sin dormir porque el bebé tiene fiebre o vómitos, la desesperación y la frustración porque no sabemos qué causa ese llanto tan desesperado que pone su piel de un color más morado que rojo y parece que va a estallar, el miedo y el esfuerzo por esa criatura a la que queremos tanto (y todo ello sin poder buscar culpables de nuestro malestar porque sabemos que es sólo un bebé que no tiene culpa de nada y que no hay una intencionalidad perversa o manipulativa por su parte, lo cual afortunadamente dificulta el fenómeno de la proyección), pensamos: “ahora entiendo yo a mis padres”.  

Entrada de blog "Buscando a quien culpar" por Fernando Alcina, miembro del equipo terapéutico de Qualia, Psicología y Salud Emocional.

Quiero aclarar que no creo que sea posible (ni demasiado útil) determinar el origen o la única causa de un comportamiento que se da en el presente. En este texto fantaseo con lo que pudo pasarnos en la infancia con una intención más didáctica que adivinatoria. Fuera como fuese, en mi opinión, el antídoto para el mal de la proyección consiste en asumir la responsabilidad de lo que es propio y no en hacer expediciones al pasado. 

   

Reseña

De Casso, P., (2003). Gestalt, Terapia de autenticidad: la vida y la obra de Fritz Perls. Barcelona: Kairós.

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Comentarios

  • (28/10/2013 - 15:15h.) Inma Alcina

    Me ha encantado el artículo, Fernando.
    Gracias

  • (29/10/2013 - 11:56h.) galaica

    No debes culpar a otros de tus propios errores. Cada uno crea su vida en base a las decisiones que toma. No todo es cuestion de suerte. La suerte se la trabaja uno mismos. Si no te salen bien las cosas es que estas fallando en algo.

  • (18/11/2013 - 18:38h.) Cristina Schaaf

    La cuestión no es lo que han hecho de nosotros. La cuestión es: qué hacemos nosotros con lo que han hecho de nosotros" (Sartre)

  • (22/11/2013 - 16:13h.) Javier Alcina

    Sabias palabras, hermano. Me encanta seguir leyéndote desde Miami. Sigue regalándonos tus artículos. Un fuerte abrazo y sigamos aprendiendo

  • (02/09/2014 - 18:16h.) Inma López Espejo

    Me ha gustado mucho el artículo, y me viene muy bien, como siempre. ;)
    ¡Gracias!

  • (10/09/2014 - 10:19h.) Nelia- Reyes

    En el aprendizaje que me llegó del enfoque guestáltico entendí que somos parte de un campo y que este nos condiciona. Cómo regulemos esa interacción, es una cuestión de salud o no. El cambio es una constante y la gestalt habla del principio de homeostasis, de autorregulación, como el que nos gobierna por dentro y en el campo social.
    El principio de esta relación, como apunta Fernando Alcina, nace en la relación con la madre, suministradora de alimento y amor. Las necesidades son satisfechas y no hay más responsabilidad que seguir el instinto.
    Cuando crecemos la madre ya no es nuestra proveedora fundamental y nos toca hacernos responsables. Dentro de los mecanismos que en un momento nos protegieron del dolor, la proyección colocó fuera lo que no podemos ver y sin embargo nos pertenece, dejándonos descargados de responsabilidad. La proyección no es más que la tendencia a hacer responsable al ambiente de lo que se origina en el mismo. Conocer cómo hemos aprendido esta forma de poner la viga en ojo ajeno me ayudó en mi aprendizaje de cómo construimos el carácter. Gracias Fernando por contarlo de esta forma tan sencilla y tan poco culpadora.

  • (10/09/2014 - 12:03h.) Amanda Inés Martínez

    Me sale un suspiro de alivio ver esto expresado de forma tan clara. Me veo frente a un camino que serpentea sin saber por dónde va a seguir, y que empieza con varias pendientes empinadas, descargada de tensiones hasta donde soy capaz porque soy yo misma quien decide seguir el sendero, consciente de que puedo hacerlo a mi ritmo y de que, haga lo que haga, conforme avance van a surgir dificultades. Creo que me pesa más afrontar algo que no me gusta y además enfadarme con alguien que afrontarlo y quedarme en paz.

  • (11/09/2014 - 22:09h.) LEONOR

    Que dificultad tenemos a veces en coger nuestro rol de adultos, y soltar el bebé, el niño o niña que fuimos, dejando ya de culpabilizar a nuestros padres, al ambiente, por no satisfacer nuestras necesidades. Si utilizamos el mecanismo de la proyección constantemente, buscando una madre en nuestras relaciones, con la creencia de que obtendremos lo mismo que en la primera etapa de nuestra vida, estar satisfechos, de esta forma viviremos en la frustración.

    Si podemos darnos cuenta de que no es así, que no es otra persona la fuente de nuestra satisfacción, si podemos entregarnos a atravesar la experiencia conscientemente será nuestra salida sana, así seguiremos creciendo como adultos. Por dolorosa que sea la experiencia, será de gran aprendizaje al hacernos mas responsables en este presente, al poder comprender mejor a los demás…

    Gracias Fernando por tus palabras.

  • (13/09/2014 - 16:55h.) Dolores Cano

    El malestar es pues nuestra responsabilidad. Es nuestro y reconociendolo, sabiendo como actua en nosotros, observando qué desarrolla desde que lo ubicamos, si acaso lo reconocemos como malestar, todo lo que nos provoca es nuestro. Sin embargo estamos tan entrenados en la proyección que nuestra razón solo se encarga de enfatizar que la culpa es de quien podria satisfacer nuestro malestar o necesidad y no lo está haciendo, tanto por que no esté en su mano o lo que es más mayusculo, porque no lo hemos siquiera puesto de manifiesto, no solo nos hemos hecho cargo de nuestro malestar, sino que lo hemos puesto afuera y culpamos desde el silencio, desde lo irreconocible de la ira o la rabia, donde solo sentimos una rabía que en ocasiones se viste de víctimismo y dice sufrir por lo que la otra persona no me da, por lo que el ambiente no me proporciona, por lo que la sociedad no tiene en cuenta.
    Personalmente me quejo en silencio, en sueños practicamente, siento tan profunda la proyección que apenas la diviso entre mi sentir de agotamiento, noto que me falta la energía, las ganas, y apenas vislumbro hoy que detrás de la desgana hay rabía y tras esa rabia culpas afuera, y si no desenmaraño todo esto, si no intento vislumbrar un poco de lo que siento pasa desapercibido y entro cada día en una apatía mayor, a la que paradojicamente terminaría culpando a mi vida y a como la vívo, pero no a mí.

  • (25/09/2014 - 12:37h.) Lorena Quesada

    Muchas gracias Fernando por este trabajo tan sencillo y aclarador. Para mi este es un tema muy hermoso, pues aunque aún ando presa de mi neurosis, el descubrir esto ha cambiado mi vida. La experiencia ha validado a mi razón la idea de que la responsabilidad con uno mismo es una puerta al amor hacia el otro y hacia si mismo. El culpabilizar a los otros o a las circunstancias nos aleja del amor y nos acerca al odio, enfado, rencor y huida. Nos hace sentir indefensos, como que no nos queda otra que estar en este estado de insatisfacción perennemente y esto nos puede llevar a la infelicidad. Hacernos responsables de nosotros, por el contrario nos libera, ya no hay nada ni nadie que pueda dañarnos, no hay nada ni nadie bueno o malo, ahora soy yo la que decido ser o no ser feliz, amar o no amar al otro. Este sencillo concepto, al interiorizarlo, puede transformar una vida entera. Muchas gracias de todo corazón.

  • (02/10/2014 - 22:38h.) LP

    He presenciado varias veces la escena de la mesa de la que habla Fernando y siempre me quedo muda ante tan absurda reacción. Pero al leer tan claramente el mensaje implícito que esa simple acción lleva consigo se me ponen lo pelos de punta y creo que la proxima vez que presencie algo similar intentaré salir del mutismo y decir por lo menos algo que sirva para contrarrestaresa idea.
    Al principio, cuando me inicié en ésto de la maternidad me sorprendí varias veces a mi misma intentando distraer la atención de mi hija hacia algo agradable cuando sentía dolor. Aunque sabía que no quería hacerlo así había algo mu fuerte en mi que me llevaba a hacerlo de manera automática, hasta que pude por fin cambiar este patrón tan comun en nuestra sociedad y ahora si mi hija se hace daño no trato de ocultarlo, reconozco que eso duele y le ofrezco mi abrazo para acompanarla en su llanto.

  • (24/11/2014 - 20:38h.) Marga Díaz

    Mi tendencia es a culpar al otro. Lo pude detectar en su momento y pareció un boomerang que se volvió hacia mí, tomando conciencia de pronto de todo lo que era mío y no del exterior y responsabilizándome de ello. Luego detecté que entre tanta toma de conciencia y responsabilidad apareció la culpabilidad y el fustigamiento, no sabía hacerme responsable sin atacarme y herirme. Por momentos vuelvo a culpar al otro, cuando estoy cansada de tanta lucha conmigo misma. La palabra que lleva varios meses viniendo a mi cabeza es ACEPTACIÓN, quererme y aceptarme con todas esas cosas "negativas" que llevo conmigo...pues esa soy yo. Entre que llego a esto, mientras que intento tratarme con más amor y compasión y sonreírme más que enfadarme..., continúo viendo como oscilo entre culpar a lo externo o hacerme responsable.., responsable con ternura.

  • (03/02/2015 - 13:33h.) Raquel Solís

    La proyección está siendo un campo de trabajo para mi duro de roer…me voy dando cuenta sobre todo de cómo proyecto en los demás lo que no tolero en mi, y cómo esto me permite enfurecerme y castigar a los demás, en lugar de hacerme cargo y resolver…menos mal que puedo verme en el espejo de vez en cuando y enmendar algunas de estas situaciones de injusticia con los demás…

    Me alegro mucho de haber tenido una experiencia muy sanadora para mi, al participar en un espacio donde pude HONRAR Y AGRADECER A MIS PADRES, SOBRE TODO A MI MADRE, con la que tenía guardado un pago pendiente…con esta experiencia he sentido que me ponía en mi lugar y que los ponía a ellos en el suyo, que me libraba de esta carga y que me sentía más libre y limpia, agradezco poder tener dentro esta escena (“mamá, tú eres la grande, yo soy la pequeña, tu me has dado la vida, te agradezco tanto y tanto…” se me viene a la cabeza y me alimento de ella.

    Me deja esta reflexión una sensación de calma conmigo misma, de tener mas poder y control que nunca con cómo vivo las cosas… me hace más compasiva conmigo al contactar con esta idea “responsabilidad con lo que es propio”, esto es mío y yo tengo el poder de estar mejor…

    ...antes necesitaba más que cambiarán los demás, que no me hicieran daño…para ello los vigilaba e intentaba controlar y manipular…ahora me lo veo haciendo en cuanto me distraigo…me pillo echando la culpa a alguien...luego me doy cuenta e intento “traerlo para adentro” y me calma, la verdad…otras veces me arrasa porque me lo creo y entro en batalla…en fin, es un trabajo constante y lento…

  • (26/04/2015 - 10:36h.) Vanesa Caballero Ruiz

    Ésa es la clave para ser dueños de nuestra propia vida, asumir nuestra responsabilidad, ocuparnos de nuestras necesidades y ser conscientes de que los demás también tienen necesidades que no son menos valiosas y significativas que las nuestras. Vivimos cómodamente en la proyección a costa de sacrificar nuestra libertad, nuestra capacidad para ser dueños de nosotros mismos.
    Por otro lado, considero que evitar el dolor nos desensibiliza, nos deshumaniza, quedando así fijados a una máscara, que nos permite pasar por la vida de puntillas, sin entregarnos plenamente a las experiencias, ya que, si no estamos disponibles para el dolor... ¿realmente estaremos disponibles para la alegría, el gozo y la felicidad?

  • (26/04/2015 - 16:30h.) Cristina torres

    Poco más que decir a estas palabras, de donde nos viene lo de proyectar puede ser explicado por distintas teorías, lo que si esta claro es que hay una tendencia general en culpar al otro de los que nos pasa y que por ese camino, ni se avanza ni se está bien. Cuando dejamos de culpar al otro y tomamos conciencia y responsabilidad de lo que nos acontece, nuestra forma de vivir cambia y nuestro bienestar aumenta.

  • (27/04/2015 - 08:52h.) Cristina Herreros

    Como bien dices, el fantasear que ya desde pequeñitos colgamos en el otro nuestro alegría o nuestra frustración, deja muy claro que parece, solo lo parece, más fácil seguir este camino, para no ser responsables de nuestros actos.
    Pero sin embargo, solo cuando seamos responsables de nuestras decisiones entonces seremos libres, consiguiendo bienestar y paz en nuestras vidas.

  • (27/04/2015 - 12:37h.) Rocío González Lerma

    Como bien dice el texto desde pequeños ya proyectamos hacia el exterior la causa de nuestras satisfacciones o insatisfacciones, dependiendo de cómo nos sintamos. Por suerte podemos cambiar esta manera de movernos por la vida empezando a crecer personalmente y coscientemente, asumiendo con responsabilidad nuestras sensaciones y sentimientos, ya sean éstos agradables o no.

  • (30/04/2015 - 19:09h.) GRACIA GARCIA

    Me ha llegado muy adentro , quizás por encontrarme en situación no de buscar culpas fuera pero si de ser responsable de culpa de alguien y es muy doloroso ver a esa persona que tanto quieres como sufre culpándome a mi de todo lo que pasa en su vida sin darse cuenta que tiene que hacerse responsable de su vida, y yo entro en el dolor de no saber como ayudarlo , no saber como hacerle comprender... no es lo mismo verlo desde mi postura que hacerlo desde los 17 años. Yo culpé mucho a mi padre , por mi vida, por no sentirme agusto con nadie ni en ningún lugar , por no creer en nada ni en nadie y por pensar que si hubiese tenido otro padre mi vida hubiese sido diferente y creo que si, pero seguiría siendo la misma persona... En el momento que me hago cargo de mi responsabilidad , responsable de mi vida, de mi malestar y de mis alegrias mi vida cambia para mejor y llego a entender y a perdonar a comprender y a tener paciencia...

  • (12/05/2015 - 10:16h.) M. Iluminada Madrid Gómez

    Creo que la proyección, cuando somos adultos, sirve para evitar el dolor de no haberse sentido queridos o apreciados o valorados. Para evitar ese dolor profundo "culpamos a los otros" de este malestar. Y claro, son los padres, los candidatos más idóneos sobre los que volcar todos nuestros deseos no satisfechos.Mantener este comportamiento de adultos es como no crecer, como no ser adulto y seguir "enganchado" y dependiendo de un deseo que puede, solo puede, que no fuera satisfecho. Nuestros padres nos dieron lo que nos dieron, de la mejor forma que pudieron, cuándo pudieron y con eso tenemos que aprender a vivir.
    Una de las "leyes sistémicas" dice que: "Uno no puede dar lo que no tuvo o lo que no vivió". Así que, nuestros padres nos dieron en la medida de sus posibilidades. Si eso no es lo que "nosotros esperábamos o queríamos" , no podemos pasarnos la vida esperando que nos lo den, ni nuestros padres, ni nuestras parejas, ni nuestros jefes....porque eso es anclarse y seguir en un patrón de relación negativo.
    Creo que para evitar estas proyecciones un primer paso es entenderla, reconocerlas y darse cuenta del dolor que producen y la inmovilidad que suponen. Pero no queda ahí solo el trabajo. Entenderlo a nivel mental es un primer paso para dejarse vivir el dolor, de lo que no se tuvo, a nivel emocional y corporal. Puede haber resistencias y miedos, una pregunta que se abre camino, ¿seré capaz de resistirlo? Pasar por esa prueba es el camino para que los patrones negativos se neutralicen y podamos emprender un nuevo camino más comprensivo, con uno mismo, y, por extensión, con los demás.

  • (27/05/2015 - 11:30h.) Emilio Vela

    Durante toda la lectura del blog recuerdo esa reflexión que seguro todos-as hemos escuchado en la escuela tantas veces: "los padres son los culpables pero no tienen la culpa".
    Me da mucho que pensar. En la necesidad de poder transformar la culpa y la rabia hacia nuestros progenitories, además de otras muchas cosas,en un profundo agradecimiento por quienes somos, gracias. No hay que perder de vista, ahora que somos adultos-as, algo tan importante como es la RESPONSABILIDAD. Todo se transforma entonces.

  • (25/06/2015 - 21:28h.) Ana Gálvez Rubio

    Siempre buscamos en el exterior al culpable de nuestro malestar, de nuestra frustración... si estamos en esa idea, ¿donde esta nuestra parte? ¿nosotros no hemos intervenido? ¿donde estábamos que no somos culpables de lo nuestro? No tiene ni pies ni cabeza, cada uno tiene que responsabilizarse con lo suyo. Sin responsabilidad ni anclaje no se dará crecimiento personal.

  • (09/02/2016 - 10:07h.) Amanda Inés Martínez

    Después de dos años desde que comentara ya esta entrada veo las cosas muy diferentes, y de la misma manera en muchos momentos. Ahora tengo un bebé y aunque no tiene sentido culparlo lo hago a menudo en la crisis que atravieso. El hecho de que sea tan descabellado y doloroso me está enseñando lo que afirma Fernando de forma tan sencilla otra vez más y ésta, espero, integrándose más allá del entendimiento.

  • (07/03/2016 - 21:46h.) Carmen Ferrer Cortés

    A mi personalmente, me resulta difícil darme cuenta en el instante en el que estoy proyectando algo en alguien o en algo... poco a poco me va saltando más mi alarma de pensar "¡vaya! estoy proyectando esto mío en ti", aunque no siempre ni mucho menos. Y ahora me doy cuenta de lo automatizado que he tenido siempre el proyectar en los demás lo mío y en escapar de eso mío de manera inconsciente.
    Y como dice Fernando, estoy encontrando la manera en responsabilizarme de lo mío y de darme cuenta de eso que me pasa.

  • (08/03/2016 - 17:11h.) Johanna Fröhlich Z.

    Me ha encantado, gracias. La última frase para mi aclara la intención de Fernando que me parece muy importante. Yo tampoco creo que sea posible ni útil determinar el origen o la única causa de un comportamiento que se da en el presente. La tendencia de buscar la causa del malestar presente haciendo "expediciones al pasado" no inspira la tómeda de responsabilidad en el presente. El enfoque gestáltico -como en contraste al psicoanálisis- propone la tómeda de consciencia PRESENTE. Por lo tanto, la pregunta clave "para que" varía del "por qué", ya que el "por qué" invita a la exploraci¡on pasada, causal, mientras que el "para que" invita a explorar la agencia del subjeto y la autoresponsabilidad presente.
    Muchas gracias, Fernando.

  • (08/03/2016 - 21:21h.) Beatriz Regalado Leyva

    Un artículo sencillo y sin duda clarificador. Fundamental la última aclaración ya que, aunque por naturaleza tendemos a querer saber el por qué de las cosas, una vez entiendo el por qué, intentar averiguar, o más bien advinar las cosas exactas que pudieron ocurrirnos, en lugar de impulsarnos hacia la responsabilidad, nos alejaría de ella, y del presente.

    Ahora que entiendo por qué, lo importante es, para qué necesitaba entenderlo.

    Gracias por esta aportación tan fantástica y de tan gran ayuda para los que estamos en pleno proceso, o al menos para mí.

  • (14/03/2016 - 12:26h.) María Gil

    ¡Me ha gustado mucho! Sobre todo destacar el enunciado de "sentir gratitud como adultos y responsabilizarnos de nuestra frustración". En esto de las proyecciones y confluencia me encuentro últimamente. Me parece de mucha importancia y calado poner atención en esto para el beneficio propio y de nuestras relaciones.

  • (18/03/2016 - 17:49h.) Andrés

    A mi personalmente me ha costado mucho tiempo de formación y terapia el empezar a interiorizar lo que supone hacerse responsable de uno. Es así y la mayoría de las veces sin darme cuenta acabo responsabilizando a lo que me rodea. Creo que es algo q tenemos tan arraigado que necesitamos estar muy presentes y atentos a lo que vamos sintiendo y lo que hacemos con estos sentimientos.

  • (19/03/2016 - 10:09h.) Amparo Martin

    En mi trabajo diario, con personas, y en la vida, en general, observo algo: nos gusta encontrar explicaciones a lo q nos ocurre, y cuánto mas sencillas mejor, da igual si son ciertas o no, nos tranquiliza " saber", nos devuelve cierto equilibrio...
    Además, es muy tentador echar culpas fuera; es cierto q ello nos deja impotentes pero nos tranquiliza, de nuevo.
    Sin embargo, si me siento responsable d lo q siento, podré tener mas control sobre lo q siento y hago.
    Creo q podemos confundir el hecho d hacernos responsables d nuestra experiencia, que entiendo como algo sanador, con el hecho d sentirnos responsables d todo lo q pasa dentro y fuera d nodotros, esto último hablaria de otro mecanismo, retroflexión, q nos lleva a sentirnos responsables sino culpables, y en la misma dinámica de la q hablaba Fernando, pero ahora: buscando a quien culpar... dentro d uno....

  • (29/03/2016 - 17:31h.) Ana Moreno Tirado

    Antes de comenzar la formación en Terapia Gestalt, no era consciente de mi tendencia continua a responsabilizar a los demás de mis males y mis sufrimientos y también de mis logros y acontecimientos positivos, con lo cual, eludía toda mi responsabilidad tanto en lo positivo como en lo negativo que me ocurría en la vida. Esto es una trampa de nuestra mente que lo que busca es un alivio inmediato del malestar y el dolor que nos producen ciertas situaciones, pues un dolor que se respira y se permanece en él, aceptándolo y llorándolo , desaparece pero, si lo evitamos, si nos distraemos de él, se convierte en un sufrimiento continuo que alimentamos con la culpabilización hacia uno mismo o hacia los demás.
    En Qualia he aprendido a hacerme cargo de mí, a hacerme responsable de mis actos, porque eso es madurar.
    Evitar el dolor supone ponernos una armadura para defendernos de él, y ésta armadura es personal de cada uno y la mantenemos con la variedad de mecanismos neuróticos , defensivos, que nos ayudan a no vernos, a no ser por nosotros mismos, a no responsabilizarnos de nuestros comportamientos y actitudes. Esta armadura nos proporciona un alivio rápido al permitirnos culpar a otros y a la vez, un sufrimiento continuo porque no permite vernos, entender para qué actuamos como lo hacemos, pues solo siendo conscientes de ésto podemos dejar de sufrir.
    Se trata de dejar de buscar fuera y empezar a mirar dentro de mí, se trata de dejar de dirigir el dedo acusador hacia los demás y empezar a mirarme y a entenderme a mí misma.

  • (16/04/2016 - 14:21h.) Rafa Aragón

    El culpar y responsabilizar a nuestro entorno de lo que nos ocurre creo que es algo que tenemos muy arraigado, hemos aprendido a hacerlo así. Porque considerar que todo lo que nos ocurre ses consecuencia de nuestros actos o de cómo estamos interactuando con el mundo supone mucha madurez.

    Supone también aprender a gestionar esas emociones que son de las que nos tenemos que hacer responsables, y al no estar preparados para ello, porque no lo hemos aprendido, seguimos con la tendencia de dejarlo fuera de nosotros, a modo de supervivencia. Sin embargo nuestras circunstancias vitales nos ponen una y otra vez delante de nosotros las situaciones que todavía no hemos sido capaz de afrontar, y sacar su enseñanza pertinente. Cuando vamos haciéndonos cargo de nuestras emociones, estamos más preparados para hacernos cargo de nuestras acciones y de las consecuencias que tienen todas nuestras decisiones.

  • (05/05/2016 - 13:19h.) Teresa Naranjo

    Si hay algo que estoy aprendiendo en esta formación, es a hacer introspección, a darme cuenta y a hacerme responsable de mis decisiones y mis errores.
    Antes siempre le echaba la culpa al otro y solía echar balones fuera, ahora me siento mejor conmigo mismas y soy mucho más feliz , desde que no responsabilizó a los demás de lo que me sucede y miró más dentro de mi.

  • (17/05/2016 - 23:01h.) Ataly

    Sin duda, un buen texto para reflexionar acerca de la proyección. No somos conscientes cómo aprendemos (y luego seguimos inculcando) a poner fuera lo que nos pertenece a nosotros mismos. Es algo que tenemos tan interiorizado y automatizado que resulta muy difícil verlo...

    Y para poder verlo hace falta mucha madurez, no sólo física, sino personal... algo que no solemos aprender a desarrollar con la edad.
    Qué importante es poner conciencia en uno mismo y observar, para después poder responsabilizarnos de nosotros mismos!

    Un estupendo artículo! Gracias.

  • (15/06/2016 - 00:29h.) Simeon

    Al leer este artículo me viene a la mente una frase que yo mismo he usado: "Mama mama he sacado un diez y al mes siguiente así como enfurecido, ¡la maestra me puso un cuatro!. Yo soy quien saco los diez y la maestra quien me pone los cuatro, que difícil se me hace esto de hacerme responsable y que fácil culpar, cambiando el dolor que siento por la ira hacia otros. Lo que estoy aprendiendo es que si los culpables o los responsables son otros y no yo, si no soy parte del problema no puedo ser parte de la solución y esto quizás frustre más y duela más que hacerme cargo de lo mí dolor cuando las cosas no salen a mí conveniencia.

  • (01/07/2016 - 17:42h.) Samuel

    Claro e ilustrativo articulo sobre como proyectamos, como aprendemos a proyectar y a no responsabilizarnos de nuestras reacciones emocionales.

    Me quedo con lo que me transmite el ultimo parrafo, aunque encontremos (o creamos haber encontrado) el origen de un comportamiento de proyección en el momento presente, esto no lo va a solucionar. A veces pensamos que nos hemos equivocado de causa y seguimos buscando hasta que encontramos otra que nos convence mas, pero tampoco nos soluciona nada y podemos seguir buscando y aunque a veces saber el porque nos alivia, ese alivio es el alivio de hacer responsable a otro de lo que nos ocurre. Pero no habremos solucionado el problema.

    Como dice Fernando, "el antídoto para el mal de la proyección consiste en asumir la responsabilidad de lo que es propio"

  • (07/07/2016 - 17:24h.) Leticia Comino

    La sencillez de esta entrada refuerza aún más la importancia de lo que venimos trabajando desde el inicio de esta formación: asumir nuestra responsabilidad en lugar de proyectar buscando culpables fuera de nosotros a las situaciones que nos causan dolor, así como la importancia de atravesar y sentir el dolor en lugar de huir de él.
    Es en nuestro interior donde conviven a la vez los problemas y su solución.

  • (18/07/2016 - 15:52h.) Haydée Mesa

    Me ha gustado mucho la claridad con que se explica la génesis de la asociación entre "satisfacción de necesidades por parte del mundo externo" y "bienestar interior". Así se genera este gran equívoco de creer que la felicidad depende del exterior, creencia que no deja espacio al desarrollo de la responsabilidad.

  • (05/08/2016 - 00:17h.) Celia Facundo

    Fantástico! Que forma de llevarnos a la reflexión más profunda de cómo nace un mecanismo de defensa, en este caso, la proyección.
    Me ayuda muchoa entender mi propio proceso de enterder lo que me pasa cuando algo no sale como yo pensaba, cuando me decepciono, me frustro... aunque lo acepto.
    Aunque el contexto en el cual vivimos nunca deja de sorprenderme, soy yo la que me hago responsable de cómo quiero vivir y sentir lo que hay a mi alrededor. No hay culpables, hay situaciones y momentos. Y mi felicidad depende de mí, solo de mí.

  • (17/08/2016 - 17:35h.) Noelia

    En mi opinión, somos responsables de nosotros mismos cuando tenemos edad para ello, mientras tanto, los responsables deben ser los padres y en ocasiones, muchos menores acaban pagando con errores que cometen los padres. Aunque parezca un disparate, pienso que todos los padres deberíamos estar en la obligación de realizar un curso para aprender a educar a nuestros hijos.

  • (08/11/2016 - 12:46h.) ALEJANDRO BALLESTEROS BARNIE

    Me ha llamado la atención lo que comenta Fernando sobre que los niños no responsabilizan a nadie de su malestar, simplemente lloran porque está ocurriendo algo desagradable. Que es después cuando aprende (o aprendemos) a hacer una asociación de que eso que es desagradable viene de fuera, porque aún no existe una madurez emocional para que esa asociación vaya en una dirección que nos empodere.

    Veo ahí también una Maestría a la hora de vivir la emoción sin perderse en cuál es la causa de la misma. Es decir, que simplemente llega y es expresada. No pasa los filtros de la adecuación, ni la culpa... autenticidad pura.

    Gracias por la oportunidad para reflexionar.

  • (09/11/2016 - 19:28h.) Juanjo Novo

    Muy interesante explicación de la dificultad del Ser Humano en asumir como propia la fuente que genera las emociones negativas, sin echar "balones fuera".
    Ya desde la etapa de lactantes es lo que "mamamos" y continuamos haciéndolo durante la etapa de adultos, algunos toda la vida. El reto estaría en mi opinión, para ser más libres, en darnos cuenta de este mecanismo, tomar conciencia y reapropiarnos de nuestra propia experiencia

  • (15/11/2016 - 13:30h.) Ruth López

    Cuantas veces habré oído "mesa mala no dañes a la niña" y visto golpear dicha mesa...vaya con el introyecto adquirido por una "inconsciente" acción.
    Cuántas veces no educaremos a nuestros hijos en esas "insanas" costumbres que llevan un mensaje tan fuerte como el de "La responsabilidad de lo que sientes no es tuya, si experimentas desagrado algo o alguien merece tu odio"; y "Debes distraerte del dolor, no te pares a experimentarlo, es mejor y más fácil estar en la rabia, si hace falta descarga tu ira hacia un mueble antes de permanecer en una experiencia dolorosa".
    Gracias al "darme cuenta" el trabajo va encaminado a no repetirlo con mis familiares y hacerme responsable de mis sentimientos.

  • (16/11/2016 - 21:18h.) Mª Carmen Román

    Maravillosas palabras que destapan un velo más en este arduo camino del crecimiento personal.
    "Proyección y culpabilidad" Que dos palabras tan inofensivas en apariencia pero, si se unen, cuan catastróficas pueden llegar a ser.
    Proyectamos nuestro malestar y culpabilizamos al otro. Todo para no permanecer en la experiencia del dolor.
    Que ante esto una opción muy "positiva" , por no decir "la única positiva" es responsabilizarnos de nosotros y de nuestro malestar, permanecer en la experiencia de malestar, dolernos y, si es necesario, llorar.
    qué fácil parece pero, que difícil hacerlo, al menos, para mí. Lo intento pero, sin darme cuenta vuelvo a caer en la misma trampa.
    DARSE CUENTA. Quizá ahí este la clave. Gracias Fernando por esta "llave". intentaré usarla, y quizás con responsabilidad, esfuerzo y consciencia pueda llegar a ser capaz de permanecer en mi malestar sin culpar por él a otros.

  • (17/11/2016 - 19:11h.) Bea Carazo

    Me ha dado que pensar el articulo ya que es cierto que desde chicos nos dicen que la mesa es mala, la puerta y todo lo que se cruce en nuestro camino, cuando en realidad es tan sencillo como acompanar en el dolor, no hay que quitarselo ni proyectarlo fuera.
    Me ha parecido muy inetersante la vision desde la infancia, y como desarrollamos la proyeccion. Me hace mas conciente, hacia mi la primera, pero tambien cuando me dirija a un peque.

  • (22/11/2016 - 08:40h.) Ana Requena

    Por esta razón es por lo que creo que todo el mundo necesita terapia porque tenemos muy metido que estamos mal porque las cosas no nos van bien, pero en lo profundo de nosotros, si le diéramos hueco intuimos que esa no es vida, pero no sabemos llegar a la responsabilidad de cada uno. y además dejamos de sentir y nos quitamos de llorar, si lloramos tememos ponernos peor...Gracias Fernando

  • (23/11/2016 - 17:44h.) Antonio Olmos Beas

    Me ha echo pensar ,sobre el génesis de la proyección .
    yo cada vez mas , voy haciéndome responsable de mis sentimientos .

    tiene mucha verdad en describir la locura de la proyección y de como puede dirigir nuestra vida por caminos que no llegan a ningún lugar ..
    que locura

  • (05/12/2016 - 16:26h.) Marina Gutiérrez Fernández

    Durante toda la lectura, me he visto a mi misma en diferentes situaciones de mi vida, diferentes etapas, siendo más pequeña, adolescente o adulta sin asumir responsabilidades de lo que me pasa, de lo malo , claro, porque cuando suspendes es porque el profe te tiene mania, cuando apruebas es que has estudiado mucho, y eso, por comentar algun ejemplo... Y desde pequeños aprendemos que si asumimos nuestras responsabilidades te regañan, ¿Quién ha roto esto? si decias que tú te regañaban, y como no querias sentirte asi, pues dices "yo no", el cominezo de la evitación de responsabilidades, en ninguna circunstancia he escuchado ni vivido a nignún padre decir "bien, hijo, has asumido la responsabilidad de haberte cargado la alfombra..." veo más a padres, y a los adultos dándole golpecitos a la mesa...
    Nunca es tarde para asumir nuestras responsabilidades, yo por lo pronto lo intento conmigo misma y a ver si estas navidades tengo ocasión de probarlo con mis sobris.
    Me ha gustado mucho el artículo, muy buena forma de enfocarlo, amena y muy didáctica!

  • (07/12/2016 - 00:40h.) Ana Garcia

    Un artículo muy interesante y acertado. Es tan fácil no responsabilizarse y poner fuera todo lo que no gusta o es incomodo. Es fácil y está tan integrado en cada uno que aflora de forma automática. Yo misma, en muchas ocasiones, me reconozco en ese discurso de este o aquel es el culpable de mi malestar.poco a poco voy desarrollando más conciencia sobre esto y claro que me resulta una difícil tarea ir desterrando este mecanismo. Ya en mis niños, desde muy pequeños, veo como intentan resolver su frustración y su ira culpando a otro. Es lo sencillo, no es más que un camino rápido para aliviar el malestar interior y no entrar en contacto con él.

  • (08/12/2016 - 22:26h.) Merce

    Me ha gustado el artículo.Viene a decirnos que para contrarrestar el mal de la proyección,hay que asumir sólo nuestra responsabilidad. Como adultos también contaminados y reforzamos en el niño esta misma creencia:"distraerte del dolor, no te pares a experimentarlo, es mejor y más fácil estar en la rabia"no lloremos. En lugar de sentir" la gratitud por todo lo que nos han dado y tenemos". Buena forma de enfocarlo.Gracias!!

  • (09/12/2016 - 19:49h.) Carlos Sánchez

    A veces me quito tan rápido del malestar que estoy teniendo que no me da tiempo a darme cuenta de cómo uso los mecanismos de defensa.
    A veces me doy cuenta de una molestia y aún así sigo utilizando los mecanismos de defensa sin darme cuenta de que continuo cayendo en la trampa habitual de cambiar como me siento controlando/manipulando a los demás, a veces me convenzo pensando que estoy haciendo lo correcto, cuando me hago responsable de lo que siento, cuando me hago responsable de mis necesidades y me atrevo a no dar una respuesta para quitarme el malestar me doy cuenta de mi dificultad para asumir las consecuencias de ser auténtico. Por ejemplo, lo paso muy mal cuando quiero decir "no" a alguien porque luego me agobia sostener que esa persona se ha podido sentir mal por ello o que algún día esa persona me diga a mí que "no".
    Estoy aprendiendo poco a poco a sostener lo que significa el autoapoyo, el no ser dependiente de los demás y a no buscar condicionar a los demás.

  • (27/12/2016 - 18:50h.) Rocio Osuna Rico

    El que cada uno es libre de comportarse como quiera porque no es misión del otro evitarnos el malestar, es una idea muy fácil de entender pero para mí es difícil de aplicar. Si considero que alguien me causa malestar, surge en mí enfado y acusación. Me cuesta ver que no es el otro el que me lo está provocando, que la responsabilidad de lo que siento es mía...Lo de la proyección es algo que tengo que revisar a menudo. Intento detener esta acusación cuando me enfado con alguien y preguntarme qué me pasa pero me lleva un tiempo, no soy capaz de hacerlo de forma inmediata. Pienso en el ejemplo del bebé y entiendo su llanto como un reclamo. Esto me hace pensar, "entonces en el momento en que me enfado y sale el ogro que llevo dentro ¿qué estoy necesitando?"

  • (07/08/2017 - 18:30h.) Estrella G.M.

    Un artículo esclarecedor, explicado de una manera muy sencilla y de fácil comprensión, son conceptos repetidos a lo largo de la formación, RESPONSABILIDAD y no EVITAR EL DOLOR, a nivel mental, está tan claro, sobre todo con los ejemplos que pone Fernando, lo de la esquina de la mesa es tan cotidiano, que me hace temblar, por lo que significa en realidad, ese poner fuera toda la responsabilidad de nuestro malestar.

    Me reconozco, tanto en lo de no responsabilizarme, como en la evitación del dolor. Gracias a esta formación le voy poniendo conciencia, la falta de responsabilidad me ha creado y me sigue creando problemas en mis relaciones, me resulta difícil sentir cual es mi necesidad, mi mecanismo es, si estoy mal es por tu culpa y luego viene el enfado y luego la culpa por no saberlo gestionar, uffff!!!!!, en ese trabajo estoy, tratando de poner conciencia y de quedarme en el dolor y llorar hasta vaciarme, sin escapar.

  • (11/03/2018 - 04:20h.) Yolanda Martínez

    Me ha gustado mucho el artículo, muy sencillo pero con ideas muy claras en relación a la proyección que hacemos ya desde bebés. También me ha resonado mucho con mi momento presente, de experimentar esto al otro lado, en el lugar de madre y de lo difícil que es a veces, dejar o permitirle que experimente su propia frustración sin esperar o buscar la responsabilidad externa a su malestar o emociones.
    Y claro, que cuando somos adultos repetimos este patrón una y otra vez, por la incapacidad que tenemos de sostener lo que haya... Muchas gracias

  • (18/06/2018 - 20:38h.) Alien Janice

    Hola amigos, soy Ulrika Anders. Después de estar en relación con Anderson, mi esposo, durante años, rompió conmigo, hice todo lo posible por recuperarlo, pero todo fue en vano, lo quería de regreso porque lo más importante en mi vida es la familia y el amor, amo tanto a mi esposo y a mis hijos. mi esposo me miró a los ojos y dijo que había terminado entre nosotros, le pregunté todo, hice promesas, pero él se negó. Le expliqué mi problema a mi amiga y ella sugirió que preferiría contactar a un lanzador de hechizos de amor que podría ayudarme a almorzar hechizo de amor para recuperarlo, pero he contactado a algún otro lanzador de hechizos en línea en el pasado, pero ninguno de ellos pudo hacerlo. para recuperar al marido, todos demandan dinero y no hacen nada por ayudar, pierdo la esperanza en lanzadores de conjuros porque pensé que no hay poder en los hechizos. Hasta que mi amigo me presentó a Oduduwa, el verdadero y poderoso hechicero. Soy del tipo que nunca pensó que había escrito de nuevo, no tuve más remedio que intentarlo, le envié a Oduduwa el canal de ortografía y él me dijo que no había ningún problema de que todo estaría bien antes de Seis días hábiles que mi ex marido vuelve a llamarme por teléfono antes de que tres días lanzara el hechizo y, sorprendentemente, el otro día eran alrededor de las 4 p.m. Mi ex me llamó, estaba tan sorprendido, respondí la conversación y todo lo que dijo fue que lo sentía tanto por todo lo que quería que le devolviera, que me ama tanto. Estaba tan feliz y fui a él, que fue la forma en que comenzamos a vivir juntos felices otra vez. Desde entonces, le prometí a alguien que conozco que tiene un problema con la relación, que sería útil para esa persona al recomendarlo como el único hechicero de hechizos de Amor real y poderoso llamado Oduduwa que me ayudó con mi propio problema.
    Correo electrónico: dr.oduduwaspellcaster@gmail.com Puede enviarle un correo electrónico si necesita ayuda en su relación o en cualquier otro problema como, por ejemplo, ...
    1) encanta el juego hechizos
    2) Devuelve hechizos de amor perdidos
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    Póngase en contacto con este gran hombre si tiene algún problema con una solución existente
    contactar a Oduduwa a través de: Whatssap: Tel: +2348109844548
    dr.oduduwaspellcaster@gmail.com

  • (15/10/2018 - 14:05h.) Olivia McFly

    Después de estar en relación con Wilson durante siete años, él rompió conmigo, hice todo lo posible para traerlo de vuelta, pero todo fue en vano, lo quería tanto por el amor que tengo por él, le rogué con todo. , Hice promesas pero él se negó. Le expliqué mi problema a alguien en línea y ella me sugirió que me contactara con un lanzador de hechizos que pudiera ayudarme a lanzar un hechizo para recuperarlo, pero soy del tipo que no creía en el hechizo, no tenía más remedio que intentarlo. Me refería a un lanzador de hechizos llamado Dr. Zuma zuk y le envié un correo electrónico, y él me dijo que no había problema de que todo estará bien antes de tres días, que mi ex volverá a recibirme antes de tres días, lanzó el hechizo y sorprendentemente en el El segundo día, fue alrededor de las 4pm. Mi ex me llamó, estaba tan sorprendido, respondí a la llamada y todo lo que dijo fue que sentía mucho lo que había sucedido, que quería que volviera a él, que me quiere tanto. Estaba tan feliz y fui a verlo, así fue como empezamos a vivir felices juntos de nuevo. Desde entonces, he prometido a cualquier persona que conozco que tiene un problema de relación. Sería de gran ayuda para esa persona refiriéndole al único lanzador de hechizos real y poderoso que me ayudó con mi propio problema y que es diferente de Todos los falsos por ahí. Cualquiera podría necesitar la ayuda del lanzador de hechizos, su correo electrónico: spiritualherbalisthealing@gmail.com o llámelo al +2348164728160. Puede enviarlo por correo electrónico si necesita ayuda en su relación o cualquier otra cosa. PÓNGASE EN CONTACTO CON EL AHORA PARA SOLUCIONAR TODOS SUS PROBLEMAS

  • (12/12/2018 - 06:57h.) Marlen Lucas

    Saluti di stagione ragazzi ... Sono felice di condividere con voi interessanti testimonianze di vita vera sulla mia esperienza di relazione personale. Qualche settimana fa ho letto un blog online con commenti postati che ha salvato il mio matrimonio dal divorzio, davvero l'informazione è potente. Avevo buone intenzioni di condividere con voi la mia esperienza personale nella mia relazione matrimoniale. Mio marito ha divorziato da me per gli ultimi 2 anni, si è trasferito per incontrare un'altra donna, ho pianto tutte le sere ogni volta che ricordo che mia figlia mi ha chiesto quando tornerà a casa per cena stasera! lo amo così tanto e abbiamo una bambina di 6 anni. ho contattato così tanti incantesimo l'anno scorso nessuno è stato in grado di riportare mio marito, tutti hanno chiesto un sacco di soldi da me, ho lasciato l'incantesimo d'amore fino alla scorsa settimana, sono andato a trovare il mio amico a casa, ho detto al mio amico tutto quello che mi capita e condivido il mio dolore al cuore con la mia amica Michelle, mi ha anche consigliato di contattare la comunicazione con lo stesso Spell Caster Dr.oduduwa, ho letto su di lui il commento del blog online, che ha un potere magico di Spelling per riportare il marito casa. Mio marito era sotto l'incantesimo malvagio di un'altra donna che dichiarava di frequentare la scuola superiore, ha convinto mio marito a divorziare da me. Mio marito Anders è tornato a casa da me solo ieri piangendo per il dispiacere di divorziare, si è rammaricato e ha detto di non aver ragione. questo è vero, mio ??marito era sotto l'influenza malvagia di un'altra donna perché sosteneva che mio marito la frequentava prima di sposarsi con me. Dr.Oduduwa mi aiuta a risolvere il mio problema matrimoniale. stasera io e mio marito con nostra figlia ceniamo insieme nella casa delle grandi mamme. Sono molto felice e uso questo mezzo per apprezzare i poteri d'incantesimo d'amore di Oduduwa.
    Il dottor Odiduwa mi ha assicurato che può gestire questi problemi come segue;
    - Incantesimo d'amore per riportare l'ex marito / riportare l'ex moglie
    - Honey Spell to Stop Cheating and Lying in una relazione
    - Potere magico Spelling per tornare perso Fiducia nella tua relazione - Poteri di preghiera degli incantesimi per dare alla luce il tuo bambino, interrompi Divorce / Seperation Spell. - bastoncini di candele rosse che compitano le preghiere per farsi rimborsare i soldi persi. - Incantesimo di incantesimo di buona fortuna per attirare l'amore e la fiducia nella relazione e anche preghiere di ortografia di successo di affari finanziari. Incantesimo d'amore per attirare attenzione e rispetto, sin da quando sono entrato in comunicazione con Dr. Odiduwa sembra essere come un padre per me. apprezzo i suoi consigli e le parole di saggezza che mi hanno visto durante la mia dura esperienza matrimoniale. Sinceramente raccomando Dr.Oduduwa Love spell caster per tutti coloro che hanno problemi di relazione matrimoniale simili, basta inviare un messaggio per comunicare con Dr.Oduduwa per una soluzione rapida e urgente per riportare la relazione d'amore perduta: (dr.oduduwaspellcaster@gmail.com )

  • (07/01/2019 - 19:30h.) Antonio Puertas Manzano

    Responsabilidad, responsabilidad y responsabilidad. Es lo que más puedo destacar de este didáctico artículo. Cada vez que entramos en las proyecciones debemos hacer ese ejercicio consciente de responsabilidad. Pero la dificultad está en darnos cuenta de cuando se activa el mecanismo. Por tanto más responsabilidad, más conciencia y menos dar rienda a la frustración.

 

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