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Blog "El Ego en Terapia Gestalt" creado por Paulina Ramírez psicologa integrante del equipo de Qualia, Psicología y Salud Emocional, con sede en Granada"El Ego en Terapia Gestalt"
Podremos conocer cómo funciona el Ego y, sobre todo, hacernos cargo de que ese funcionamiento.

 
Por Paulina Ramírez 
Blog > El Ego en Terapia Gestalt
Blog "El Ego en Terapia Gestalt" creado por Paulina Ramírez psicologa integrante del equipo de Qualia, Psicología y Salud Emocional, con sede en Granada

El Ego en Terapia Gestalt

Publicado el 05/11/2012 por Paulina Ramírez

El ego, ese etenerno incomprendido

Nuestro ego nos ha salvado la vida, no es cosa de decir que hace las cosas mal o que en él todo está equivocado. Hablemos con respeto y cuidado de la construcción psíquica que nosotros mismos he mos construído. Si cuando somos adultos nos deja de servir dicha construcción edificada en la infancia es, nada más y nada menos, porque nuestras circunstancias y nosotros mismos tenemos otro acervo piscológico-emocional y distintas demandas sociales que cuando éramos niños. Pero el ego nos ha ayudado durante mucho tiempo a sobrevivir.

En la edad adulta nuestra necesidad es dejar de sobrevivir para dar paso a vivir con bienestar. Según la Terapia Gestalt, dicho bienestar viene dado por: reconocer e identificar ese ego como propio, conocer y limpiar sus mecanismos y automatismos y seguir en disposición de darnos cuenta continuamente de cómo funciona.

Un gran porcentaje de lo que construimos egóicamente nos sirve y nos seguirá sirviendo para ciertas circunstancias. Por ejemplo, nuestras habilidades, son parte importante de nuestro ego y nadie dirá que usarlas es insano para nosotros mismos. El problema es creer que debemos usar dicha habilidad en toda circunstancia y para alcanzar todo lo que queremos.

Nuestro gran error es construir un ego estático y rígido pensando que sirve para todo. Al igual que el piano, nuestro ego tiene muchas teclas y nosotros gastamos gran parte de nuestra vida tocando una melodía de un sólo sonido. Sin embargo, tocar una melodía egoica significa transitar por todo lo que somos con autenticidad y responsabilidad.

 

Blog "El Ego en Terapia Gestalt" creado por Paulina Ramírez psicologa integrante del equipo de Qualia, Psicología y Salud Emocional, con sede en Granada

    

         

Somos EGOistas porque es lo único que tenemos

No tenemos más herramienta que nuestro ego, con sus percepciones e interpretaciones del mundo. Si somos capaces de tomar al ego como una construcción psíquica generada a partir de la biografía de cada uno de nosotros, podremos conocer cómo funciona y, sobre todo, hacernos cargo de que ese funcionamiento y "mantenimiento" nos compete a cada uno.

El ego es como una máquina que, bien engrasada y limpia, nos permite relacionarnos con el mundo y con los demás de forma auténtica. No es cosa de destruirlo, sino de hacernos cargo responsablemente de su funcionamiento.  

Fotografía de Paulina Ramírez

Paulina Ramírez

Psicóloga Especialista en Terapia Gestalt, miembro de la Asociación Española de Terapia Gestalt y miembro del Equipo Terapéutico de Qualia, Psicología y Salud Emocional. Formada en Teatro Terapéutico. Finalizando la Formación en Psicoterapia Integrativa.

CategoríasOpinión

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Comentarios

  • (14/11/2012 - 13:20h.) Mar Souto Ramírez

    Pues muchas gracias por el artículo, por fin me ha quedado un poquito más claro que es el ego.

  • (19/11/2012 - 15:25h.) Isabel Esteban

    Coincido contigo Paulina en la no pelea con el ego. En el agradecimiento por los servicios prestados y los por prestar.

    Hace un mes y medio que no fumo y ante esta circunstancia mi ego se ha hecho muy presente: anda el hombre desesperado, ahora amenazando, ahora llorando por los rincones, ahora tratando de seducirme (a mi!!), buscando la manera de hacerme fracasar en el intento. Vaya usted a saber qué se le antojará que va a pasar con él si lo consigo.

    Quizá sea que empecé por decirle aquello de "Tú eres tú y yo soy yo..." Y creo que eso fue lo que le asustó; la desidentificación es una de las cosas que más miedo le da al ego. Así es que tuve que pasar a tranquilizarlo y explicarle cuanto aprecio y agradezco su labor.

    Porque aunque su presencia tenga el objetivo contrario, lo cierto es que ha conseguido que yo vea claramente a la adicción y la supuesta necesidad de humo como algo ajeno a mi, no soy yo quien desea fumar ni quien se cuenta excusas.

    Y me llena de ternura verle parlotear, manotear, inventar estratagemas... Me recuerda a un niño asustado el primer dia de escuela.

    Y yo creo que al ego hay que tratarlo como a un niño porque tiene mucho de niño, no olvidemos que empezamos a forjarlo en nuestra más tierna infancia. Y con el mismo amor que a un niño, explicarle en qué misiones contamos con él y cuáles hemos de emprender solos.

    Por ejemplo, ahora mismo está más ancho que largo observando cómo escribo sobre él.

  • (19/11/2012 - 18:36h.) Paulina Ramírez

    Me alegro Mar, gracias por tu comentario.
    Isabel, eso desindentificarse del ego es siempre cosa buena. Yo lo entiendo como el camino de la sanación. Gracias por tu comentario.

  • (20/11/2012 - 21:00h.) Mariposa Azul

    Después del taller de este fin de semana, en que he encontrado con mi ego de una forma impactante, volver a leer tu blog me tranquiliza y me invita a mirarlo de otra manera, con menos dureza.

    Le he culpado de todos mis males y de mi forma de vivir . Ahora la tarea es afinar, como tu dices , las teclas de mi piano y ver en cada momento que melodía puedo interpretar según las circunstancias. Pero tengo que aprender a reconocer todas las teclas. ¡Menuda tarea ¡

    Muchas gracias Paulina por tu blog y por prestarme tu manta para que no pasase frío, la tarde del viernes cuando llegue al taller

  • (21/11/2012 - 11:28h.) Paulina Ramírez

    Abrigadita contigo misma se hace más amable el enfrentar al ego. Gracias por tu comentario madame Butterfly

  • (05/12/2012 - 13:26h.) Del cuerpo al alma

    Gracias Paulina por este articulo. Para mi, la clave es identificar cuando estoy en el ego y cuando no. Lo que a mi me ayuda a identificar que es ego y que no, es preguntarme, esta manera de pensar, sentir o hacer me separa del otro o incluso de mi ser esencial? Si la respuesta es afirmativa, el ego es el que está al mando. El ego funciona desde la huída del dolor, como un intento de no tocar la herida, de no reproducirla, y justamente en este intento es en donde se perpetúa. Una buena pregunta sería ¿que estoy intentando evitar?

    Buena semana.

    Patricia Morales

  • (07/12/2012 - 09:39h.) Paulina Ramírez

    Me ha gustado la idea de que el ego no quiere tocar la herida. Para mí también es evitativo, Patricia, muchas gracias por tu comentario.

  • (19/12/2012 - 21:29h.) Obdulia

    Me gusta esta conciliación con mi "carcasa", le he dicho tantas cosas contra un cojín, ja ja... Si fuera leona, pues me movería por la selva con mis zarpas y mis molares, pero como humana, utilizo mi carcasa, mi carácter, mi ego. La toma de conciencia me ayuda a no estar subida a su noria, a no acabar siempre en las mismas montañas rusas, en las mismas batallas, en las mismas empresas. Descanso de mi carcasa, ayudo a descansar a mi carcasa. La escucho, la complazco, o le niego sus empeños. Para mi, es dejar de hacer tantas cosas por un impulso inconsciente e ir haciéndolas de manera serena, consensuada conmigo misma, No decide mi carencia, mi necesidad de ser vista, no decide mi vanidad, ni mi miedo , no decide mi hedonismo, procuro escucharme, y decidir yo, este otro yo, hermano y compañero de mi ego, que ama la vida, y quiere honrarla con conciencia. Y al mismo tiempo, mi carcasa, que lleva toda la vida actuando, emocionada, protestona, impulsiva, tenaz y chapucera, me levanta y me pone en movimiento, escucho su sensibilidad, su creatividad, su emoción. Entonces siento que mi carcasa y yo, estamos de acuerdo. Y no se si me desidentifico, miro desde lejos, miro desde dentro,o me vuelvo a identificar de otro modo. El caso es que me concilio, y respiro... a veces ...

  • (20/12/2012 - 11:04h.) Paulina Ramírez

    Ponerse de acuerdo con la carcasa, que acto amoroso más bonito, Obdulia, me ha encantado. Gracias por tu comentario.

  • (02/03/2013 - 20:17h.) Reyes Sánchez Tallón

    ¿Qués es mi ego y que soy yo ? Mi ego es lo que me mecaniza, lo que me lleva a lo mismo una y otra vez, a las misma lucha de poder, a los mismos sentimientos de enfado y de rencor,a los mismos miedos y desesperanzas.Sólo cuando consigo centrarme en mi puedo verme y ver al otro sin confusión. Desde mi ego me pierdo a mi misma en la mirada del otro...... Reconozco que me ha encantado la idea de este bloc de reconciliarme con mi ego.Ahí está mi ego, continuamente aparece y más me vale aceptar lo que hay en el momento y dejar de pelearme con él. Así a veces consigo vivir bien y hasta mirarlo con ternura, como a una niña.Gracias por tu reflexión Paulina , me ha encantado.

  • (04/03/2013 - 11:00h.) Paulina Ramírez

    La construcción del ego comienza en nuestra niñez, así que tiene toda la lógica del mundo que lo mires como a una niña, Reyes

  • (06/03/2013 - 14:56h.) Susi Bodenshon

    Llevo mucho tiempo peleada con mi ego, no sabiendo muy bien qué hacer con él y con ganas de borrarlo completamente. Leer este artículo y pensar en el ego como algo que construí para poder sobrevivir y que me sirvió durante un tiempo, hace que cambie la forma de cómo lo percibo y siento agradecimiento por la función que cumplió en su momento. Otra vez me doy cuenta que el trabajo realmente consiste en integrar todas las partes y no intentar ver el ego como algo alienado sino como una parte de mi misma que tiene su razón de ser.

  • (06/03/2013 - 17:33h.) Sonia

    Al leer este artículo, reflexiono sobre las grandes posibilidades de ser con mi ego; tal y como nos comenta Paulina, el ego tiene muchas teclas y me produce cierto alivio saber que mi error está en usar la misma tecla, mi carcasa particular creada..; estas palabras me llevan a pensar que lejos de destruirlo, es verlo, apreciarlo como parte de mí, dejando de estar peleada con él y sabiendo hacer un uso responsable del mismo, dejando a un lado lo rígido y estático y aprendiendo a encontrar la melodía adecuada al momento, gran reto!! Gracias.

  • (07/03/2013 - 10:04h.) Paulina Ramírez

    Integrar generalmente lleva consigo un ejercicio de aprendizaje y humildad digno de transitar, Susi y, evidentemente, es mejor que desintegrar. Gracias por tu comentario.

  • (07/03/2013 - 10:10h.) Paulina Ramírez

    En la pelea conmigo misma derrocho una cantidad de energía que bien podría utilizarla en descubrir las posibilidades de ser de mi ego, como bien dices Sonia. Gracias por tu comentario.

  • (30/06/2014 - 01:17h.) Ana Jiménez Rodríguez

    Nuestro ego a nuestro servicio.. ¿puede ser una herramienta si hay conciencia? lo difícil creo que está en despenalizarnos y usarlo como recurso. Una aceptación del yo ideal que me acarrea desconexión con la realidad y con el otro. Desde ahí no amamos, desde ahí no vemos a nadie.

  • (03/07/2014 - 21:53h.) Alejandro Rodríguez

    A mis pacientes les suelo indicar que hagamos una caricatura, un manual de estilos de nuestro ego. Con ello trabajamos esa parte de ego que no nos deja estar en el vacío fértil, la esencia, el alma. Hay un momento del camino que es bueno, ya habiéndolo luchado y peleado, hacer las paces, darle un sitio, ponerle al ego de vez en cuando el biberón.
    Gracias Paulina, por tu aproximación, estoy muy cercano a ti en ella...

  • (16/08/2014 - 11:49h.) Carol Padilla Moral

    Sales en cada uno de los escenarios que piso , formando parte como un personaje más, ahora que te veo, ahora que te reconozco, y empiezo a darme cuenta que reclamas tu espacio , ese que no te he podido dar durante tanto tiempo.Muy a menudo, como una niña asustada, en tu papel de víctima, diciéndome que no puedes, que estás cansada de luchar conmigo, y que necesitas que te vea y que te acoja como una parte importante de mi.Otras veces apareces en mis relaciones con los demás, diciéndome que tengo que ser yo misma, para no perder mi esencia, como si fuera algo rígido e inmutable, pero con mucho diálogo, a fuerza de hablarnos y escucharnos nos vamos comprendiendo.Así es como te veo ahora, como mi mayor empuje para el cambio.
    Gracias Paulina por esta reflexión tan buena y necesaria, a mi me ayuda a desidentificarme del ego y conocerlo.

  • (15/11/2014 - 19:08h.) Inma López Espejo

    Yo le tengo mucho cariño a mi ego, me ha "sacado" de muchas historias, aunque ahora también veo que me ha negado otras. Así que lo miro bien, porque soy yo intentando sobrevivir, y le doy las gracias por estar cuando no podía ser de otra manera, y le intento explicar todo lo que quiero cambiar... y a veces se pone protestón e insoportable, pero lo importante para mí en este momento es seguir dialogando.

  • (01/12/2014 - 18:25h.) Fran Serrano

    Cuando descubrí esto de que el Ego me ha salvado la vida tuve otro tremendo insight, me di cuenta de que la reconciliación era posible y de que esa construcción estaba para actuar a mi favor. La diferencia entre antes y ahora es que ya no me servía, mi Ego se había quedado desactualizado como se queda el software antiguo, era obsoleto y necesitaba ser renovado. Y en esas ando...

    La persona que escribe este post me dijo: "puedes tirar la pared con una apisonadora o escarbar con un cuchara de a poquito, pero hazlo con respeto".
    Gracias Paulina...

  • (02/12/2014 - 07:23h.) Paulina Ramírez

    gracias a tu Fran

  • (15/01/2015 - 10:47h.) Alicia Martínez

    Me ha gustado mucho la claridad con que defiendes al ego, creo que es muy importante ampliarlo y tener a nuestra disposición una mayor cantidad de respuestas, para así poder adaptarnos a la variedad de situaciones que la vida nos plantea. Partes de nuestro ego no nos valen por obsoletas o erróneas, pero otras partes nos ayudan vivir, para mí la clave como dices esta en dejar de ser rígidos. Gracias Paulina.

  • (15/01/2015 - 13:57h.) Cris

    Me ha gustado el artículo porque me recuerda que el ego es algo que yo construí porque lo necesité, que en algún momento de mi vida me sirvió, me ayudó a sobrevivir. Recordarlo me ayuda a mirarme con un poco más de cariño, a no enfadarme tanto conmigo misma, cada vez que vuelvo a pillarme en el automatismo, con el disfraz puesto y totalmente metida en mi papelón.

  • (15/01/2015 - 16:54h.) Juan Miguel Agüero Escobar

    A lo largo de mi vida ha ido variando el concepto que tenia para mí el ego, en su mayoría como algo negativo y perjudicial. De lo que me he percatado, es que de nada vale querer destruirlo o vencerlo, sería como querer destruirse a uno mismo. Me ha llevado a esta idea, la cantidad de luchas encarnizadas que he tenido con él, no llegando a buen puerto en casi ninguna.
    Fuera lo que fuera, nos ayudo y fue nuestro sostén en edades sensibles, “actualizarlo”, viéndolo venir e integrándolo como parte de un todo, hará que esté a nuestro servicio y no al revés.
    Gracias Paulina

  • (16/01/2015 - 12:46h.) África Haro

    Me ha encantado la explicación por lo concisa y aclaratoria que es.
    Personalmente, desde que he elegido vivir con conciencia, no siempre he tenido ese reconocimiento del que tú hablas hacia mi ego y cada vez que he sentido que él saboteaba otras posibilidades de enfrentarme a la vida he entrado en una emoción de rabia, de impotencia, de traición hacia mí misma.
    Estoy contigo cuando dices que el camino es reconciliarse con él, reconociendo que al fin y al cabo me ha servido, aunque haya sido aprendiendo patrones erróneos que no forman parte de lo que soy, sino el producto de una imagen mental de mi misma forjada por lo que pensaban los que me rodeaban y me enseñaron a creer de mí.
    Pero es gracias a todo ese armazón y a tomar conciencia de él y comprenderlo, cuando puedo tener la posibilidad de llegar a otro conocimiento más profundo de mí misma desde la emoción, desde el alma y desde ahí sin desdeñar todo lo anterior, procurar integrar de una manera más armoniosa lo que siento, lo que pienso, lo que digo y lo que hago.

  • (19/01/2015 - 21:11h.) Jessica Sánchez

    Romper todo el concepto de mi ego, me tenía perdida, de alguna manera me sentía que no sabía quien era. Y poder conocer que la relación del ego conmigo misma puede modificarse, y que puedo utilizar la parte que necesite en cada momento, siendo consciente, me ayuda a conocerme mejor, a ser más flexible con mis propias creencias sobre mí.
    Al fin y al cabo estás construcciones psíquicas, están en continua evolución en mi interior y ser conscientes de ellas, me da tranquilidad y mi actitud hacia ellas es de presencia y un profundo respeto

  • (23/01/2015 - 12:58h.) Katty Muriel García

    Me ha encantado este texto, he sonreido mucho leyéndolo y he sentido un gran alivio. Pues sí, siempre estuvo ahí y siempre estará, mi ego me ayudo a sobrevivir tantas veces...Y ahora pues toca eso que hablaba Paulina de limpiarlo, reconocerlo, percatarme cuando aparece la niña buena, la controladora, la fría y distante, la prudente y sabionda...en definitiva y, utilizando el simil de la autora, ahora estoy tocando otra melodía con mi viejo piano.

  • (01/02/2015 - 13:35h.) ANGELES RODRIGUEZ MARTIN

    Me llega con claridad la importancia del reconocimiento y por tanto del respeto que debemos tener a la labor que ha cumplido nuestro ego en las primeras etapas de nuestra vida y por otra parte también me llega nuestra responsabilidad en crecer desde un mayor autoconocimiento, percibirnos, integrarnos y aceptarnos con una mayor flexibilidad y amplitud, dándonos la oportunidad de experimentar el autoapoyo sin buscarlo tan egoicamente en el exterior, sobre todo porque eso nos va a brindar la oportunidad de salir de muchos mecanismos y fluir con más bienestar, lo que significa vivir más que sobrevivir.

    En este camino de identificación de los momentos en los que estoy actuando egoicamente y a su vez de identificación, desde la experimentación, de que soy algo más allá de esa forma rígida y encarceladora de sentir y actuar, es en el que me encuentro en este momento, desde todo mi trabajo con la gestalt y con el SAT. Y en todo este camino la sensación de Respeto a lo que he sido y soy aquí y ahora, es algo que quiero sentir muy presente, pero como siempre digo deseo ese "Respeto en Movimiento", es decir que me siga facilitando la integración de todo lo vivido y me lleve a su vez a la ampliación de mirar de mí misma.

    Gracias Paulina !!!

  • (04/02/2015 - 16:52h.) Gloria Cobo

    Coincido con muchos de los compañeros en la sensación de liberación, cuando a través del trabajo personal somos capaces de despenalizar al ego, aceptando su función, la pasada y la presente. Cuando Paulina dice en su post "En la edad adulta nuestra necesidad es dejar de sobrevivir para dar paso a vivir con bienestar", me ha recordado a un pensamiento o sensación que de niña tenía de forma recurrente, y es que "quería ser mayor". No sé si entonces, o ahora, entiendo esa sensación como que "mis recursos son débiles y no sé vivir bien, el mundo es hostil y difícil, y de mayor será distinto". Yo, sin ser consciente, me iba armando de esos recursos, empleados en la supervivencia. Ahora, como pude prever en mi infancia, vivo mejor, con ese bienestar del que habla Paulina. El mundo, o la vida, sigue siendo en ocasiones hostil y difícil, pero me gusta este juego. Ahora no quiero ser mayor, ni quiero volver a la infancia. Y he dejado de pelear con los recursos creados, aliándome con ellos y sonriéndome por las variadas formas en que toman cuerpo, al hilo de las cosas que van pasando en mi vida. A veces veo al ego como quien ve una obra de teatro: la representación puede ser de lo más melodramática, pero como observadora encuentro un poso de disfrute; es el juego de la vida.

  • (10/02/2015 - 18:50h.) Luisa

    Bueno parece que Paulina habla de no ser esclavos del ego sino fluir con el , aprovechar lo que si funciona y primero ver y luego irse dejando lo que nos hace sufrir como si no pudiéramos hacer otra cosa , aunque es difícil cambiar el automático poco a poco se van consiguiendo pequeñas cosas que a mi personalmente me dan la confianza necesaria para seguir intentándolo. Solo con verlo ya se pone uno a una distancia del automático , el primer paso es ser el espectador de uno mismo si no ni siquiera se puede cambiar algo .En esto a mi me ayudan mucho mis compañeros del grupo de trabajo porque ven de mi aquello que yo misma no puedo y se atreven a decírmelo , por esto les estoy muy agradecida.

  • (07/03/2015 - 17:56h.) NOE

    Me agrada la idea de darle el valor que el ego necesita, porque a veces lo rechazamos, es una buena visión calificarlo como aquello que nos ha ayudado a sobrevivir, y también es cierto que por eso, siempre lo sacamos en todas las circunstancias de la vida.
    El taller del narcisismo y este fragmento, hace que comprenda mucho mejor, que no tenemos que depender de que el ego nos salve, porque ya no quiero sobrevivir, quiero vivir y estar bien conmigo misma, esa herramienta está ahí, pero ya es hora de ir tocando diferentes melodías, de explorar diferentes habilidades, ver el aprendizaje de mis errores y purificar ese ego que he ido construyendo desde mi infancia.

  • (11/04/2015 - 20:13h.) Trini Olmos

    Muchas gracias Paulina por estas palabras sobre el ego. Estuve un tiempo peleada con mi ego y recién hice las paces con él. Ahora cuando me veo o me reconozco el él me produce una sonrisa y una cosa amorosa de ser compañeros de viaje. Como bien dices el ego es nuestra herramienta, nuestras habilidades y la clave esta en conocer bien su funcionamiento y no ser esclavos de él.

    Tocare el piano en toda su gama de melodías.

  • (14/06/2015 - 19:13h.) María Dolores Salazar Vargas

    "El ego nos ha salvado la vida..." Así lo intuía yo antes de empezar en este proceso y así me ha quedado claro sin lugar a dudas que fue en mi caso, me salvo la vida en la infancia y me ayudo a sobrevivir en mi entorno, quedando en mi un residuo de insatisfacción con la vida y deseando experimentar una vida mas plena. Es a raíz de todo el trabajo realizado en gestatl que esta sensación de plenitud ha llegado a mi vida, cuando realmente he podido comprenderme en mi propia biografía, aceptando a mi ego, no peleándome con él y dándome cuenta de como funciona.
    Gracias Paulina por tu blog

  • (16/09/2015 - 00:22h.) Esther Cuenca

    Me alegra leer estas lineas en favor del Ego, porque nunca me ha gustado penalizarlo, aun consciente de como te dificulta en el presente, enredándote. Soy quien soy por lo vivido, y por suerte ahora podemos decidir quien queremos ser, y poner conciencia para que el Ego este a nuestro servicio, y no vivir esclavos a él. Gracias

  • (02/03/2016 - 10:28h.) Cristina torres

    Me gusta la visión del blog sobre el ego, como dice es una herramienta que construimos en la infancia cuya finalidad era sobreviviría. El problema es ser preso de la herramienta, en vez de usarla a nuestro servicio.
    Para ello es importante ver de qué esta formado nuestro ego y en que automatismos nos encarcela, para poder liberarnos de ello y ser más libres de nosotros mismos.

  • (02/03/2016 - 17:45h.) GRACIA GARCIA

    Somos EGOistas por que es lo único que tenemos... yo me siento en estos momentos muy enfadada con mi ego precisamente por no querer ser egoísta y quizás eso me lleve a tener un gran ego...No sé como lo construí en mi infancia , ni si quiera se como pasó por mi adolescencia, no se si me ha salvado o me ha hundido . Aquí es donde más me identifico nuestras habilidades, son parte importante de nuestro ego y nadie dirá que usarlas es insano para nosotros mismos. El problema es creer que debemos usar dicha habilidad en toda circunstancia y para alcanzar todo lo que queremos.

  • (02/03/2016 - 19:17h.) Cristina Herreros

    El ego lo construimos en nuestra infancia nos ayudo a forjamos para la madurez, pero ya llego ese momento en la madurez de decidir quienes somos y quien queremos ser , que nos ayude, nos oriente pero que no nos limite esa es la tarea....
    ;e parece un tema muy bonito, por que duele, por que te hace crecer, y por que es necesario dar luz a esta parte tan nuclear.

  • (04/03/2016 - 09:19h.) Vanesa Caballero Ruiz

    He aquí nuestro trabajo y aprendizaje: entender nuestro ego, por qué y para qué se ha construido, encontrarle su sentido, hacernos responsable de él e incluso agradecerle, ya que nos ha permitido sobrevivir durante mucho tiempo.
    Y, partir de ahí, empezar a limpiar sus mecanismos y a construir un ego flexible, para así comenzar a vivir con bienestar.

  • (04/03/2016 - 13:41h.) Rocío González Lerma

    Me gusta la idea de saber que el ego nos sirvió y nos ayudó a sobrevivir construyéndolo nosotros mismos desde que eramos niños/as. Esta concepción del ego me permite estar más pendiente de cómo funciona en mi vida, responsabilizándome de mantenerlo o cambiarlo según mi necesidad y mi autenticidad conmigo misma y con el otro.

  • (19/04/2016 - 23:22h.) Eva Spreafico

    Muchas gracias por este artículo Paulina. Me parece muy interesante porque cambia totalmente el concepto que tenía o he tenido sobre el ego y seguro también el de muchas otras personas. Es hora de dejar de luchar y para ello se necesita comprensión. Poder asociar el ego como algo bueno para mí, es un trabajo ya muy grande de toma de conciencia. En ello sigo. Muchas gracias y hasta la próxima.

  • (09/05/2016 - 18:36h.) Cristina Martín de Somodevilla

    Desde que empecé a conocerme y a tomar conciencia de mi y de mis mecanismos, el ego siempre ha sido algo que se me ha resistido, que aun a día de hoy me cuesta reconocerlo como tal. Leyendo este articulo, he podido darme cuenta de otro de mis mecanismos forjados en la infancia y que maneja muchos momentos de mi vida; Hoy lo he podido llamar ego.
    Estoy de acuerdo en no ir en contra de él, si no mas bien conocerlo y saber tratarlo; Y en ello estoy...

  • (12/07/2016 - 18:05h.) Raquel Solís

    Leyendo a Paulina me pongo a pensar en cómo nos han educado usando la palabra ego de forma despectiva, como un defecto y un peligro, como algo cuya ausencia te hace mejor persona.
    Me parece muy importante lo que dice de su utilidad en el pasado y a veces hoy, y respetar y tratarlo(me) con cuidado, y de que es una construcción basada en nuestra biografía. Recuerdo ahora escenas donde fui sumando y ensayando algunas de mis peculiaridades y características personales.

    Cuantas veces he tenido que mostrarme de cierta manera para que me acepten o atiendan, mostrarme eficaz, mostrarme autosuficiente, mostrarme apenas, o no mostrarme para que no me castiguen o ignoren.
    Y ahora, mujer adulta, lo sigo haciendo igual (o muy parecido), sin poder conectar con la fuerza y los nuevos recursos que tengo, y sin poder soltar la inercia de mostrarme así y no de otras formas.
    Me parece muy importante la idea de que ahora me toca vivir mejor, ya no tengo que "ser aquello de aquella manera para aquellos" que necesité para sobrevivir. Esto lo sumo a la idea de que adulta es ser responsable, también de mi bienestar.

    Explorar otras formas de estar se me hace difícil y me despierta miedo e incomodidad, disparándose dentro de mi los introyectos y dolores pasados. Pero cada vez que hago o pienso algo diferente, luego me siento feliz y asombrada de lo que pasa!...

    Siento que ante mí, últimamente, se abre un camino hacia la reconciliación conmigo, de mayor conocimiento y compasión, y esta lectura lo refuerza. Es una vía de sanación y de paz interna, de hecho cuanto menos me juzgo con dureza y menos me castigo por quien soy, más parece aflojarse(me) y abrirse mi armadura, y más fáciles se producen los cambios. Intento cada día dejar la jueza y ponerme a asistirme y ocuparme de lo que toca para estar mejor.

  • (23/07/2016 - 11:47h.) Amanda Inés Martínez

    Me parece muy exacta la descripción que da Paulina del ego.
    En los momentos en los que despenalizo este conjunto de características adquiridas, comprendo su sentido y las veo sólo como la parte más emergente de todas mis posibilidades de funcionamiento, estoy disponible para usarlas en mi favor, de forma responsable y satisfactoria. Esto no me resulta fácil, ocurre sólo en esos momentos de comprensión, de perspectiva de mí misma. Pero si algo lo facilita es la aceptación que da esa comprensión. Y entonces estoy disponible para tratar conmigo, con la vida y con los demás de otra forma. Las exigencias se relajan para con todo el sistema; la percepción que he construido del mundo gana de pronto profundidad y brillo, e incluso elementos hasta tales momentos desconocidos.

    Esta es una puntualización sumamente importante en todo proceso terapéutico.

  • (01/09/2016 - 23:32h.) Lorena Quesada

    Me encanta la idea de darle al ego la posición que corresponde y se merece. Si bien es cierto que en la edad adulta su papel resulta mas una desventaja que ventaja, precisamente por no saber identificarlo y manejarlo, no podemos olvidar el "gran favor" que nos hizo en innumerables ocasiones cuando aún no podíamos valernos por nosotros mismos. El nos "salvó" de no "morir" antes de tiempo. He de confesar que se reduce considerablemente el malestar que provoca esta lucha interna, esta "guerra" (errónea) contra él , considerando esta perspectiva. Si, por él he llorado, y por él he sobrevivido. Como siempre se vuelve a caer el concepto bueno-malo. Muchas gracias por este artículo, Paulina.

  • (10/09/2016 - 00:11h.) Lina Martín Martín

    La cosa no es renegar de él, sino de tomar conciencia para vivir bajo su esclavitud. Y con eso es un trabajo arduo, el darme cuenta de que tras el sufrimiento está el mandato de ese ideal y la locura de perseguirlo a toda costa.

  • (17/09/2016 - 15:53h.) Jesús

    Esta entrada del blog me lleva a tratarme con cariño a mi mismo y a mis dificultades de ampliar mi repertorio personal. Mi ego forma parte de lo que soy y como tal es bueno dignificarlo, ahora que tambien me limita y no me quiero someter a ser solamente lo que he sido sino a ampliarme, a ser valiente y atreverme a mostrarme de mas maneras, con mas matices. Para esto también me sirve enfadarme con las rigideces que me limitan.

    Una vez más una polaridad entre aceptarlo y enfadarme con el EGO

  • (19/05/2017 - 17:38h.) Joaquin Cervilla Martin

    Dicho de otro modo, la clave en el ego, es ir, hacia otra clase de ego, que en lugar de proteger, incluye al ser interno junto al medio.

  • (11/07/2017 - 09:41h.) Carmen Ferrer Cortés

    Este artículo me calma. Me calma el comprender que el ego me ha ayudado a sobrevivir y que realmente así ha sido.

    Me tranquiliza el comprenderlo y a no vivir en constante lucha contra él en toda circunstancia ni a dejarlo perenne en todo momento.

    Tomar conciencia de él, me hace responsabilizarme y el saber que estará en algunas circunstancias de mi vida, ni siempre ni nunca. Como explica Paulina, "nuestro gran error es construir un ego estático y rígido pensando que sirve para todo".

  • (11/07/2017 - 19:05h.) Andrés

    Me gusta esa forma de mirar al ego que plantea Paulina, con respeto y agradecimiento por habernos traído hasta donde estamos. Veo que en muchas ocasiones culpabilizo a mi ego por mis comportamientos y actitudes y me cuesta acogerlo como parte de mí, aún sabiendo que no soy solo eso y que deseo responsabilizarme de él.

  • (12/07/2017 - 20:36h.) Amparo Martín Romera

    Este artículo me recuerda las posibilidades de hacernos cargo de cómo funcionamos partiendo siempre de lo que uno es y de la construcción que uno ha hecho de sí mismo.
    Me gusta el respeto con el que Paulina habla del Ego sin tener que llegar a ser exclavo del mismo.
    Lo enlazo con el último Taller sobre el Narcisismo con Irene Díaz, ella decía: "cuánto más perseguimos el ideal del Yo más nos alejamos del Yo. Sin compasión por uno mismo no hay salida, no hay crecimiento, no saldremos del ideal del Yo".
    Pues eso: compasión y respeto para crecer como personas.

  • (20/10/2017 - 10:01h.) Haydée Mesa

    El ego manejado en nuestro propio beneficio (y en el de los demás) con consciencia, es una manera de contacto sana con nosotros mismos y el entorno. Una capa protectora que nos envuelve y un barniz de originalidad, pues cada ego lleva implícito un potencial caractrístico que lo hace único. La cosa es afinarlo bien y no ser un esclavo ciego e insconsciente de sus propios mecanismos. La cuestión no es el ego, sino el uso que hacemos del él. Una vez más, el matiz no es el qué, sino el cómo.

  • (09/11/2017 - 15:21h.) Johanna

    Gracias por el artículo y los comentarios.
    me inspira el comentario de Obdulia, que más bonita manera de ponerse en contacto con un@ mism@.

    Para mi son escasos los momentos en los que me puedo des-identificar y sentir que soy más que esa construcción psíquica.

  • (12/02/2018 - 18:18h.) Samuel

    Este articulo me ha ayudado a comprender mejor que es el ego y a verlo desde otro punto de vista, a reconciliarme con el y darme cuenta de cual es su funcion y mi responabilidad respectoa mi ego. me descubre la necesidad de hacerme cargo de mi ego, de actualizarlo y realizarle el adecuado mantenimiento para que siga siendome util. en lugar de estar enfadado con el y querer eliminarlo

  • (13/04/2018 - 18:11h.) Beatriz Regalado Leyva

    Ninguna parte de mi ni de mi psique ha querido nunca aniquilarme.
    Alguien llamó Ego a la forma inmadura, infantil, tal vez irreflexiva desde la perspectiva adulta pero altamente inteligente y adaptativa que desarrolló miente inocente, de comportarme y/o responder ante determinadas situaciones complicadas y salir de ellas, si no airosa o lo menos perjudicada. Está claro que funcionó en su momento, de hecho debió de hacerlo una y otra y otra vez, hasta hacerse inconsciente y automática.
    Para mi clave no es desecharla. Es hacerla consciente en el aquí y ahora, y como bien diría Paulina, actualizarla.

    Por otro lado, ser adulto no me da los recursos automáticamente, ni la conciencia, ni la respuesta, ni el valor de ir hacia o de no huir. Ser consciente no cura, solo es el inicio y quedarme o no, atravesar o no, y cuándo, también es casi siempre una" elección". Esto no es una carrera contra el ego ni hacia la iluminación. Mi ego, ha sido mi mayor protector.

    Gracias Paulina. Por este...y por todos.

  • (13/04/2018 - 18:16h.) Beatriz Regalado Leyva

    *mente

  • (21/04/2018 - 00:16h.) Simeon

    Totalmente de acuerdo, gracias Paulina por este blog!
    Actualmente esta muy extendida la idea de que el ego es algo malo y que hay que eliminar, y esto es algo que no comparto.
    Si el ego es la idea que tenemos de nosotros mismos, eliminar el ego significaría dejar de tener cualquier idea sobre nosotros mismos. y esto no creo que sea posible.
    Diferente es que el auto-concepto que tenemos nos limite o como nos dices en el blog: Nuestro gran error es construir un ego estático y rígido pensando que sirve para todo.
    Así que me quedo y espero algún día conseguir tú última frase: No es cosa de destruirlo, sino de hacernos cargo responsablemente de su funcionamiento.

 

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