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Descubre la entrada de blog "Mecanismos Neuróticos" de Fernando Alcina, psicólogo del equipo de Qualia, Psicología y Salud EmocionalLos Mecanismos Neuróticos son estrategias que hemos aprendido a utilizar para poder permanecer inconscientes o sordos a la información que nos proporciona nuestro propio organismo 

Por Fernando Alcina
Blog > Mecanismos Neuróticos, ¿Respetas tus necesidades?
Descubre la entrada de blog "Mecanismos Neuróticos" de Fernando Alcina, psicólogo del equipo de Qualia, Psicología y Salud Emocional

Mecanismos Neuróticos, ¿Respetas tus necesidades?

Publicado el 25/03/2013 por Fernando Alcina

 

 

Blog "Mecanismos Neuróticos, ¿Respetas tus necesidades?" creado por Vicente Martínez, psicólogo y terapeuta especialista en Terapia Gestalt, integrante del equipo de Qualia, Psicología y Salud Emocional, con sede en Granada


Cuando no satisfacemos nuestras necesidades solemos quedarnos frustrados y resentidos. Constantemente estamos teniendo necesidades
. Beber, comer, orinar y defecar son necesidades primarias que nos son fácilmente identificables y (salvo extrema pobreza, prostatitis o estreñimiento) realizables. Cuando tenemos sed, por ejemplo, sucede que en primer lugar notamos sequedad en la boca (sensación), tras esto nos damos cuenta de que necesitamos beber (conciencia), nos preparamos para ir al grifo (energetización), caminamos hacia él (acción), bebemos (contacto) y nuestra sed queda saciada (retirada).

No solemos tener problemas para satisfacer necesidades de este tipo. Ahora bien, supongamos que lo que necesitamos es satisfacer otro tipo de necesidad. Por ejemplo expresarle a nuestra pareja que no nos apetece ir de compras con ella o que no soportamos pasar una tarde de domingo viendo a ese equipo de futbol que tanto le gusta. O supongamos que necesitamos pedir a ese vecino que tiene cara de matón que deje de hacer tanto ruido. Estas pueden ser necesidades cuya satisfacción mejore nuestra calidad de vida y en muchos casos, en lugar de cubrirlas, “aceptamos” acompañar a nuestra pareja a dónde no queremos ir quedando resentidos y malhumorados por ello, o despotricamos del vecino porque no sale de él adivinar que estamos estudiando y necesitamos silencio. Siempre es más fácil enfadarse con alguien que asumir que tenemos miedo a su reacción y que nos faltan recursos para enfrentar ese miedo. El caso es que, dependiendo de en qué momento “decida” cortar la satisfacción de mi necesidad, estaré recurriendo a un mecanismo neurótico u otro. Supongamos que lo que necesito es decirle a mi pareja que no quiero ir a un determinado lugar con ella.

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Confluencia

Si ni tan siquiera me permito tener la sensación de incomodidad por tener que ir estaré haciendo uso de la confluencia, esto es que en lugar de guiarme por mis sensaciones estaré convencido de que mis necesidades son las de mi pareja, confluyendo con ellas y no pudiendo despegarme (retirada) para sentirme a mí mismo.   

  

Introyección

Si llego a tener la sensación de incomodidad pero no me permito tomar conciencia de a qué se debe tal sensación incómoda, lo más probable es que me encuentre influido por algún introyecto (o idea inculcada) del tipo: “un buen marido no deja sola a su mujer” o “una buena mujer debe estar siempre con su marido” o “hay que ceder en todo para que las parejas funcionen” o cualquier otro pensamiento que de manera más o menos explícita haya recibido durante mi crianza. El resultado suele ser un malestar de origen desconocido: “estoy agobiada y no sé por qué” o “no entiendo por qué me encuentro mal si no tengo motivos”.

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Deflexión

En caso de que llegue a tomar conciencia de mi malestar ante la idea de acompañar a mi pareja pero algo me impida ser completamente honesto con ella, ya sea porque no soporto discutir y evito a toda costa cualquier situación que pueda ser conflictiva o porque creo que si se lo digo me abandonará (o por cualquier otro motivo) lo más probable es que opte por deflectar, esto es desenergetizarme, anestesiarme para evitar un contacto real con mi pareja en el que mostrarme con transparencia. Por ejemplo podría actuar con diplomacia o ponerme a hablar sin parar acerca de cualquier tema insustancial. En cualquier caso estaré desoyéndome después de haberme oído, evitando así sensibilizarme demasiado para no tener que hacer algo al respecto.    

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Proyección

Si después de tener la sensación de que no quiero ir, tomar conciencia de ella y activarme para tenerme en cuenta decido echarme atrás, antes de la acción, estaré recurriendo a las proyecciónes. Esto es quitarme la responsabilidad de mi propia activación (de mi propio malestar en este caso) y ponérsela a mi pareja. Concretamente se la podría poner pensando cosas como: “siempre tiene que estar pidiéndome que le acompañe a todas partes, parece que no sabe hacer nada solo” o “qué egoísta es, solo piensa en ella”. Con esto yo me evitaría asumir que me quedo jodido porque me faltan recursos para poder decir lo que quiero o no quiero hacer, siendo más fácil para mí enfadarme con ella.

Introyección y proyección son las dos caras de la misma moneda y, como bien dice Francisco Peñarrubia, ambos mecanismos “mantienen una relación de proporcionalidad compensatoria. Es decir que proyectamos la polaridad de lo que introyectamos. Dicho en cristiano: Si me inculcaron que debo ser siempre simpático acusaré y criticaré duramente a los antipáticos, es decir, a los que me muestran esa parte de mi (mi enfado o antipatía) que tengo rechazada y que no me permito mostrar. En el ejemplo de la pareja yo la acuso (proyección) de egoísta, que es exactamente lo que no me permito ser si le digo que no me apetece acompañarla, debido a que pienso que lo que está bien es ceder (introyección).

    
  

Retroflexión

Retroflectar implica pasar a la acción, pero no a una acción cuyo fin es tomar contacto con el ambiente exterior (en este caso mi pareja) para satisfacer las necesidades de mi organismo sino a una acción en contra de mi propio organismo, una acción auto-destructiva que me evita tener que relacionarme con los demás. Así podría, por ejemplo, reprocharme haber deseado hacer otra cosa en lugar de acompañar a mi pareja (“qué egoísta puedo llegar a ser”) e incluso somatizar en forma de úlcera si es mucho el estrés y el tormento al que me someto.

Casos aun más extremos y patológicos de retroflexión suponen la auto-agresión física de forma consciente e intencionada, por ejemplo provocándose leves cortes en la piel, introduciéndose piedras en el calzado o, en su máxima expresión, suicidándose.

    

Conclusión

Mi pretensión al escribir este artículo ha sido básicamente describir algunos de los mecanismos neuróticos a los que recurrimos con frecuencia y, para ello, he descrito diferentes posibles reacciones ante una misma situación. Quiero aclarar que no hay fórmulas mágicas para conseguir que no se enfade nuestra pareja. Sin embargo sí es posible adquirir una actitud a través de la cual no nos responsabilicemos de sus enfados ni la responsabilicemos de los nuestros. Si me apetece que me acompañe a algún sitio y ella no desea venir es muy posible que no me agrade que me lo diga sin embargo estaré siendo respetuoso con ella si, en lugar de tratar de manipularla con mi enfado para ver si así hago que cambie de opinión, no pierdo de vista su derecho a decidir a dónde quiere ir y acepto que ella no ha venido a este mundo a cumplir mis expectativas, es decir que ni ella ni nadie tiene por qué cargar con mi frustración porque las cosas no sean como yo quiero.  Blog "Mecanismos Neuróticos, ¿Respetas tus necesidades?" creado por Vicente Martínez, psicólogo y terapeuta especialista en Terapia Gestalt, integrante del equipo de Qualia, Psicología y Salud Emocional, con sede en Granada

Reseña

Peñarrubia F., (2008). Terapia Gestalt. La vía del vacío fértil. Madrid: Alianza Editorial.
 

Fotografía de Fernando Alcina

Fernando Alcina

Psicólogo Especialista en Terapia Gestalt e Integrativa, miembro de la Asociación Española de Terapia Gestalt y miembro del Equipo Terapéutico de Qualia, Psicología y Salud Emocional. Formado en Teatro Terapéutico y Técnico Superior en Animación Sociocultural.

CategoríasTerapia Gestalt

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Comentarios

  • (25/03/2013 - 19:22h.) Mariposa Azul

    Me han encantado Fernando, muy clarito y como siempre el hacernos responsables de nuestra vida, en el camino estoy.

    ¡Muchas gracias ¡

  • (26/03/2013 - 08:36h.) Fernando Alcina

    Me alegra que te haya encantado y que te haya parecido "muy clarito".
    Gracias a ti por tu comentario.

  • (01/04/2013 - 19:20h.) Obdulia

    Fernando, me gusta este repaso de los mecanismos. La curva que has puesto desde el reposo a la retirada es muy clarificadora respecto a dónde se producen las interrupciones. Para mi, por ejemplo, comprender qué es y donde se produce la deflexión es muy importante: cómo aflojo, me desconecto ante una necesidad que siento y comprendo, me desconecto ante el miedo que me supone la energetización, la acción, la responsabilidad en definitiva. Me doy cuenta de mi necesidad, y algo sucede que cambio el recorrido de mis pasos, aflojo la situación ...y me deprimo. Descubrir este sutil mecanismo en mi, me ayuda a seguir en la escucha de mi misma, no desconectar como manera de evitar la responsabilidad, no desconectar y dar un paso más, entrar en el túnel y avanzar hacia mi necesidad, el contacto con el otro: ya sea un encuentro, una ruptura, una confrontación, ( cómo evito las discusiones con una sonrisa amable...) y también ir hacia un libro, un proyecto, un viaje...no romper la curva en el momento de la energetización, ir hacia la acción y el contacto con mi necesidad. Gracias por el esquema Fernando, facilita mucho el repaso de conceptos básicos.

  • (05/04/2013 - 16:15h.) Fernando Alcina

    Hola Obdulia, me alegro de que te sirva. Tu comentario me anima a seguir escribiendo sobre estos asuntos. Gracias!

  • (14/05/2013 - 14:32h.) MLeonor

    Que importante papel juega la conciencia en este proceso de satisfacción de las necesidades, qué fácil parece estar atentos a la sensación, ponerle nombre y satisfacerla, sin caer en los mecanismos de forma automática, no siempre lo conseguimos. Creo que la clave está en ser honestos con nosotros mismos, no conformarnos con algo diferente de lo que el cuerpo y la conciencia nos expresan, escucharlos, tener valor en asumir nuestra responsabilidad y ser fieles a nuestra autenticidad, observaremos entonces que las relaciones con los demás mejoran.

  • (16/05/2013 - 10:54h.) Jesús

    Pues la verdad es que NO, no respeto mis necesidades. Y la toma de conciencia de esto me resulta dolorosa, a ver si con la comprensión me consuelo un poco y voy resolviendo.

    Primero tendré que asumir puedo estar en el mundo triste, enfadado, acobardado o dolido... aunque en mi casa siempre hemos estado de guasa (¿confluencia?)

    Y si es así no tengo que estar siempre sacando pecho y puedo tomar contacto con las sensaciones que me surgen (que difícil me parece hoy). Ahí me surgen las escapadas y huidas, hago mil cosas (¿deflexion?¿retrofexión?) y me esfuerzo muchísimo en demostrar que las cosas son como me parecen (¿introyección?).

    Al hablar de la proyección y la introyección... ¡joder!, como me cabrea que los demás no se den cuenta de lo que necesito!!!!! que insensibles.

    Y así camino, corriendo mucho, muy seguro de mi mismo y enfadado porque no me atienden, Fóo!

    Hoy experimento muchas mas sensaciones que la semana pasada. ¿seré capaz de reconocer que necesito?, ¿sere capaz de moverme para satisfacerlo o me seguiré distrayendo con el trabajo, la tv, las salidas y enfadandome con los demás que no me cuidan?

    Me encuentro solo en esta tarea, por eso es imposible escapar de ella. A ver si una nueva sensibilidad conmigo mismo me ayuda a encontrar caminos. Gracias Fernando por aportar un poquito de luz.

  • (22/05/2013 - 11:06h.) María Alonso

    Muy interesante y a la vez muy complejo. Empezando por escucharnos, asumir la auto-responsabilidad y ser consecuentes con todo ello.
    Puf!!! Se amontona la faena!!

  • (27/05/2013 - 18:08h.) Luisa Maria de la Casa Romera

    Agradecerte la claridad con la que has explicado los mecanismos.
    Me ha resonado especialmente la deflexión. En mi caso, la desconexión de mi necesidad la provoco con el exceso de palabras. Me ayuda la meditación, pararme y darme cuenta de que necesito un silencio interior. El trabajo con el cuerpo también me ayuda. Cuando consigo parar este mecanismo, mi acción se vuelve menos dispersa, más clara y orientada.
    Interesante la polaridad que se establece entre introyección y proyección: Las críticas hacia los demás dicen más de nosotros mismos, que de aquel al que estamos criticando.l

  • (28/05/2013 - 09:39h.) M. Iluminada Madrid Gómez

    Gracias Fernando!!!!!
    Me ha hecho recordar la frase de Perls:
    Yo hago lo mío y tú haces lo tuyo.
    No estoy en este mundo para llenar tus expectativas.
    Y tú no estás en el mundo para llenar las mías.
    Tú eres tú y yo soy yo.
    Y si por casualidad nos encontramos, es hermoso.
    Si no, no puede remediarse.
    Yo identifico este comentario con el "individualismo responsable" que intento tener en mis relaciones. Cuando conocí esta cita me impresionó, ahora le veo cada vez más sentido porque me ayuda a ver al otro desde el no juicio (proyección). Me siento cada vez más responsable de lo que hago y también más consciente de lo que siento.

  • (28/05/2013 - 14:07h.) José Salama Benatar

    Hola Fernando. Te conoci este pasado viernes y mira por donde hoy tengo que comentar tu blog. La verdad que esta explicado muy sencillo y me ha gustado especialmente la curva que esta muy trabajada y es muy grafica. Da miedo..¿no? saber y entender que tienes que jugar una partida en realidad no con las otras personas sino que en ultima instancia es con uno mismo y que con uno mismo las trampas no vales. Aun asi es muy dificil no defenderse (en psicoanalisis se llaman mecanismos de defensa y solo hay unos dos o tres en comun...) del miedo o del rechazo y acaba uno jugando un juego que acaba en el "olvido de uno mismo". Personalmente me veo permanente instalado en la confluencia ,en la proyeccion y en la retroflexion. Mucho trabajo por delante tengo. En fin....

  • (29/05/2013 - 10:17h.) GRACIA GARCIA

    Hola Fernando.
    Aparte de lo claro que has sido desgranando los mecanismos , cosa que te agradezco, me has ayudado a darme cuenta de la situación en la que vivo de no saber o de no atenderme adecuadamente , me hago cargo de mi cada dia un poco mas , a nivel personal tengo muchos mecanismos de defensa ante los demás?, no que va los demás no se dan ni cuenta de esto , son ante mi , acabo de descubrirlo , no me defiendo del mundo me defiendo de mi misma y de mis propios miedos... por supuesto tengo que ser responsable conmigo y ello me lleva a la honestidad...

  • (30/05/2013 - 11:17h.) Marga Díaz

    Es curioso... justo leo esto en un momento en el que me está pasando algo parecido. Y detecto cuántas veces me ha pasado ya y cómo el corte de mi necesidad ha ido variando de lugar en el gráfico. En un principio ni siquiera detectaba mi necesidad, y el otro u otros eran lo primordial (Confluencia?). Posteriormente pasé a sentir. Sentirme mal o agobiada y no saber por qué (algo que a veces aún me pasa) (Introyección?). Y algo que me sigue ocurriendo es darme cuenta del por qué y despotricar de los otros, porque todos son unos egoístas que deciden su vida y la mía sin tenerme en cuenta (pero yo no abro la boca)... tan egoístas como a mí me gustaría ser (Proyección?). Y tras esto paso a sentirme mal porque pienso que la egoísta y mala soy yo por pensar así de ellos (Retroflexión?).... uff, qué cansancio!
    E incluso en las veces que consigo tener en cuenta mi necesidad, exponerla y al final hacer lo que realmente quiero hacer, aparece esa dichosa sensación de culpabilidad.
    Y bueno, la guinda positiva de este pastel es darme cuenta de todos estos mecanismos que se suceden en mí, al menos como punto de partida para comenzar a hacer algo con ellos.
    Gracias Fernando, aunque no nos conozcamos, tengo que decirte que me ha encantado tu exposición, me ha servido de mucho, y animarte a que sigas escribiendo.

  • (02/06/2013 - 16:22h.) Vanesa Caballero Ruiz

    Me quedo con dos ideas claves: "Introyección y proyección son las dos caras de la misma moneda" y "Es posible adquirir una actitud a través de la cual no nos responsabilicemos de sus enfados ni la responsabilicemos de los nuestros".
    La primera de ellas me resuena porque es el mecanismo en el que me encuentro normalmente, es decir acusar y criticar a los demás, en base a lo que yo no me permito ser.
    Por otro lado, entiendo que este mecanismo enlaza con la segunda idea, ya que nuestro cometido debería ser responsabilizarnos de nosotros mismos, de nuestras heridas y de nuestro dolor, para así poder liberar de ese cargo a los demás y dejar de manipular con el único fin de que el otro cubra nuestras necesidades y carencias.

  • (02/06/2013 - 16:37h.) Rocío González Lerma

    Muchas gracias por ofrecernos esta explicación de los mecanismos neuróticos.
    Leyendo cada uno de ellos he recordado distintas situaciones de mi vida, que sin darme cuenta me manipulo para, al fin y al cabo, no sentir lo que dice mi cuerpo y no querer escuchar lo que me quieren decir mis sensaciones.
    Sé que es un duro de trabajar, pero me alegra saber que me encuentro en el camino que he elegido para permitirme darme cuenta sin abandonar a mi ser en todas sus dimensiones.

  • (02/06/2013 - 16:41h.) Rocío González

    Muchas gracias por ofrecernos esta explicación de los mecanismos neuróticos.
    Leyendo cada uno de ellos he recordado distintas situaciones de mi vida, que sin darme cuenta me manipulo para, al fin y al cabo, no sentir lo que dice mi cuerpo y no querer escuchar lo que me quieren decir mis sensaciones.
    Sé que es un duro de trabajar, pero me alegra saber que me encuentro en el camino que he elegido para permitirme darme cuenta sin abandonar a mi ser en todas sus dimensiones.

  • (02/06/2013 - 19:14h.) Ascensión Rueda Valdivia

    Me parece que está todo bastante detallado y muy claro.Me ha ayudado sobretodo a tomar conciencia de cómo con diferentes personas utilizo tipos diferentes de mecanismos y cómo las proyecciones de los demás me cuesta identificarlas.No cumplir con las necesidades de algunas personas a veces me lleva a la culpabilidad.
    Sinceramente esto es para releerlo con frecuencia.

  • (02/06/2013 - 22:02h.) Ada Román Lorenzo

    Qué interesante! He leido también algunos comentarios de compañeros y parece que nos pasa algo muy parecido.
    Yo también reconozco todos estos mecanismos en mi vida...y tengo que decir que han estado siempre muy presentes en mi vida sin saber que estaban funcionando. Y bueno, todavia siguen sucediendome...ahora añadiendo la conciencia de cuando estoy "callendo" en alguna variación de no satisfacción de mis necesidades o huyendo de ellas.
    Aunque me vienen a la cabeza muuuu..chas situaciones en las que ha funcionado en mí algunos de estos mecanismos, el que más estoy experimentando en estos momentos es la retroflexión!! Esta cansada culpabilidad que me acompaña cuando decido hacerme responsable de mí y satisfacer mis deseos o necesidades...parece que el darme el permiso va unido a la culpabilidad!!
    También quiero destacar lo dificil que me resulta relacionarme con personas que no tienen relación con la gestalt...a veces me siento como si fuese una persona de otro planeta a la que no se entiende. Bueno...al escribirlo me doy cuenta de que yo siempre espero que los demás entiendan, acepten y respeten lo que hago. ASí si ellos no piensan mal de mi yo no tengo que auocastigarme!!!Puff...

  • (03/06/2013 - 17:16h.) Belén González

    Nuestro organismo habla y nosotros permanecemos sordos...es una paradoja que en ocasiones se convierte en el pan nuestro de cada dia...
    Los mecanismos neuróticos han formado parte de mi vida hasta el punto de desconectarme de mi misma y permanecer en relaciones carentes de autenticidad.
    Ante una necesidad quiero sentirla, ser consciente, canalizar mi energía, actuar, tomar contacto y retirarme para reposar..es una secuencia natural que a veces no seguimos ni siquiera para beber agua. Tenemos que aprender a ESCUCHAR para evitar castrar la satisfacción de nuestras necesidades.
    Como dice mi compi Liana arduo trabajo.....
    Muchas gracias Fernando.

  • (06/06/2013 - 00:55h.) marisa

    Simplemente, Magistral!

  • (06/06/2013 - 08:39h.) Cristina Herreros

    La palabra clave, "autenticidad", es díficil por qué no te enseñan a ser autentico y honesto contigo mismo, te enseñan que lo correcto es ser educado, simpático, cariñoso y bla bla bla..pero que debes ser educado contigo mismo respetando tus tiempos, tus sentimientos, tus necesidades...
    Cuando empiezas a ser valiente y a darte cuenta de tu responsabilildad contigo, y como proyectamos en los demás miedos, fustraciones,... se abré un mundo nuevo, y la visión cambia por completo, te haces más libre, eres más tu.
    Yo creo que ahora estoy en la fase de observación, que me pasa cuando alguien hace algo que no me gusta, me observo y observo, y el resultado me sorprende gratamente.
    Me gusta poder darle a las cosas su justa medida, y ahorrarme mucho sufrimiento...
    Gracias por el artículo me ha encantado y me ha hecho darme cuenta de algunas cosillas....

  • (10/06/2013 - 10:18h.) Cristina torres

    Me parece muy interesante el artículo para clarificar los mecanismos que usamos y que tan bien aprendidos tenemos.
    Supongo que este es un gran paso, porque puedes empezar a tomar conciencia de si pones en marcha alguno en alguna situación...digamos que es un primer paso para llegar un día a desmontar el patrón y su arsenal de mecanismos que lo protegen. Gracias por el artículo, ayuda a tener a simple vista, con los gráficos, un recuerdo bueno de los mecanismos.

  • (10/06/2013 - 22:40h.) Inés Cañamero

    He leído el texto varias veces y tengo la impresión que muy pocas veces respeto mis necesidades e incluso mi organismo me habla y me chilla y yo sigo, me lío, me confundo con la culpabilidad y ya no se si hago bien o mal, si me respeto o no.
    Según como me encuentre hay veces que tengo mayor claridad para saber lo que quiero, y otras que no tengo ni idea. Muchas veces soy consciente que no quiero escucharme y prefiero satisfacer la necesidad del otro porque así lo creo y así lo querría para mi, por eso ahora mismo me explico el porque de tantas proyecciones tanto mías, como percibidas en los demás.
    También me identifico mucho con la Deflexión, el miedo a que me dejen querer, a provocar dolor a los demás, no me permite ser honesta del todo. No puedo dejar de mencionar la retroflexión, somatizo y lo se por mis contracturas, mis gastritis, mis ronchas en el cuerpo, ect..

  • (15/06/2013 - 19:49h.) Poly Valverde Linares

    He leido varias veces esta entrada y cada vez me parece mas clara e interesante.
    Pienso que es un buen esquema para conocernos mejor y darnos cuenta cuando utilizamos estos mecanismos para disfrazar nuestras emociones. Yo personalmente los uso a diario de manera automática, ahora al menos empiezo a reconocerlos. El miedo a expresar mis necesidades con honestidad hace que tire de mecanismos para salvar la situaciación, aunque en realidad lo único que consigo es intoxicar mi autenticidad.

    Gracias por explicar los mecanismos neuróticos de esta forma tan asequible y cotidiana.

  • (19/06/2013 - 12:46h.) Raquel Solís

    Me ha encantado esta explicación, muy clarificadora...

    Tras leerla varias veces, me van viniendo ejemplos de situaciones propias y ajenas en que estos mecanismos aparecen...yo proyecto (por tanto introyecto) que da gusto, y en otros momentos retroflexioné demasiado...me ponía mas malica y dramática que tó, por citar algún ejemplo entre muchos otros.

    ... si, realmente es muy curioso darme cuenta tan claro de que soy así, y noto que me ha quedado cierta sensación de incomodidad, como de incomprensión, de duda y de rechazo...¿por qué armo semejantes jaleos con mis miedos? ¿cómo puedo preferir estas angustias a otras? no parece natural ni lógico...¿de donde sale todo esto?

    No me imagino a una persona de una tribu perdida o de las cavernas armando semejantes circos...

    Me hace pensar en cuándo y cómo he aprendido esto...aaaahhh...ya recuerdo algunos quiénes, dóndes y cuándos esto pasaba...y también de algunas frases hechas y cuentos y refranes que me avisan de estos mecanismos y de sus posibles alternativas...

    Ahora ya puedo mirar mas preciso el qué, el para qué y el cómo hago tantas y tantas cosas que me hacen gastar tanta energía y tiempo...para salir de esta "crisis" tengo que aprender a ahorrar y cambiar estrategias...jiji...

  • (19/06/2013 - 14:47h.) Sofía Rodríguez Hernández

    Leer esto me hace pensar, no sólo en los mecanismos que yo puedo utilizar, sino en la diferencia entre utilizar cualquiera de ellos o permitirme tener la experiencia que tengo en sinceridad conmigo misma y los demás. La experiencia que he tenido, e que las cosas resultan mucho más fáciles de lo que me parecía y encuentro mayor comprensión y apoyo del exterior cuando me descubro con sinceridad, pero el problema que se me presenta no es sólo la reacción del exterior sino mi propio condicionamiento a cerrarme, a manipular o culpar, como si en algún momento me debatiera entre las dos posibilidades y la primera que saliera fuera la egoica aunque ya sé que me conduce a la frustración, el dolor y la soledad, pero es como si de alguna manera también obtuviera placer en ello. Quién quiero que gane, Yo, o el Todo (osea nadie, y todos) así se me ocurre una manera de plantearlo, para permitir que la posibilidad del Amor (impersonal) en el que puedo ser quien soy sin ser juzgada, y por tanto no tenga necesidad de defenderme, pueda tomar lugar y recibir, en lugar del placer inmediato de salirme con la mía en los alto del burro, una ligereza que me deja una sensación de pertenecer a algo mayor y que todo es perfecto como es. Parece que el proceso de aprendizaje sea permitir que todo sea perfecto manteniendo al margen lo personal.

  • (21/06/2013 - 19:47h.) Esther García

    Crecí y aprendí con Mecanismos Neuróticos ,leer este articulo es revelador ,de repente lo ves todo mas claro .
    Lo explicas de una forma sencilla de entender ,dada su complejidad .
    Este es el primer paso importantísimo para mi,reconocerlos ,observarlos como si un personaje actuara .
    Escuchar mi organismo ,fiel siempre ,tomar conciencia y actuar en consecuencia ,con el fin de respetar mis necesidad con honestidad .Gracias por ayudar en este camino .

  • (23/06/2013 - 22:21h.) Mercedes Martínez

    MECANISMOS NEURÓTICOS
    Cuando he leído el artículo me he preguntado desde cuando me doy cuenta, que para poder sentirme satisfecha, en paz y sobre todo coherente conmigo y con mi vida he de estar en contacto con mis necesidades y satisfacerlas.
    Que fácil me resulta entender las estrategias tan bien estructuradas, pero me parece difícil llevarlo a la práctica, sobre todo por la influencia tan poderosa que tienen los introyectos en nuestras actitudes y conductas, en relación, tanto que cuando queremos deshacernos o cambiar algunos de estos introyectos, nos puede aparecer la culpa y confundimos, a veces, el egoísmo con el egoísmo responsable o autocuidado. Estoy tan acostumbrada a funcionar con el automático que cuando me planteo un cambio, porque siento que alguna actitud me incomoda o no me deja en paz, que dudo.
    Qué bueno contar con estas herramientas para darme cuenta de cómo funciono, de mis resistencias, de lo que me ocurre a mí y hacerme responsable, tanto si me predispongo para la acción o no y ver qué pasa. Porque en definitiva cada uno somos responsables de lo que nos ocurre. Gracias Fernando

  • (02/07/2013 - 21:01h.) Ana Gálvez Rubio

    Hola Fernando, no te conozco personalmente y tengo que decirte que me ha gustado mucho tu articulo, das una explicación sencilla y muy amena de los mecanismos neuróticos ¡aunque tendré que leer el articulo más veces!.
    No podemos cargar a los demás con nuestras responsabilidades, pero también intentar que a nosotros no nos hagan cargar con las suyas. Esto es complicado...por que siempre el otro es el culpable, te toque a ti ser el otro o seas tu el mismo...

  • (07/07/2013 - 13:00h.) Cristina Gabriela Dumitrache

    ¡Más claro imposible! Muchas gracias Nando, me ha servido para entender los diferentes mecanismos e identificar los míos, la proyección por excelencia. Me sirve mucho el aspecto de la responsabilidad y de ver los mecanismos como una forma de cargar a los demás con mis frustraciones y al mismo tiempo darles el poder sobre mis emociones y mi bienestar o malestar. Me ayuda comenzar a trabajar este tema, aprender a coger la responsabilidad de cómo me siento y de mis necesidades. Soy "técnica especialista" en esperar que la otra persona adivine mis necesidades y culparle porque no lo haya adivinado cuando el problema es que no sé qué necesidades tengo y no sé cómo comunicarlas.
    ¡Cuánto trabajo tengo por delante!

  • (17/08/2013 - 22:36h.) Mercedes García Pérez

    Descubro cada día que la clave para ver que lo que necesito no me lo permito es mi cuerpo. Cuando el estómago me pellizca, la respiración se me acelera o en mi garganta aparece una sensación de nudo, ... hay una necesidad que no la estoy escuchando. Este estar atenta a mi cuerpo es una gran ayuda porque el me dá la pista para estar alerta.Antes, ni siquiera me permitía escucharlo.
    Tenía demasiado ruido y rigidez mental con la "idea" de ser una "buena " hija, esposa, hermana, amiga, trabajadora, y bla,bla,bla...
    He practicado todos los mecanismos descritos tan claramente, sobre todo el de la introyección.
    Soy consciente que esto no desaparece de un día para otro y también afirmo que el cambio en mí ocurre cuando me permito mirarme, sentirme, atreverme a pedir lo que necesito y hacerme cargo de lo que decido hacer con mi vida.
    Ardua y maravillosa tarea la de ocuparme de mí .Gracias Fernando por tu ayuda y claridad. Te animo a seguir escribiendo .Merci beaucoup!!!!!!!!.

  • (25/08/2013 - 17:22h.) Mariola Fernandez Cantarero

    Qué esclarecedor para mí ha sido leer lo que has escrito, Fernando; agradezco mucho que lo hayas hecho de forma tan sencilla y directa.
    Efectivamente crecemos introyectando y proyectando, al menos es de lo que yo estoy siendo más consciente en este momento.
    Confluir me parece triste y empobrecedor, una forma de asesinar deseos y sueños que nos anula y nos quita el derecho de ser los protagonistas de nuestra vida.
    He retroflectado tantas veces... he sido una maestra somatizando la ansiedad y el estrés al que en demasiadas ocasiones me he sometido.
    La actitud de hacerme responsable sólo de lo mío y dejar al otro que asuma su propia responsabilidad, es necesaria si quiero vivir con autenticidad y respeto hacia mi misma; una ardua tarea, por cierto, un trabajo que quizá nunca esté del todo terminado, al menos, mientras siga habiendo camino.

  • (06/09/2013 - 19:53h.) ANGELA BENITO MENENDEZ

    Según leía el artículo han ido pasando por mi cabeza situaciones en las que he utilizado cada uno de ellos. Especialmente creo que me veo en la Introyección-proyección, comportándome de cierta forma por que es "lo que hay que hacer", aunque no quieras y juzgando a aquellos que no lo hacen, por que no hacen "lo correcto".
    En fin, cuanto camino por delante, pero que emocionante estar en él.

  • (12/11/2013 - 09:26h.) Amanda Inés Martínez

    Hola Fernando,
    después de leer tu resumen me he quedado con el entusiasmo que siento al comprender algo mío que lleva largo tiempo esperando en la sección de asuntos por aclarar. Claro que encajo, con más nitidez o menos en cada parte, en lo que me ha parecido una radiografía emocional. Y me doy cuenta, para mi tranquilidad, de que los mecanismos neuróticos no son una serie infinita de "quistes" que arrancar con mucho sufrimiento, sino algo abordable en el sentido de conseguir mayor bienestar sólo con su comprensión, y la debida atención, así como el compromiso con ese propio bienestar.

  • (13/11/2013 - 09:12h.) Nelia- Reyes García Fernández

    Para no hacerme cargo de lo mío, así como para que no me responsabilizaran de lo que en su momento no me pertenecía, me reconozco un sinfín de estrategias de apoyo, fórmulas de defensa de un mundo que consideré amenazante y hostil.
    Hoy que la niña crece y empieza a diferenciar entre el medio y ella misma, se dispone desbrozar los mecanismos que la persiguen. El resultado es que ahora el malo no eres tú, ni mi amiga me tiene manía, ni mi madre tiene que dejar de repetir que me alise el pelo para las bodas. Es un descanso, tengo que reconocerlo, eso sí, es también una responsabilidad. Es la responsabilidad de crecer y dejar descansar a la niña.

  • (03/12/2013 - 18:40h.) Victoria Tena

    Me gusta ésta exposición, clara y sencilla, de lo que son y de cómo nos manejamos a través de los Mecanismos... Puedo identificarme en distintas situaciones y estados emocionales, haciendo uso de unos y de otros dependiendo del límite personal con el que me tope en cada momento y de la manera que tengo de salir y resolver esa situación, unas veces más acertada que otras.
    Hay veces en que el miedo a expresar mis necesidades me lleva a no tener contactos reales, en otras me descubro quitando importancia a lo que siento, de nuevo por miedo al rechazo o a sostener una situación que no me agrada o que no sé si soy capaz de sostener; y a lo que llego por ahora, es a darme cuenta de lo necesario que se me hace el conectar conmigo misma y el hacerme cargo de esto con “responsabilidad” y “autenticidad”. Y el entrecomillado por eso de que siento que estoy en camino y a la vez soy consciente de lo que me queda por recorrer. Me ayuda en éste punto el trabajar sobre mi autovalidación personal y el creer que tengo derecho a sentir y a mostrarme como soy, y me quedo con la última frase de Fernando: “Nadie tiene por qué cargar con mi frustración porque las cosas no sean como yo quiero”. Si yo me hago cargo de lo mío, ya estoy haciendo mi parte, que al fin y al cabo es lo que cuenta para mí. Sentir y entender la activación de mis propios mecanismos, me proporciona la motivación y curiosidad suficientes para hacerme cargo y seguir mi camino.

  • (06/12/2013 - 20:54h.) Laura Egholm Floccari

    Que importante es pararme un momentito ante el primer susurro que me da mi cuerpo. Es increíble como al no estar mediado por la mente en su primer impulso esta desligado de todo concepto y nos lanza el mensaje súper claro. Ahí aparece el miedo y se cuelan todos los mecanismos para no tener que asumirnos. Estrategias brillantes para vivir sin riesgos. Estoy tan contenta de poder poner algo de conciencia y atender más a mi cuerpo. La vida cobra vida y yo me hago más presente en el mundo, con mis límites, con mis dones...
    Gracias Fernando por el escrito que has echo, queda súper clarito para poder ver cuales son mis modus operandi e ir parandome más ante las experiencias en la vida.

  • (14/12/2013 - 03:05h.) Miguel García Fernández

    Aunque no te haya visto, me alegra leerte Fernando.. Gracias por el artículo.

    Me ha llamado la atención ver esta compensación proporcional entre introyecto y proyección. Me ha hecho recordar mi relación con la agresión... Molestar, agredir, quitar algo a los demás es algo que me tengo prohibidísimo, y es algo que me sale "de dentro", todo un introyecto. Y esta agresividad la proyecto en los demás, que sin motivo ninguno me pueden parecer amenazantes.

    Ahora entiendo más como es que con solo darme el permiso para poner límites, las personas y ambientes que me parecían hostiles me lo resultan mucho menos.

    Es un aparato complejo este de los mecanismos neuróticos, sin embargo, de todas las fases en la curva de la necesidad hay una que es decisiva, crucial: la conciencia. Si identifico con claridad y precisión la necesidad tendré el camino despejado.

    Y a las horas de la noche que son, me vuelan por la mente los paralelismos y las evocaciones, que no voy a intentar explicar, pero sí señalarlos: Veo la correlación de la curva de la necesidad con las fases de movimiento de un péndulo, con la formación de una nube o, mejor aún, de un remolino de espuma en el mar, con todo lo cíclico en la naturaleza. Y la fase de concentración, en el mundo humano tiene más claramente el "rasgo" de individualización (Vs desinvidualización). En un reposo ideal el yo" no existe, sin embargo, hay una escucha y de ahí surge un individuo que actúa para volver a desaparecer. Y ahora me siento un poquito más en paz con la naturaleza del ego y del egoísmo, lo comprendo un poco mejor y me gusta.

  • (19/12/2013 - 18:02h.) Luisa

    que facil es perderse en una relacion si desoyes tu cuerpo que es el que te avisa de las necesidades, eso si , si antes no te lo has cargado de tanto no hacerle caso.
    siempre creemos que perdemos a alguien en una relaccion ,creo que la clave es no perdernos en una relaccion o en un cualquiera encuentro tu yo para que realmente sea esto , un encuentro , no una nueva elucubracion alrededor de uno mismo. En fin al tanto de mantener la brujula.

  • (19/12/2013 - 21:08h.) Gloria Cobo

    Artículo muy luminoso para la conciencia. Me ha animado a hacerme un “croquis” para circular por esta bendita bipendiente del ciclo de la satisfacción de la necesidad, unido a la de la aparición de los mecanismos. Muy, muy clarificador e ilustrativo. Coincido con gran parte de los compañeros que han expuesto su opinión en que el TEMA, está cuando estás expuesto a la vida y al acontecer de las cosas. Cuanto más me paro a reflexionar sobre ejemplos de mi cotidianidad, más me identifico con todos y cada uno de los mecanismos… Como el hipocondríaco que identifica cada síntoma y signo de enfermedad en sí mismo. ¡Horror! Paro ya.

    Me doy cuenta de cómo hace poco tiempo, en el entorno laboral, he llegado a inhibir mi propia necesidad por tal de satisfacer la de otros, durante meses, y la cantidad de consecuencias negativas que me ha traído. Como si de desoírme, aplicando un mecanismo de deflexión, empezaran a salirme “hijitos” en forma de proyecciones múltiples que me han separado de muchas personas del entorno. Ahora, con el paso del tiempo, soy capaz de verlo y asumir la responsabilidad de mis decisiones. No se ha perdido mucho en la guerra, después de todo, y me quedo con la conciencia de lo vivido, con la esperanza de que me sirva como timón para navegar por las maravillosas y turbulentas aguas de la vida.

  • (25/12/2013 - 21:17h.) ÁFRICA

    He entendido todos los conceptos que explicas en tu artículo más claro que nunca. Usar ejemplos de nuestra vida tan habituales, me parece la mejor manera de transmitirlos. También me ha puesto en contacto con mis propios mecanismos de autoengaño en todas sus variantes para evitar enfrentarme a situaciones de mi vida y en particular con uno que tengo pendiente resolver en este momento y que siento que mi miedo al enfrentamiento (deflexión???) me lo impide. Tomo nota y ya no espero más, basta de excusas. Gracias Fernando.

  • (26/12/2013 - 15:44h.) ge

    La gente de www.equiposymecanismos.com.ar resolvieron todos mis problemas de agua! Gracias equipos y mecanismos ! Muy profesionales !

  • (27/12/2013 - 15:36h.) ANGELES RODRIGUEZ MARTIN

    En este blog sobre mecanismos neuróticos lo que más me llega es la necesidad de hacernos responsables de nuestra ceguera o sordera corporal y emocional, para evitar así responsabilizarnos de nuestras necesidades y sobre todo darnos cuenta de que todo eso sólo tiene como resultado nuestra propia insatisfacción, resentimiento o frustración.
    Como buena usuaria de la neurosis, me reconozco en cada uno de los mecanismos, pero en este momento me veo claramente en la deflexión, me identifico bastante con esa desenergetización que produce la desconexión por "anestesia", para evitar principalmente situaciones de dolor, pero también de placer y así no responsabilizarme de sentirlas o ir a buscarlas sino sólo esperarlas y si voy a buscarlas responsabilizarme de vivirlas más que de imaginarlas, echando así al otro, que además, para mí, es más imaginario que real, la responsabilidad de que cubra mis necesidades. Yo soy experta en anestesiarme y lo más grave de todo es que me gusta hacerlo, a pesar de que cada vez soy un poco más consciente de las consecuencias negativas que eso tiene para mí.
    En este momento mi deseo y mi necesidad es poder ir creciendo desde la escucha del cuerpo hacia una capacidad que me permita ir enfrentando mi miedo y mi responsabilidad ante mis actuales necesidades, aún con mis presentes "incapacidades".

    ¡Gracias Fernando por ser ta pedagógico y clarificador!.

  • (27/12/2013 - 17:47h.) Adrián Morón Sánchez

    Me ha encantado leerte Fernando.

    Tu entrada me ha ayudado a esclarecer y comprender mejor el funcionamiento de los mecanismos y cómo los pongo en juego para evitar hacerme responsable de mi. De alguna forma me identifico con todos en un aspecto de mi vida o en otro. Esto me ayuda a tomar valor y confianza para ser consciente de ellos, hacerme más consciente de mi y dar un paso más en mi día a día, parándome para escucharme, respetarme y actuar en coherencia a lo que mi cuerpo y mi ser me dicen. Siento que es algo esencial para poder llevar una vida equilibrada, favoreciendo nuestra salud física y emocional.

    Gracias.

    Un abrazo.

  • (27/12/2013 - 21:29h.) Paula Paloma

    Me ha gustado como Fernándo Peñarrubia de forma clara y sencilla ha explicado los mecanismos neuróticos, había leído ya sobre esto y lo que no me terminaba de quedar claro es la retroflexión, aunque de la teoría a la práctica hay un gran paso al entenderlo así un poco "esquematizado" me ayuda a identificar mis mecanismos mucho mejor, ayudarme a poder llegar a un contacto y retirada sano y flexible ante las diversas situaciones que nos encontramos

  • (28/12/2013 - 10:02h.) Dolores Cano

    Fernando el tema que has desarrollado es a la vez muy amplio, pues no paramos de tener necesidades y muy concreto, pues son solo algunas cuestiones las que nos paralizan de esta forma. Menos mal que no siempre andamos con el hacha a cuestas para romper nuestras curvas de necesidad, pero bien es cierto que siempre repetimos en lo mismo. Lo mejor de todo este esquema que nos presentas es la oportunidad de pararnos ante nosotros, pues estos mecanismos nos invaden desde dentro y ver qué hay detrás de nuestra paralización, como podemos abordarlo segun su naturaleza y el por qué a tantos reproches propios y agenos, que por otro lado nos han ido dando forma a través de los años. Me gusta mucho para poner en práctica cada día mi atención a mí y mis necesidades.

    Un saludo.

  • (28/12/2013 - 14:30h.) Beatriz Regalado Leyva

    Hola Fernando.

    Tomo tu artículo, más que como un texto o una explicación, como una herramienta de trabajo para llevarme al día a día. Tu exposición hace muy sencillo lo que parecía muy complejo.

    Si solo utilizásemos un mecanismo para todo, el trabajo consistiría en tomar conciencia una vez y "elegir" cómo queremos actuar. Ya me gustaría...

    Observar las sensaciones, observar los pensamientos, tomar conciencia de la cantidad de información que recibimos en todo momento en referencia a lo que nos está ocurriendo, es un primer paso, y con esta "guía" creo que me será mucho más fácil darme cuenta de dónde se produce la ruptura entre mi necesidad y la satisfacción de la misma.

    Gracias por compartir.

  • (05/01/2014 - 17:36h.) Juan Miguel Agüero Escobar

    Lo primero que me viene después de leer este articulo, es como si los mecanismos, estuvieran en órbita dentro de nuestra neurosis y que depende de cómo nos sirvieran, unos más que otros, en las primeras etapas del desarrollo, le damos salida con mas facilidad, en nuestra manera de estar con los demás y con nosotros mismos.
    Me ha tocado la frase “proyectamos la polaridad de lo que introyectamos”. Verlo de esta manera, me ha hecho imaginarme una planta depuradora, donde las partes de nosotros no están integradas, que no están a la luz de la conciencia, vuelve a salir hacia el exterior, proyectándose contra cualquier evocación de su origen. O en las diferentes versiones que ya se conocen, retroflexión, deflexión, etc..
    Lo importante de tocar con lo que evitamos, constate e inconscientemente.
    Gracias Fernando.

  • (07/01/2014 - 12:21h.) María Luisa Torrecillas

    Gracias, Fernando, por tu artículo, por la claridad y precisión.
    Me conecta con la evitación y huida de mí. Ese largo exilio, en donde sigo echando mano de mecanismos que sé que son neuróticos y que, no sólo no me funcionan, sino que además, me conducen por caminos trillados, alejándome y enmascarando lo que soy.
    En el fondo, sé que si me empeño a vivir de espaldas a lo que hay de verdad en mí, sólo puede traerme problemas.
    Por eso es tan importante hacer crecimiento personal, posibilitarme abrir una puerta para poder ir transitando un nuevo camino. Irme adiestrando para poder entrar en algo más saludable.
    Primero darme cuenta y después buscar nuevas respuestas, más acordes y equilibradas y aceptar mi responsabilidad al hacerlo.
    Ponemos mucha energía en defendernos de nosotros mismos y en justificarnos
    Es necesario poder hacer un espacio en el corazón para permitirme ser, darme el permiso, aceptar lo que hay, lo que me gusta y lo que no, poder legitimarme en lo que soy, reconocerme y responsabilizarme.

  • (14/01/2014 - 17:34h.) Cris

    Este artículo me ha permitido entender con más claridad como funcionan los mecanismos neuróticos. Y de esta manera, tomar más conciencia de donde corto la satisfacción de mi necesidad para evitar responsabilizarme de las consecuencias que esto pudiera ocasionarme.

  • (15/01/2014 - 20:39h.) Débora Ruiz Alonso

    La frase : Siempre es más fácil enfadarse con alguien que asumir que tenemos miedo a su reacción y que nos faltan recursos para enfrentar ese miedo.
    Me reconozco en ella y me doy cuenta de esa sensación de incomodidad que siento en algunas ocasiones, después de defenderme con palabras airadas, Proyectando.
    En algunas circunstancias, ni siquiera las palabras me salen, tal es el miedo, sin embargo no por ello es menor la sensación de disgusto, la rabia o una cierta tristeza; tristeza que creo me dice: dejaste escapar otra oportunidad de ser tú, el miedo te pudo.

    Por otro lado me quiero dar las oportunidades que necesite y textos como este me ayudan a ver con más claridad mis mecanismos neuróticos; prefiero conocerme, sentirme, ojalá vaya teniendo el valor de mostrarme, a vivir en la ignorancia de mi misma y la complacencia hacia los demás. Poco a poco.

    Muchas gracias, Fernando.

  • (16/01/2014 - 01:37h.) Alicia Martínez

    Al leer tu articulo me alegra sentirme libre de la confluencia, aunque me queda lucha con el resto de mecanismos. El gran trabajo de estos años ha sido sentirme y conectarme, aunque en ocasiones me despisto, ya me resulta fácil, pararme a identificar mis sensaciones para saber que me está pasando y actuar en consecuencia.
    Recuerdo que en mi primer taller de mecanismos en la formación, me senté desesperanzada al darme cuenta que estaba al principio de la curva de necesidades y con todo el camino por recorrer, ahora me alegro del camino y miro con una sonrisa ilusionada los avances que me quedan por hacer.
    Gracias Fernando por la sencillez de tu exposición, que por lo menos a mi me invita a mostrarme.

  • (07/02/2014 - 13:09h.) Tomás García

    Frente a la sensación de poder que, según decía Teodoro, puede sobrevenir cuando, voluntaria y conscientemente, decidimos no satisfacer una necesidad, nos encontramos –en la cara opuesta- en este blog, y gracias a Fernando, la frustración -tantas veces sufrida a lo largo de nuestra vida- que conlleva la no satisfacción o logro de nuestras necesidades o deseos. Habiendo pasado tantas veces “por el aro” y en la necesidad de legitimar nuestras necesidades.

    Agradezco mucho a Fernando, con su ejemplo, esa diferenciación y clarificación de los distintos mecanismos que me ha servido de gran ayuda para comprenderlos asociando algunas frases mías a cada uno: Confluencia con “no es importante lo que yo sienta”, Introyección como “unos ojos o miradas juiciosas al acecho en la oscuridad que no consigo ubicar”, Deflexión como “¿yo? ni frío ni calor”…

  • (07/02/2014 - 21:49h.) Lorena Quesada

    Me siento realmente una afortunada ya que has hecho sencillo algo complejo y leerte me ha aclarado las dudas que me quedaron en el aire. Una vez entendido "solo" me queda llevarlo a la practica por mi cuenta.

    Decir que me he sentido identificada con todos en distintas situaciones de mi vida, aunque la confluencia destaca por excelencia.

    Lo que si me gustaría decir para termina es que me ha encantado cuando has hecho referencia a que no existen formulas mágicas, pues así lo creo yo.

    Lorena

  • (09/02/2014 - 14:53h.) Cristina Martín de Somodevilla

    Me ha gustado mucho tu articulo Fernando, la forma tan sencilla en la que lo has escrito ha hecho que me llegue directo y que pueda asimilarlo mejor.
    Mientras lo leía he ido intentando ponerme en las situaciones de mi vida diaria en las que utilizo diferentes tipos de mecanismos para poder empezar a tomar un poco más de consciencia, que es el principio de todo.
    Siento que tomando consciencia de mis mecanismos y trabajando en ellos se encuentra mi libertad, algo tan preciado y que a veces me cuesta tanto alcanzar.

  • (10/02/2014 - 20:10h.) Trini Olmos

    Gracias Fernando por este blog tan aclaratorio y comprensible. Mientras te iba leyendo me iba dando cuenta de todas las manipulaciones que utilizo en mis relaciones con los otros. Y todo para evitar el contacto tanto conmigo como con los otros.
    Al leerte también me venía la imagen de una actor de teatro con sus miles de papeles. Y así es como yo voy por la vida, como una actriz representando papeles según escenario. Y ninguno de ellos representa mi Yo, mi Ser.
    Cada día soy más consciente de como el miedo me atrapó y me impidió ser honesta conmigo y con los demás, como me impidió relacionarme desde mi Yo esencia.
    Ahora siento que poco a poco voy liberándome de todos estos mecanismos, deshaciéndome de todas estas manipulaciones, despojándome de mi ego y reencontrándome con mi esencia.

  • (05/03/2014 - 18:07h.) NOE

    De verdad, una gran explicación, serías un buen "profe" aclarando ideas....me identifico con cada párrafo, este tema me interesa bastante teniendo en cuenta que desde pequeñita dejé de atender a mis necesidades básicas como respirar, asma desde los 3 años, aún me pregunto qué pasó por mi cabeza y cómo me sentí para no tenerme en cuenta.
    Después en la adolescencia siempre he visto las necesidades de los que me rodeaban e intentaba satisfacerlas sin importarme las mías, unas veces porque ni las veía, confluyendo en el otro, otras me aguantaba, desensibilizándome...y así pasando por cada uno de los mecanismos.
    Hasta llegué a marcarme el objetivo de ser "aladín", y complacer los deseos de los demás, porque me enganchaba ver sus caras de sorpresa, y cómo no, buscar su aprobación.
    Llevo unos pocos años escuchándome y aprendiendo a identificar mis necesidades, antes de que exploten como una olla a presión, cuando ya no puedo más. Mi sorpresa ha sido que no han dejado de quererme, más bien al contrario, la máscara de la perfección se va soltando y me acerca a los demás.
    Menos mal que a mi pareja no le gusta el fútbol, sino a ver qué mecanismo me saco de la manga... Gracias Fernando

  • (12/03/2014 - 19:43h.) Lina Martín Martín

    Podría hablar de cómo cada uno de estos mecanismos están presentes en mi y produciendo disgusto, malestar, de cómo bloqueo en distintos momentos de la curva mis necesidades, pero eso es ahora, desde la reflexión en este momento, porque en el día a día lo difícil es darme cuenta de cuál es mi necesidad y responsabilizarme de ella.
    Desde hace no mucho tiempo, las proyecciones me están ayudando a identificar mis necesidades. Me resulta más fácil darme cuenta del malestar que siento al ver algo que rechazo, que censuro o me escandaliza y sobresale en el otro; y, a la vez, estoy tirando hacia mí de esas proyecciones y me observo a través de ellas como si fueran un espejo. Aunque doloroso ver la imagen que rechazo, al mismo tiempo, me está abriendo el camino al reconocimiento de mis necesidades y a localizar donde las interrumpo con los diversos mecanismos neuróticos.

  • (19/03/2014 - 10:37h.) Ainara Febles Bolaños

    A medida que somos más conscientes de nuestras necesidades, de nuestros hechos la responsabilidad se hace más presente.

    Ser responsable nos sitúa en la toma de conciencia de las consecuencias que llevan atender nuestras necesidades. Al hacernos cargo de ellas, al sentir la necesidad y querer hacerme cargo de ella necesito acción, movilizarme para llevarla a cabo y satisfacerla.

    Los mecanismos neuróticos son todos los recursos que por miedo, inseguridad, no querer responsabilizarnos de ella, ponemos en marcha para no satisfacerla. Como dice Fernando, son todos las herramientas que llevamos a cabo para hacer oídos sordos a nuestra necesidad.

    Observarlos y darnos cuenta de cómo estamos frenando y yendo en contra de nuestra necesidad es lo que nos da la oportunidad de responsabilizarnos de ellos y tener una nueva opción de reacción.

  • (20/03/2014 - 10:07h.) Carmen Ferrer Cortés

    Me resulta muy clara la explicación de los mecanismos, me quedan mucho más claros, todo un placer leer el artículo.

    Personalmente, entiendo que tengo un poco de todos los mecanismos, me identifico con ellos en constantes situaciones de mi vida. Ahora me encuentro un poco perdida, impotente y desesperada, aunque al menos aquí estoy, empezando a ser consciente de los mecanismos de defensa que tengo y más. Estoy contenta de haber iniciado este camino de consciencia, de la pura sinceridad con uno mismo y el mundo, de coherencia de mis emociones-acciones y de la propia responsabilidad en mi vida. Estoy feliz de empezar a darme cuenta, de escucharme y sentirme.

  • (20/03/2014 - 14:21h.) Ataly

    Leyendo el artículo de Fernando Alcina me he dado cuenta de cómo utilizo algunos de esos mecanismos neuróticos de una forma muy clara. Y de alguna manera siento alivio al ser consciente de cómo los uso.

    A través de la consciencia es cuando puedo "pararme a pensar antes de actuar" y es así como puedo evitar el daño que pueden llegar a crear al otro y a crearme a mí misma.

    Me siento feliz de haber comenzado este proceso de transformación.

  • (23/03/2014 - 22:15h.) Haydée

    Los caminos del miedo, de un miedo tal que llega a impedirme lo que más necesito. Un miedo que, paradíjicamente, me conduce a lo que más temo. ¿Puede haber mayor despropósito? Ser consciente de ellos y de sus consecuencias me pruduce un dolor y una satisfacción enormes. También de la mano de la comprensión me llega la compasión y un grado mayor de aceptación se apodera de mi.

    Aunque tengo el "surtido variado" y ninguno me falta, me siento más ligada a la retroflexión en este momento de mi vida...y tengo la luz de la conciencia puesta en esta forma de mecanismo actualmente.

  • (24/03/2014 - 20:53h.) Pablo Sabucedo

    Me entra la duda sobre el mecanismo de retroflexión: cuando somatizamos, ¿hemos pasado por la conciencia de la necesidad? No estoy muy seguro, pero me parece que tiene que ser necesariamente así.

    Pero me parece también muy interesante, que la relación entre nuestro problema y nuestro síntoma sea simbólica. ¿Es posible hablar de una relación directa entre un problema un órgano (lo que suena bastante raro) o inconscientemente relacionamos nuestro problema emocional con la función de un órgano, y la tomamos con él? Desde luego queda mucho por investigar.

  • (27/03/2014 - 21:43h.) Berta

    Darnos cuenta de que detrás de un enfado, de un miedo o una emoción dolorosa, una incomodidad o cualquier otra manifestación de malestar puede haber una necesidad no atendida y no resuelta nos permite otra posibilidad para actuar. Conocer los distintos mecanismos e identificarlos en estas situaciones resulta una herramienta muy interesante para ampliar nuestra conciencia y mejorar nuestras relaciones.
    Una entrada muy clara y con ejemplos que facilitan la comprensión de los mecanismos.

  • (03/04/2014 - 22:29h.) Joaquin Cervilla Martin

    Muchas gracias por esta gran explicación. Me resulta muy fácil comprender desde los ejemplos, para entender desde el concepto. Ahora me veo mas y veo a mis allegados con mas claridad... También siento la necesidad de responsabilizarme, como base, para manejarme dentro de mi neurosis. Gracias Fernando, ahora, una parte de mi Demens, tiene opción al Sapiens...

  • (08/04/2014 - 10:13h.) Mar Ibañez

    Quizás parezca una cuestión básica, pero lo primero que me sugiere este articulo es que para responder a la pregunta de si respetamos o no nuestras necesidades, previo a esta pregunta está la cuestión de si realmente somos conscientes de nuestras necesidades. Esto puede resultar de perogrullo o no...así...no siempre que comemos es porque tenemos hambre y no siempre que nos vamos a dormir es porque tenemos sueño.

    Si esto es así y nos sucede en relación a nuestras necesidades más báiscas, en el ámbito de las relaciones interpersonales, la cuestión se empieza a complicar y nuestro autodesconocimiento, los límites en donde empiezan y finalizan realmente nuestras necesidades y donde empiezan y finalizan las necesidades de los otros, se empiezan a desdibujar y a hacerse más imprecisos. Así pues, primera premisa profundizar en la toma de concienca y en el autoconocimiento nos premitirá saber con más exactitud qué necesidades son de las qeu nos tenemos que hacer eco en cada momento, para tratar después de ser actores y ofrecer respuesta y satisfacción a tales necesidades.

    A partir de ahí me detengo en la frase: " Siempre es más fácil enfadarse conalguien ( y callarnos - añado yo - ) que asumir que tenemos miedo a su reacción y que nos faltan recursos para enfrentar ese miedo. Muy cierto, opino yo. Es mucho más sencillo hacer las cosas de esta forma.

    La exposición de los mecanismos neuróticos reveladora y clarificadora. Instructiva. Y en este caso me detngo en los mecanismos de introyeción, deflexión y proyección, puesto que son los que yo pienso que más forman parte de mí.

    También conocimiento y toma de conciencia de los propios mecanismos para tener alguna oportunidad de acceder al proceso de cambio y de trasformación personal. Forma parte del camino.

  • (15/04/2014 - 10:54h.) Samuel

    Creo que es muy útil conocer estos mecanismos y tenerlos presentes para de vez en cuando pararnos a pensar sobre situaciones y sucesos que hemos vivido. Darnos cuenta de si hemos actuado siendo responsables de nuestros actos o si al contrario hemos manipulado a los demás para no hacernos directamente responsables, hemos dejado que decidan ellos o nos hemos engañado a nosotros mismos. dándonos cuenta de nuestros mecanismos podremos podremos conocer nuestros miedos para poder afrontarlos y nuestras necesidades para poder satisfacerlas de una manera no neurótica.

  • (18/04/2014 - 18:11h.) Anuska

    Has aclarado a la perfección, por si tenía alguna duda de todos los mecanismos neuróticos que utilizo para defenderme de todo lo que no quiero afrontar y me dice a misma que "ya es hora" que lo se y que me ponga manos a la obra, ¿lo que más cuesta?, siiii, pero está la solución y la recompensa aún mayor!!!

  • (22/04/2014 - 19:33h.) isabel maria torrico torrico

    Me encanta la conclusión Fernando, cuánta verdad en tus palabras...
    Leyendo este blog he tomado conciencia de diferentes situaciones de mi vida en las que me he visto utilizando cada uno de los mecanismos, no me he dejado ninguno vaya!
    Y después de haberlos experimentado es momento de poner conciencia y poco a poco dejarlos atrás, al menos ya tengo una guía para saber si estoy funcionando de manera neurótica y poder darme cuenta de que no me estoy responsabilizando sanamente de mí y desde ahí volver a empezar con más conciencia.
    Muchas gracias.

  • (27/04/2014 - 22:41h.) Celia Facundo

    Me encantó leer este artículo. Aclara mi duda de lo trabajado en este último taller. He pasado en algún momento de mi vida por más de uno de estos mecanismos neuróticos descritos.
    Estamos a veces tan "ocupados" en satisfacer las necesidades de los demás que nos olvidamos de atender la nuestras y las postergamos y postergamos...y enfermamos física y psicológicamente.
    Leer este artículo me ayuda a entender mis propios mecanismos neuróticos....tomar conciencia de ellos e incorporarlos en mi día a día, espero me ayude a vivir en salud, aceptarme y aceptar a los demás.
    No obstante, tomar conciencia de un proceso no implica una "cura mágica". Pienso que aceptar que están en nosotros es ya un gran avance para no dejarnos manipular o manipular continuamente.
    Ahora queda trabajar en ellos, Sin agobio. Aceptando que están allí en nosotros y en los demás y que nos permite comprender nuestros proceso de comunicación y relación con los demás y con nosotros mismos.

  • (13/05/2014 - 21:00h.) Ingrid Amigo Domínguez

    El artículo de Fernando Alcina me ha mostrado con claridad la falta de responsabilidad que tengo conmigo misma ante la vida utilizando estos mecanismos neuróticos , realmente me siento feliz por tener la posibilidad de conocer estas herramientas y darme cuenta como estoy funcionando y saber cuales son mis necesidades para poder satisfacerlas.
    Utilizo todos los mecanismos y conocerlos me aporta conciencia y respeto hacia mis necesidades y poder actuar para tener una mejor relación con el entorno. En un principio no los entendía muy bien y poco a poco los voy incorporando a mi aunque resulta algo difícil.

  • (15/05/2014 - 08:50h.) Leticia Torres

    Sin duda el análisis de mecanismos neuróticos más completo y clarificador que he leído hasta ahora.
    Cuando empecé mi trabajo personal una de la cosas que me llevó a ello fue la ansiedad y la somatización de enfermedades que me estaba provocando yo misma por no saber gestionar la situaciones con mi pareja, con mi familia o en el trabajo.
    Para mí descubrir estos mecanismos y localizarme en ellos es un "manual de vida". No hay nada más terrible que experimentar todo eso y no saber bien de dónde procede, pensar que era muy desafortunada, o que todo estaba en mi contra...Me preguntaba, ¿por qué me pasa todo esto a mi?
    El simple hecho de tomar conciencia de ello y responsabilizarme me está sanando física y emocionalmente, porque ahora sé que soy libre, que tengo la capacidad de responder a las situaciones "de otra forma", más auténtica, más en contacto conmigo misma.
    Y cuando lo consigues, es maravilloso, las consecuencias evidentemente son diferentes y sorprendentes... no es la vida ni la suerte ni Dios, soy yo la que elijo y soy yo la que llevo el timón de mi vida. Verdaderamente mi relación con los demás está cambiando, aunque a veces la respuesta siga siendo automática y me dé cuenta en el mismo momento en el que me dejo llevar por el mecanismo neurótico y aunque, en muchos casos, aún dándome cuenta siga proyectando (lo introyectado) en la otra persona, lo que me lleva a discusiones absurdas y malestar con la otra persona; o incluso retroflectando tratándome mal a mi misma ( soy tonta, otra vez he vuelto a caer en lo mismo, soy una cobarde...)Sin embargo sé que estoy en el camino y eso me hace muy feliz. Gracias por tu artículo Fernando.

  • (24/05/2014 - 11:17h.) María Gil

    Tras la lectura de este artículo se me presentan algunas dudas sobre otros comportamientos que no he sido capaz de encajar en la explicación. Como el hecho de que tomando conciencia, actuando según tus necesidades y no tomando una decisión en contra de tu voluntad, queda perdne la sensación de insatisfacción o incomodidad. Todo esto posterior a la acción- no acción realizada.

    A pesar de ello esta lectura me ha servido para encajar y aprender mucho sobre los mecanismos y de cuánto trabajo queda por recorrer.

  • (22/09/2014 - 03:56h.) mrs jose

    Tuve mi relación de larga distancia por casi 4 años ahora, Nuestra
    relación estaba bien y bueno, pero por algunas razones no pude entender
    Mi ex novio rompió conmigo por casi 3 años ahora, y yo estaba triste,
    frustrado, devastada tener emociones mezcla que enfrentar la realidad de que él
    no quiere solucionarlo ya, me fuerza sé qué más hacer hasta que me
    busco y tropecé con esta testimonios respecto hechizo Amor y leí
    algunos de los que tenían el mismo problema que tenía y hasta que encontré el Dr. Ehimare que
    puede lanzar hechizos para traer a su pareja de nuevo al principio yo era reacio a hacerlo
    pero con el tiempo he intentado su poder de echar hechizo traer de vuelta a su pareja de nuevo
    debido a su buen corazón, generosidad Él me ayuda y yo soy tan feliz
    al respecto
    . Muchas gracias Dr. Ehimare puede contactar con él aquí (drehimare@gmail.com) hacer
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  • (20/10/2014 - 19:52h.) Amparo Martín

    La exposición me parece muy clarificadora: los diferentes mecanismos neuróticos, el modo de actuar de los mismos y cómo el hecho de identificarlos nos puede ayudar a darnos cuenta de cuándo, en lugar de buscar la satisfacción de una necesidad, nos conformamos, nos la tragamos, nos desconectamos, la escupimos, o hacemos algo en otra dirección...
    Me surge una duda: cuando hablamos de "necesidad" ¿de qué necesidad hablamos?
    ¿Y cuando nos creemos que nuestras necesidades, por el hecho de ser nuestras, o de sentirlas como necesidades, son legítimas...?
    ¿Y cuando son irreales, irracionales, indiscriminadas o insaciables? Las necesidades "neuróticas": de aprobación, reconocimiento, admiración, perfección, etc.
    Y cuando cambiamos unas necesidades por otras: la de comer o dormir al sentir vacío, soledad o necesidad de afecto...
    Es complejo: mecanismos neuróticos, necesidades neuróticas... el modus operandi sería el mismo: identificar las necesidades, los mecanismos y desarrollar habilidades o modos adecuados de satisfacerlas.

  • (22/10/2014 - 11:22h.) Leticia Comino

    Me parece una exposición muy clara y cercana de los diferentes mecanismos neuróticos.
    Saber identificarlos con tanta claridad puede sernos de gran ayuda para llegar a tener una vida más sincera y satisfactoria con nosotros mismos y con los demás.
    conocer nuestros mecanismos y saber como nos manipulan nos ayuda a conocer nuestras verdaderas necesidades y a hacernos cargo de nuestra propia vida.
    Sin embargo para mi, lo complejo sigue siendo el buscar el modo adecuado de satisfacer mis necesidades sin recurrir a estos arraigados automatismos, aunque siento que estoy en el camino adecuado para ello.

  • (02/11/2014 - 21:59h.) Nuria Garcia

    El artículo de Fernando describe con gran precisión lo que suele ocurrir cuando no nos tenemos en cuenta.

    Tantas veces no escucho mis necesidades, y que como bien dice por miedo o por falta de recursos para enfrentar ese miedo no atendemos nuestras necesidades y culpo a los demás o bien me invento algo que nada tiene que ver con la realidad.

    Interesante también analizar aquello que nos rechina de los demás posiblemente sea aquello que nos aceptamos de nosotros mismos.

  • (19/11/2014 - 16:45h.) Ana Moreno Tirado

    Genial el artículo de Fernando, pues me ha ayudado a comprender mejor el tema de mecanismos neuróticos y cómo estos automatismos nos ayudan a reprimir nuestras verdaderas necesidades y nos privan de la escucha activa y consciente de nuestro cuerpo.
    Nuestro alma enferma porque evitamos el acto simple de cubrir una necesidad, de manera q la reprimimos, nos contamos el cuento que a cada uno más le convence y a otra cosa mariposa!!!, como si se pudiera pasar página sin tener ninguna repercusión!!!! Dejar de ser uno mismo, dejar de ser libres, para satisfacer a los demás y que seamos queridos y tenidos en cuenta, jaaaa, como si la opinión que tienen de nosotros dependiera de nuestros actos. Hay que centrarse más en quererse a uno mismo y respetarse, lo demás ya viene solo. Crecer como persona es tener los recursos necesarios para darme a mi mismo lo que necesito en vez de recurrir a los otros, sólo así estare madura para querer y aceptar al otro, sin exigirle y sin manipularle. Sólo así podré ir desaprendiendo mis automatismos que limitan la visión del mundo y las personas y que me hacen sorda a mi misma.

  • (23/11/2014 - 19:54h.) Rafa Aragón

    Me parece excelente el artículo. Considero este tema muy interesante, debido a que de una u otra manera me veo reflejado en los distintos mecanismos dependiendo de las circunstancia.

    Ahora considero que estoy en el proceso al menos de tomar conciencia que me encuentro en estos mecanismos muy fácilmente, y que es un gran avance el hecho de poder verse en ellos.

    Si consigo darme cuenta en el momento en el que me encuentro en ellos, podré saber que no es por esa vía por la que me conviene ir, y optaré por una forma más honesta de comunicarme expresando mis deseos y necesidad. En definitiva, no escabullirme por esos atajos que me producen un mayor malestar.

  • (09/01/2015 - 18:12h.) Andrés

    Me ha gustado mucho el articulo porque me ha servido para aclararme bastante con el proceso de los mecanismos y sobre todo para darme cuenta y acordarme de situaciones en las que no permitido satisfacer mi necesidad culpando al otro y enfandandome con él en vez de asumir mi limitación a expresar mi deseo.

  • (19/02/2015 - 21:11h.) Simeon

    ¡Que paradoja! si se le puede llamar así. Y tanto mecanismos como emociones y sensaciones, de una forma u otra, pertenecen a la sabiduría del organismo.
    El articulo me ha ayudado a entender mejor "las piedras" con las que tropiezo, y no dos, sino muchas veces y me da tranquilidad en el sentido de poderlas ver y tener la posibilidad de elegir otro camino sin piedras. Y en ello ando.

  • (28/02/2015 - 19:26h.) Eva del Río Ferrés

    Este artículo es muy buen repaso de cómo la gestalt define y pone nombre a los distintos tipos de mecanismos neuróticos y me ha ayudado a repasarlo y a entenderlo mejor. Me gusta mucho cómo recuerda que los mecanismos neuróticos es todo aquello que hacemos para no escuchar nuestras necesidades. Y algo muy importante que recordaba Lola en su artículo: la falta de escucha de nuestro propio cuerpo que nos da la clave de qué andamos desoyendo. Visto así, que para mí tiene mucho sentido, parece casi una broma pesada, el hecho de que nuestra incapacidad de escucharnos y respetarnos sea la que más sufrimiento nos genere, pero estoy totalmente deacuerdo, es así. Y por desgracia no es ninguna broma. Eso no quiere decir que sea fácil. El empezar a escuchar y respetar a tu propio organismo, implica desajustes con las personas que te importan, que están acostumbrados a recibir otra cosa de tí. Puede que esto te lleve a que muchas personas se alejen de tí y prefieran que vivas en la neurosis porque le resulta más cómodo. Pero esto no es el fin de nada sino el comienzo de mucho.

  • (22/04/2015 - 16:59h.) Ana Requena

    Estoy en plena fase de darme cuenta de que me cuesta hacerme responsable de mis frustraciones y desconecto de mis necesidades. Me ha sido difícil leerlo y me veo neurótica perdida.Pero aguanto hasta ver por donde tirar haciéndome cargo de mi.

  • (23/04/2015 - 09:43h.) ALEJANDRO BALLESTEROS BARNIE

    Gracias por poner nombre a lo que sucede en mi interior, darme perspectiva para relacionarme con estos mecanismos de una forma sana y libre.

    Y gracias por estos espacios para compartir y transformar.

  • (24/04/2015 - 20:39h.) Marc Reinhardt

    Y yo que creía que era un tipo extremadamente tímido, respetuoso de los demás, atento y educado....

    Pues vamos a soltar lastre.... y coger vuelo!

  • (25/04/2015 - 15:36h.) Mª Carmen Román

    Gracias Fernando.
    Me ha parecido un texto muy claro y muy conciso. Es increible cómo somos los mayores tramposos y el gran obtaculo para nosotros mismos, y todo por no hacernos responsables. Ahora que me estoy dando cuenta de ello, espero actuar de otro modo. Al menos, lo intentaré.
    No puedo cambiar lo que hice en el pasado pero, espero ser más responsable de mis necesidades y de mí misma en el futuro. Y, por supuesto, empezaré en este momento, que es lo que en realidad tengo. "El aquí y ahora"

  • (26/04/2015 - 12:19h.) Carlos Sánchez

    Me gustaría hacer una diferenciación entre los mecanismos de defensa vistos desde un enfoque cognitivo para referirse a cuando hacemos algo que los demás o nuestra propia conciencia no aprueba y utilizamos defensas a modo de excusas o justificaciones de nuestro comportamiento para mantener nuestra imagen limpia, necesitamos un autoconcepto positivo para evitar sentirnos vulnerables o rechazado por los demás lo que nos lleva a la larga a ignorar las verdaderas razones de nuestro comportamiento y aprender cómo evitar cometer en el futuro los mismos errores.
    En el caso de los mecanismos neuróticos de defensa necesitamos evitar la frustración y el resentimiento cuando nos sentimos incapaces en nuestra relación con los demás de satisfacer nuestras necesidades, así ignoramos nuestras necesidades, creyendo que las necesidades del otro son las mismas que las nuestras (confluencia) o evitando ser honestos y buscar en nosotros mismos el origen de nuestras inquietud (introyección), o reprimo mis necesidades antes que frustrar las necesidades de los demás (deflexión) o le echo la culpa del malestar que me genera la insatisfacción de mis necesidades al comportamiento de los demás (proyección) o incluso me siento mal por tener necesidades (retroflexión), todo lo cual nos lleva a una relación neurótica con nosotros mismos y con los demás así somos incapaces de llegar a avanzar en nuestro propio autoconocimiento descubriendo cuáles de las necesidades que experimentamos tienen su origen en nuestro organismo (si se han distorsionado) y cuáles han sido aprendidas o fabricadas, cómo satisfacerlas o en su caso plantearse cómo desmontarlas.

  • (26/04/2015 - 19:02h.) Dulce Tenorio Ruiz

    Deja aquí tu comentario...

  • (26/04/2015 - 19:03h.) Dulce Tenorio

    De una manera u otra, se trata de energía autoconsumida, hacia dentro o hacia fuera, proyectando o introyectando, confluyendo o deflectando: sordera, anestesia, contacto permanente o retirada constante -¿huída?-, neurosis en definitiva. Los términos para definir tales mecanismos se me amontonan tras el último taller y la lectura de este artículo, la “curva de la necesidad” tan hábilmente dibujada me ayuda a estructurarlos y ordenarlos. Gracias a Fernando Alcina, el autor, por eso y por recordarme que la autorregulación organísmica es mi trayecto y mi objetivo, mi única meta, y hasta ella, aunque nunca la alcance del todo, sé que podré aprender y aprehender lo necesario para reconocerme y poner a la diosa conciencia en cada paso que dé.
    Solo se trata de adoptar una actitud… compleja tarea que sigue divirtiéndome. Al menos eso es lo que siento en este momento, mientras escribo estas letras.

  • (04/05/2015 - 19:32h.) Ruth

    Gran artículo este, de Fernando Alcina. Cuántas veces no sabemos el por qué de nuestro malestar, por no escuchar nuestras necesidades...
    La verdad, que es mucho más sencillo, atenderlas, que luchar en su contra por el mero hecho de la reacción que provoque satisfacer las mismas... provocándonos ese estado neurótico y en consecuencia, malestar.
    Tomando apuntes...para el camino por andar...

  • (15/05/2015 - 20:44h.) Merce

    Me gusta lo que dices en tu artículo Fernando. El tomar conciencia de nuestros mecanismos neuróticos de defensa, es la solución para salir de ellos y tener una relación más sana con nosotros mismos, pero es más fácil verlo en los demás y el problema está en la frustración que nos queda cuando no aceptamos que las cosas no salgan como quisiéramos que fuesen o no las resolvemos de forma productiva para uno por miedo a las consecuencias negativas. ! Ojalá todos estuviésemos en esa búsqueda de darnos cuenta! seríamos más comprendidos

  • (18/05/2015 - 18:11h.) Elisa Sarompas Carmona

    Fantástico el artículo. Me ha hecho tomar más conciencia de la responsabilidad que cedemos, la mayoría de las veces ,al otro, debido a las pocas herramientas que tenemos para ser nosotros mismos, a raíz de la cantidad de introyectos que hemos ido adquiriendo a lo largo de nuestra vida. Unos mecanismos neuróticos que actúan de forma inconsciente dejándonos en una posición alejada de un mayor bienestar emocional.
    Sólo tomando conciencia de ellos podremos ir cambiándolos, observándonos a nosotros mismos y dejando la lucha interna, para así poder posicionarnos en el lugar en el que verdaderamente queremos vivir.

  • (18/05/2015 - 23:00h.) Marina Gutiérrez Fernández

    Magnifico resumen de los mecanismos neuróticos, me hacen ver que pongo parte de responsabilidad de mis actos, enfados, risas, penas o alegrías en los demás. Me ha hecho tomar aun más conciencia de la responsabilidad que tenemos hacia nosotros mismos, el primer paso es poder reconocerlos y tener conciencia de ellos para poder llegar, paso a paso, a un mayor bienestar emocional. Saber escucharnos, qué gran trabajo, y qué gran responsabilidad, y qué poquitas veces lo hacemos...
    Seguiremos en el camino de esta compleja tarea, tomando conciencia, asumiendo nuestra responsabilidad...

  • (19/05/2015 - 20:13h.) Mamen

    Me ha gustado mucho, porque me deja más claro cada uno de los mecanismos. Lo que me resulta difícil de todo esto no es entenderlos, pues a nivel teórico es muy clarificador, si no, con lo que concluye Fernando... para eso estoy.

  • (20/05/2015 - 23:36h.) Ana García

    Muy buena descripción de los mecanismos neuróticos. Es un buen artículo y útil para volver a él cada vez que necesite retomar este tema. Es interesante ver la cantidad de estrategias que utilizamos para no responsabilizarnos de lo que nos ocurre, es más fácil justificarnos, echar la culpa al otro, pensar que es lo “mejor”…antes que dar el paso y ser auténticos, antes que mostrar claramente lo que queremos, por miedo a las consecuencias. Esto es lo que hemos ido aprendiendo a lo largo de nuestra vida, desmontarlo no es fácil. Empezare por darme cuenta de cómo los utilizo en mi DIA a DIA, identificarlos es el primer paso para poder empezar a cambiar.

  • (22/05/2015 - 00:09h.) a.beas

    todas y cada una de las situaciones son demasiado normales, creo que la manipulación de los sentimientos esta ala orden del dia.
    como podemos hacemos la vida mas difícil ,una misma situación ,vista por enfoques distintos ,pero igualmente destructivos.
    Creo que debemos vivir mas con nosotros y nuestra verdad

  • (10/06/2015 - 04:06h.) Desirée Xyke

    Siento que esta información que nos aporta Fernando es muy, muy valiosa. Tanto, que sigo intentando digerirla, que baje de mi cabeza. Si bien es cierto que (me) observo y voy abriendo puertas, desentrañar cada mecanismo, con sus particularidades teóricas y aplicadas es para mí un gran desafío. Podría poner ejemplos en los que identifico secuencias vividas de cada mecanismo, ventajas de enmendar las historias a tiempo, y consecuencias de no haberlo sabido llevar a cabo. Quiero aprender para seguir poniendo conciencia y mejorar mis relaciones con los demás, previo trabajo personal en el que sigo inmersa. Es necesario releer periódicamente apuntes así de potentes. Gracias, Fernando, por lo mucho que clarificas... voy consiguiendo entenderme y entenderte.

  • (16/07/2015 - 12:32h.) Rocio Osuna Rico

    Me gusta el artículo porque al utilizar una misma necesidad y mostrar diferentes mecanismos respecto a la misma, me resulta clarificador. Lo que no me queda del todo claro es si tenemos la tendencia a emplear un solo mecanismo o si se suelen dar varios en un mismo periodo de tiempo. Yo por ejemplo, identifico una temporada (hace ya unos años) en la que principalmente deflectaba, me desoía para no actuar. También retroflectaba. Sin embargo, ahora, creo que mi mecanismo principal es la proyección. ¿Son posibles estas variaciones o es que yo estoy hecha un lío al mirarme? Leyendo el artículo me doy cuenta de cómo no me hago cargo de mi malestar, de mi falta de recursos o herramientas para contactar con el ambiente, me resulta más fácil la acusación o la crítica, en vez de asumir mi responsabilidad...Es curioso porque yo creía que tenía pocos introyectos, es posible que sean más de los que imaginaba. Estaré atenta...

  • (02/08/2015 - 17:36h.) Estrella G.M.

    He leído varias veces el artículo, he conseguido entender tanta definición, gracias al hecho concreto y muy cotidiano sobre el que se muestran los diferentes mecanismos.
    Me puedo reconocer en cada uno de ellos, desde la Confluencia, no dejarme sentir, no saber cual es mi necesidad, pasando por ese malestar desconocido, esas ideas inculcadas, que están limitando mi vida (introyección) y sobre todo me reconozco en la proyección, quitarme responsabilidad.
    Ahora me doy cuenta - a veces - quiero ser honesta, conmigo y con los demás, pero los mecanismos aparecen, y mi duda es, cuando detecto un mecanismo e intento actuar de otra manera ¿no aparece otro?.

  • (12/08/2015 - 19:02h.) Inés García

    Aaai, me da mucha lástima no haber podido acudir a este seminario y habérmelo perdido ya que suena interesante y muy del día a día. Además, está explicado de manera muy breve y muy clara.
    Decir que la situación relatada junto a las diferentes maneras de actuar me ha tocado pero en lo más hondo...supongo que eso será bueno :)
    Me quedo con la expresión "manipular con el enfado", es una gran verdad.

  • (08/09/2015 - 16:05h.) Rosel Fernández Marín

    Igual que Ines, me apena el no haber podido asistir al taller!supongo que nos pondremos al día con el que viene, porque me parece la base del por qué no nos funcionan las relaciones. Al fin y al cabo, generamos relaciones de poder manipulando tras estos mecanismos...que ni siquiera somos conscientes de que los tenemos...
    Vaya desaprendizaje que tenemos que hacer!!!

  • (25/09/2015 - 22:53h.) Bea Carazo

    Me ha parecio un articulo muy claro y directo y con buenos ejemplos que explican el trabalenguas de mecanismos ;) la curva ha sido tambien una forma muy visual de ver como a veces simplemente evitamos el bulto y cuando en otras se lo pasamos al otro. Sin duda veo que con frecuencia utilizo estos mecanismos segun la situacion y la de veces que he manipulado a los demas, a veces semiconciente y otras totalmente a ciegas, pero sin duda siempre por miedo a ese rechazo que anticipo que habra o mi interpretacion de que disgustar a alguien es igual a ser rechazada (introyeccion??).
    Ante todo una vez mas me alegra ver que el hacha para cortar la maraña de tonterias que me digo esta en mi mano, o mas bien en mi conciencia. La verdad que cada dia me hace mas presente y libre

  • (28/09/2015 - 14:24h.) Maika Milla Castro

    No sé las veces que he leído este articulo, me parece muy interesante, revelador, muy claro. De repente tomo conciencia de mis Mecanismos Neuróticos , de como me hacen sentir y de como me hacen menos libre.
    El escuharme, sentirme,tomar conciencia y actuar en consecuencia para vivir con honestidad y autenticidad.

  • (30/09/2015 - 20:36h.) Carolina Bueno

    Que curioso! Nos conformamos con sentir solo alivio, cuando podemos llegar a la libertad.

  • (01/10/2015 - 20:16h.) Rosa Barriento

    Que forma más sencilla y amena de exponer como funcionan los mecanismos neuróticos, eso que nos resultan tan complicados de asimilar y que lo llevamos de por vida, si no somos capaces de enfrentarnos a ellos o mirarnos hacia adentro para descubrir cómo perder el miedo a su reacción.

    Freud los llamó "Mecanismos de Defensa" y están ahí inconcientemente causando interferencias entre nuestros los impulso y la acción. Nos proporcionan ceguera y sordera ante toda aquella información que nos proporciona nuestro organismo y que no hacemos caso, volviendo la mirada a otro lado o culpabilizando a otros sin querer responsabilizarnos de ellos.

    Ahora me resulta más fácil entender de donde me venía ese malestar que me agobiaba por el simple hecho de no saber, por qué me encontraba con esa sensación de incomodidad.

    Hoy puedo asumir, porqué reaccionaba así y puedo decir, que tengo más recursos para enfrentarme a esos mecanismos que no son, "Ni Buenos ,Ni Malos".

  • (04/10/2015 - 12:53h.) Gema Estibaliz

    Gracias Fernando,me parece que está muy bien explicado, claro y conciso.
    Cuánto me queda por hacer, qué bien conocer e ir poniendo nombre y lógica a lo que sucede, pues no paro de usar estos mecanismos y tiendo a que l@s demás "imaginen " qué me sucede, tantas cosas que se me han venido a la cabeza mientras leía, el peso de nuestra educación, cómo hemos aprendido a resolver conflictos , o mejor, a huir de ellos, la comodidad de pasarle el peso a la otra persona...tanto por hacer...

  • (04/10/2015 - 20:24h.) noelia

    Bueno, lo de siempre, mas articulos leo, mas libros, mas videos...mas facil dificil se me hace todo, facil porque me doy cuenta que se puede, dificil porque voy a tardar en poder mil años y para esta vida no me va a dar...gracias a los que nos van dejando pistas por el camino.

  • (06/10/2015 - 15:56h.) Maria Isabel Robles Remedios

    Leyendo éste articulo resulta más fácil comprender como funcionan los mecanismos neuróticos, no dar validez a lo que sentimos y no tenernos en cuenta. Dejamos que los demás adivinen lo que queremos sin decir nada.
    Es muy interesante también saber que aquello que no nos gusta de los demás, es justo lo que no nos gusta de nosotros.
    Tomar conciencia y ver esto en nuestras relaciones es un gran paso para la libertad de ser...

  • (07/10/2015 - 00:56h.) amparo

    Bueno pues ya lo he leído varias veces y todo es confusión, esto de los mecanismos me tieen un poco liada,

  • (08/10/2015 - 19:26h.) Irene Estepa

    Este artículo me hace darme cuenta de lo simple que es la teoría y lo difícil que me resulta la práctica: simplemente pienso que me he estado dedicando a alimentar mecanismos fundamentados en cosas del pasado y rollos que no me benefician, pero ahí sigo; con lo fácil que sería dejar claras mis necesidades y responsabilizarme de lo que de verdad sea mio.

    En mi caso he de decir que soy toda una artífice de la introyección-proyección. Qué pila de recursos invertidos en este mecanismo. Quizás el darme cuenta de estas cosas que creo tan mias, sean las que me den ánimo para ser más consciente y cambiarlas.

    Gracias por el artículo.

  • (11/10/2015 - 13:04h.) I.H.L.

    Ahora entiendo cuantas veces no respetamos nuestras necesidades y como eso nos lleva a la frustración. En ocasiones no detectamos nuestra necesidad o creemos que es la misma que la de la persona que tenemos en frente y en otras ocasiones escondemos nuestra verdadera necesidad para evitar conflictos o bien pretendemos que sean los demás los que se enfrenten a nuestras necesidades, llegando incluso a culpabilizarnos por tener dichas necesidades.

    Cuando cortamos la satisfacción de nuestras necesidades es cuando se activan los mecanismos neuróticos. A posteriori es más fácil reconocerlo, lo difícil es darse cuenta en el momento, pero como dijo un terapeuta en uno de los talleres "muchos a posteriori hacen un in situ y muchos in situ hacen un a priori".

    Me quedo con una frase del texto que me parece clave en este tema de los Mecanismos y que me ha hecho reflexionar mucho: "Siempre es más fácil enfadarse con alguien que asumir que tenemos miedo a su reacción y que nos faltan recursos para enfrentar ese miedo." Ponemos la responsabilidad en el otro en lugar de en nosotros mismos y creemos que los demás tienen la obligación de saber lo que necesitamos y satisfacer nuestras necesidades.

  • (14/10/2015 - 12:23h.) Cristina

    Al abrir la caja de los mecanismos, descubro la manipulación que puedo llegar a ejercer sobre las situaciones y los demás, y lo que me devuelven. Conseguir no tener estos mecanismos como forma automática de actuar, sería muy liberador . Asumir la responsabilidad ante las situaciones sin evitar huir.

  • (14/10/2015 - 16:43h.) Ceci

    Sería bueno tener este artículo siempre al alcance de mi vista cada vez que me encuentro incomoda a lo largo del día para ver en qué punto de la no satisfacción de mi necesidad me he quedado, asumir mi parte y dejar al mundo libre de culpa y responsabilidad acerca de mis acciones, actitudes, expectativas y frustraciones. Me que quedado con la sensación de que hay mucho camino por recorrer, muchas nuevas formas de transitar y agradecimiento por estar “tan sana” habiendo desarrollado mecanismos tan neuróticos. Me pregunto ¿cómo hemos evolucionado hacia el punto dónde estamos? ¿En qué momento de la historia el hombre dejó de prestar atención a su organismo y empezó a mirar el mundo sin mirarse a si mismo?. Será que vengo de unos años de dedicarme, casi a tiempo completo, a maternar y escuchar muchos, muchísimos comentarios del estilo, no lo tengas tanto en brazos que se va acostumbrar. Eso es lo que quiero acostumbrarlo más al amor y la contención cuando lo necesita y menos a la indiferencia y al vacío que sentimos cuando necesitamos amor y no lo sabemos ni pedir, ni expresar.

  • (20/10/2015 - 23:51h.) Esther Cuenca

    Los tengo todos!!!! nooooooooo, jajajaja
    Por suerte, en los últimos años, poco a poco he ido haciéndome más consciente de mi locura. Ahora estoy más conectada a mi cuerpo, a mis necesidades y poseo mayor flexibilidad y voluntad a la hora de satisfacerlas. Aún queda camino y estar presente, pues los patrones vuelven con facilidad, paciencia y constancia.
    Gracias por el blog, coincido con los compañeros, es muy didáctico, se entienden perfectamente los diferentes mecanismos neuróticos y te da un mapa genial sobre la curva de las necesidades y su relación con las neurosis.

  • (24/10/2015 - 22:25h.) Nuria

    Muy buen artículo Fernando, enhorabuena.

  • (25/10/2015 - 20:05h.) GERMAN CAMACHO MARTINEZ

    Mecanismos para llevarme "el gato al agua". Así lo siento yo cuando quiero salirme con la mía. Y claro está; cuando uno empieza a observarse se dan todos estos mecanismos.Para mí, algunas veces se dan de forma muy sutil en la que me autoengaño.

    Me gusta la conclusión del artículo de que se puede llegar a una actitud donde tanto no me responsabilizo de los enfados del otro@ como no le responsabilizo de los míos. Muy bien, voy a por ello!!!!

  • (10/11/2015 - 11:31h.) Yaiza Benítez López

    Es un placer el poder haber leído este blog, por su claridad, por ser tan directo y hacerlo tan sencillo.

    Qué sencillo me resulta la teoría y cómo la lío en la práctica... jajaja

    Debemos de empezar por ser honestos con nosotros mismos para esa honestidad poder aplicarla con los otros luego.

    Hay que darle caña a los mecanismos!!!

  • (14/11/2015 - 00:19h.) Lorena

    El texto es tremendamente aclarador. Y como neúrotica que soy tengo un poco de todo. Lo que más me ha llegado es la proyección. Proyectar en los demás lo que no reconocemos en nosotros.
    Me cuesta entender ciertas cosas. Pero como el camino se hace al andar, en ello estoy. Satisfacer mis necesidades respetando al otro.

  • (26/12/2015 - 21:48h.) Yolanda Martínez

    Muy bueno el resumen de los mecanismos!!!... Ojalá que poco a poco vayamos siendo conscientes de todos estos mecanismos en la práctica diaria, ya que los utilizamos diariamente. Me siento muy identificada en algunas situaciones que reflejas en tus ejemplos y me resuenan muchas de las cosas y mecanismos en mis relaciones con los demás. Ese continuo pedir a los demás o exigir que adivinen lo que necesito en cada momento, sin darme cuenta de mis dificultades para expresar mis necesidades. Muchas gracias

  • (27/12/2015 - 11:14h.) Emilia Galisteo

    Ahora me doy cuenta de cómo a lo largo de mi vida he ido evitando confrontarme a determinadas situaciones, con lo cual he conseguido poco a poco irme cerrando el cerco y quedarme parada sin realizar nada, viendo mi vida pasar sin enfrentarme a las cosas que en ella van surgiendo, sin luchar por lo que verdaderamente quiero, perdiendo parejas, amistades, sueños, etc. Y a pesar de ello, sentir un miedo exagerado a la sola idea de intentar cambiarlo, por lo que siempre gana el mecanismo. Al poner conciencia sobre ello, parece que poco a poco voy cambiando las cosas, voy diciendo y haciendo lo que verdaderamente siento, aunque es un gran esfuerzo el que tengo que hacer para ello. Percibo que todo este tiempo los mecanismos que tanto he utilizado para manipularme y manipular a los demás se han fortalecido, de manera que cuando intento cambiarlos me siento mal psíquica y físicamente. Siento que el tener conciencia de lo que me pasa es un gran paso, pero que aún me queda mucho por desaprender.

  • (02/01/2016 - 19:17h.) Gloria Bárzana

    Fantástica la explicación y tremendamente gráfica. Creo que la voy a imprimir y pegarla en la nevera o algo por el estilo! Muchísimas gracias por este regalo.

  • (10/03/2016 - 21:00h.) Johanna Fröhlich Z.

    Muchas gracias, la esquematización tan clara y los ejemplos intligibles me ayudan a estar cada vez más atenta; yo reconozco que interrumpo mi experiencia de todas las formas expuestas en el artículo. Sin embargo, la pareja introyecto-proyección me es bastante familiar. Observo como pongo en el otro lo que realmente es mío. Además, me cuesta el movimiento de retirada, ya que confluyo mucho también. El esquema es muy útil, gracias de nuevo!

  • (12/04/2016 - 17:05h.) Ana Cendrero

    Muy buen resumen de los mecanismos de defensa. Me he reconocido en mayor o menor medida en todos ellos... Tendré que seguir trabajando para estar atenta cuando aparezcan.

  • (14/04/2016 - 20:44h.) mammen rosi

    ¡Cuanta zancadilla junta! Si no de una forma me agredo de otra. Cualquier mecanismo me vale.
    Si me activo para la acción, reacciono contra mí mismo o, no me escucho, distrayéndome en otra cosa y desatiendo lo que siento. Asumo sentencias generalizadoras que avalen mi "no actuar" mi inoperancia, y así es mi vida... Me parece algo increíble, sobretodo, descubrirlo a estas alturas.
    Permanecer sordos a lo que nos dice nuestro organismo es el propósito de este "perverso aprendizaje".
    Conforme voy aprendiendo en Gestalt nuevos enfoques, nuevas herramientas voy esperando, también, una menor capacidad de asombro por mi parte. Pero es al contrario, mi asombro va en aumento. Tengo que asimilar que lo que no me gusta en el otro es lo que yo reprimo en mi y que yo he sido una persona que se ha venido dañando, una vez tras otra, sin identificar,siquiera, las agresiones, desoyendo lo que yo siento y soy, impostándome y disfrazándome para no adivinarme.
    Necesitaré tiempo para ir descubriendo y decapando los mecanismos aprendidos y practicados durante toda mi vida. De nuevo, la toma de conciencia, será mi bisturí en el despiece.

  • (18/04/2016 - 16:09h.) Irene Cruz

    Me ha gustado mucho el artículo, ya que explica de forma muy clara cómo funcionan los mecanismos. Me ha aclarado conceptos. También me ha hecho reflexionar, y me he preguntado, ¿qué mecanismo utilizas más?, el tomar conciencia de esto hace que esté más alerta, y pueda pillarme más en el momento que recurra a un mecanismo en lugar de responsabilizarme de mi enfado o de lo que me esté ocurriendo.
    Gracias

  • (19/04/2016 - 11:23h.) Patricia

    En este artículo queda perfectamente explicado el ciclo de satisfacción de necesidades. El exponerlo a través de un caso es aun más clarificador. Y puedo decir que con mas o menos frecuencia y medida paso por todos los mecanismos! es un consuelo llegar a comprenderlos.

  • (22/04/2016 - 12:48h.) Laura Mas

    Me resulta tremendamente esclarecedora la ejemplificación de todos los mecanismos tratados en una situación tan cotidiana y habitual. Es imposible no identificarse con cada una de las frases, con cada una de las manipulaciones y con todos los mecanismos.
    Me inquieta y maravilla especialmente la proyección. Ese echar balones fuera, quitarse responsabilidad y cargar para aplastar al otro. Y encima lo hacemos creyendo que tenemos unos argumentos sólidos e incuestionables. Tapamos nuestra carencia de recursos y ponemos nuestro malestar en el otro. Y todo debido a que nos situamos en una polaridad que nos han inculcado. Que bello ejemplo de cómo nuestra cultura y sociedad influye hasta en los conflictos de relaciones más triviales.

  • (22/04/2016 - 18:27h.) Maximino Manzanera

    Me gusta poder distinguir los distintos mecanismos neuróticos a los que recurro con cierta frecuencia. Sin embargo, me gustaría ir más lejos sabiendo cómo evitarlos. Algo que con el término "responsabilizarme" no logro alcanzar siempre, sobre todo porque soy capaz de identificar estos mecanismos tan tarde, que creo que la acción de responsabilizarme se puede asociar a resentimiento.

  • (02/05/2016 - 15:09h.) Dolores Encarnación Rodríguez Rodriguez

    Me parece de gran interés el conocimiento de los distintos mecanismos neuróticos y la importancia de asumir mi miedo ante estos mecanismos, la propia observación de como reacciono ante una misma situación me ayuda a responsabilizarme y poder cambiar situaciones que no son agradables para mi.

  • (02/05/2016 - 23:12h.) Ana Martinez

    Me parece de gran valía la información que me aportan los mecanismos neuróticos, para poder entenderme y conocerme más a mí y a las personas con las que interactúo día a día. Cuando reconozco los mecanismos neuróticos en mí me da la posibilidad de ser consciente de la situación, pudiendo intentar gestionarla y entenderla de otra manera, cogiendo más mí responsabilidad

  • (07/09/2016 - 17:59h.) Inmaculada Martínez

    Me ha parecido un artículo muy clarificador al coger una situación concreta y mirarla desde cada uno de los mecanismo neuróticos. Diferentes estrategias para una misma función, evitar ponernos en contacto con lo que hay en nosotros. Cada mecanismos nos da la oportunidad de descubrirlo y de poder responsabilizarnos de nuestras necesidades y de poder satisfacerlas.

  • (04/10/2016 - 01:19h.) Rosario Ocón Molina

    Hay mecanismos neuroticos hacia dentro o hacia fuera. Hay que tener en cuenta que tanto unos como otros nos hacen daño.
    Cada uno tenemos unas necesidades, y todas se pueden satisfacer, sin embargo nada me da derecho que para satisfacer mi propia necesidad tenga que perjudicar al otro; como tampoco tengo que enfadarme porque el otro no comparta el interes que yo tengo en satisfacerla. En conclusión no tenemos que cambiar el mundo ni a ninguno de sus habitantes, solo tenemos que cambiar nuestro yo interno y escucharnos mas a nosotros mismos para saber aceptar el mundo en que vivimos para que nadie quede perjudicado. Así de sencillo y dificil a la vez.

  • (09/10/2016 - 11:56h.) Kika

    Es un artículo muy interesante acerca de los mecanismos que activamos en cualquier relación con el otro y me ha parecido muy revelador el gráfico con las diferentes fases por las que pasa la activación de dichos mecanismos. Conforme lo leía venían a mi mente ejemplos de mecanismos que se activan en mi propia relación de pareja y que creo interesante observar para así trabajar en ellos e intentar desactivarlos.
    La responsabilidad hacia nuestras reacciones es fundamental ante cualquier relación que mantengamos con un otro y donde más claramente se ve es en la relación de pareja. Solo haciéndonos responsables de lo que sentimos y de nuestras reacciones podremos tener una relación sana en la que no utilicemos al otro para llenar nuestros vacíos e insatisfacciones. Tarea difícil la que aquí se nos plantea pero imprescindible en mi opinión para alcanzar realmente la plenitud y la felicidad sin condiciones.

  • (09/10/2016 - 18:48h.) Luis

    Cuando vi que el taller pasado iba de "mecanismos", el nombre me pareció curioso: sonaba muy neutro. Luego he sabido que en realidad el nombre completo es "mecanismos neuróticos" lo cual ya no es lo mismo. Lo de neurótico, para mí, no tiene buenas connotaciones.
    Y efectivamente, visto lo visto, los mecanismos no son nada saludables.
    En este artículo, el autor pone etiqueta a muchos conceptos que llego a comprender gracias a los buenos ejemplos que aporta. No obstante me queda mucho hasta manejar con soltura lo que son en cada situación que se me presente las confluencias, las introyecciones, las deflexiones, las proyecciones, las retroflexiones. ¿Las conclusiones? Yo diría que antes mi vida era menos complicada, menos vida pero más sencilla.
    Seguiremos avanzando.

  • (09/10/2016 - 20:50h.) Rosa Jódar

    Hola:
    aquí la reina de la introyección :D
    Me resulta terriblemente familiar lo de: sé que estoy mal pero no sé lo que me pasa.
    Cuando leo sobre los mecanismos neuróticos no para de venirseme a la mente lo importante que es la escucha interna. Probablemente de toda la enseñanza de la Gestalt hasta ahora, ese ha sido el punto más revelador y que más me ha cambiado. La sensación que tengo es que solo desarrollando una escucha interna apropiada puedo siquiera llegar a rozar con los dedos la comprensión de todos los mecanismos que pueda desarrollar.

  • (10/10/2016 - 19:55h.) Mª Cruz Molero

    Este taller es muy revelador, sobre todo para ver en nosotros mismos que es lo que realmente nos incomoda tanto, aceptarlo y así poder seguir hacia delante. Quizá a partir de ahora, el creer que no sabemos lo que nos pasa cambie para dejarnos ver, escucharnos internamente, y saber lo que queremos y lo que no. Pero sobre todo, dejar que pase esa sensación incómoda por nosotros. Que afortunados de saber esto de los mecanismos... creo que nos pueden ayudar tanto... Gracias!

  • (11/10/2016 - 15:36h.) Patricia Megías García

    Lo que reconozco con mayor facilidad en mí es la proyección, cómo pongo en los demás lo que no me permito a mí misma. Lo tengo localizado, aunque no lo detecte la mayor parte de las veces, está calando este aprendizaje en mi persona.
    El artículo es genial, claro y muy didáctico.

  • (12/10/2016 - 20:07h.) Hebe González

    Esta lectura ha sido una manera sencilla y didáctica de poder asentar lo aprendido en el taller de mecanismos. Es un poco aterrador el reconocerme a mí misma en todos estos procesos, aunque el que más me ronda la cabeza ha sido la confluencia. El hecho de que podemos ser capaces de dejar de sentirnos a nosotros mismos, a nuestro propio cuerpo, me parece increíble. Una anestesia emocional que acaba por destrozarnos.

  • (16/10/2016 - 14:15h.) Luisa Estremera

    Un artículo muy aclaratorio para comprender estos conceptos y extrañas palabras que, si no es con ejemplos, me resultarían difícilmente asimilables.
    Me ha gustado identificar y poner nombre a eso que siento que hacemos todos todo el tiempo en la relación con los demás; para mí la clave está en el juego introyección-proyección, y el hecho de saber que rechazo de los demás lo que no me permito a mi misma me parece muy revelador, sobre todo para comprender la sensación cada vez más presente de que lo que llevo toda la vida tratando de evitar -inconscientemente- es precisamente lo que más conflictos me ha generado y me sigue generando en todos los ámbitos. Curioso, porque es como que la vida te pone una y otra vez delante aquello que no te gusta a ver si te enteras y cambias alguna pieza del mecanismo para poder avanzar...
    Ahora bien, me pregunto cuál es la fórmula para empezar a resolver: ¿permitirme lo que no soporto de otros para así ser más tolerante con ellos y conmigo? esa generalización de la tolerancia se produce automáticamente? por que me cuesta trabajo pensar que eso sea así...
    Y por otro lado me surge otra duda, siento que todos atravesamos la insoportabilidad de las situaciones que no nos gustan de forma frecuente, puesto que es cuando empiezan a darse esas situaciones que huímos de ellas, pero qué pasa cuando las tienes que atravesar obligatoriamente porque no tienes otra opción? siento que ahí se activa el dolor o la incomodidad y que lo habitual es quedarse enredado en eso hasta que la situación termina, reforzándose así más la huída... La solución por tanto de simplemente atravesar la incomodidad no la considero suficiente, cuál sería la manera de cambiar eso? Habría que poder cambiar la interpretación que nos hace vivirla como insoportable, no? mmm...buscando respuestas.... (siento el rollo chicos :) )

  • (16/10/2016 - 15:41h.) Pepi Rodríguez Rodríguez

    Muchas gracias por el artículo.
    Un taller que en mi ser a resonado mucho y paseando por mis mecanismo me doy cuenta que es la actitud mas cómodo no afrontar los miedos y evitar lo desagradable. No identificar lo que sentimos y no sentirnos como nos sentimos ufffff
    Algo que he sentido sanador, ¡no jugar a aparentar ! y no ser indiferentes y no ser responsables de cómo se sientan los demás.

    Un abrazo y gracias.

  • (17/10/2016 - 00:12h.) Oscar Cervilla

    Gran artículo y grandes revelaciones, lo he leído varias veces. Este artículo me produce tristeza, tristeza por lo incapaces que somos para satisfacer nuestras necesidades y el trabajo que nos cuesta reconocerlo. Y no solo eso, lo egoístas que podemos llegar a ser echando balones fuera, manipulando y condenando aquello que nos incomoda en los demás, únicamente porque no somos capaces de reconciliarnos con nuestras vulnerabilidades. ¿Quién no se ha sentido alguna vez identificado o ha encontrado alguna situación en la que haya puesto en marcha estos mecanismos de defensa? Me fascina lo capaces que somos de cortar nuestra necesidad para envenenamos con la tranquilidad del momento, del instante, con qué crueldad, en forma incluso de automaltrato, somos capaces de perder nuestra esencia, nuestra originalidad, nuestra genuidad, por no soportar aquello que no estamos dispuestos a dolernos.

  • (17/10/2016 - 19:18h.) Mª José López

    Es un texto muy ilustrativo y clarificador. Es evidente que pone de manifiesto que tenemos que escucharnos, que nos faltan recursos para enfrentarnos a nuestros miedos y que nos tenemos que responsabilizar de nuestros enfados.

  • (20/10/2016 - 05:11h.) MARÍA JOSÉ

    Genial....he revivido muchos monentos. Gracias.

  • (09/11/2016 - 12:04h.) Francisco Javier Moya Pérez

    Lo primero que voy a decir es lo mucho que me veo reflejado en los ejemplos que se describen, casi que me daba risa conforme iba leyendo. Lo segundo, lo agradecido que estoy por poder reconocerme ahí y poder ser consciente del montón de situaciones en las que he echado mano de todos y cada uno de los mecanismos que aquí se explican. Y por supuesto, agradecido de disponer cada vez de más conocimiento y herramientas para superar los mecanismos.
    Por último, no dejo de ver los mecanismos como avisadores o señales de alerta que nos muestran dónde tenemos que trabajar. Personalmente creo que ésta es una visión más constructiva que quizá, pensar que son defectos o que algo falla en nosotros.

  • (09/11/2016 - 23:29h.) Basma Belcaid

    Alivia poder ponerle nombre a lo que me pasa lo que siento dentro de que me doy cuenta.
    me toma tiempo? pues si, una barbaridad, y cuando pienso en la cantidad de las veces que me he sentido mal o he somatizado o parecido, sin darme cuenta del mecanismo neurótico de aquel momento, pienso que igual he aprovechado el tiempo, de pararme en ello, para hacer algo constructivo también.
    pensado en todo lo que queda por descubrir sobre mi y mis mecanismos, me da miedo de a saber que me encuentro ahi, pero al mismo tiempo pensar que son oportunidades para sentirme mejor y comprenderme y me anima y me da fuerza.

  • (23/03/2017 - 17:48h.) Elena Cano

    Cuándo leo y releo, me doy cuenta de que NO he respetado ni respeto mis necesidades por miedo siempre de hacer daño a los demás, sin ser consciente de que la agresión más grande me la hago a mí misma. No me paro a conocer e identificar las sensaciones y emociones que despiertan en mí determinadas acciones y/o pensamientos, justificándome con que no tienen importancia y dando al mundo lo mejor de mí, "corriendo mucho porque, claro, no me puedo parar, lo mío NO tiene importancia".
    Esto además hace que me vuelva tremendamente crítica con lo que me rodea.
    Me parece muy aclaratoria la explicación de éste artículo. Estoy en proceso de cambio, ahora muy poquito a poco, pero sé que ésta formación me está aportando lo que necesito para vivir en PAZ.

  • (24/03/2017 - 18:57h.) José Antonio

    Leyendo el artículo, recuerdo también el taller del "darse cuenta" y de la "escucha". Para mí es un ponerle nombre a mi conducta y mis pensamientos...Parece un poco "come tarros" , (como dice una amiga mía), pero es de esta forma poniéndo conciencia a mi conducta y reflexiones como voy creciendo personalmente; de esta manera le pongo nombre a mi forma de actuar y de pensar "saludablemente" . Confluencia, introyección, deflexión, proyección, y retroflexión... términos que al fin le he puesto acciones que en algún momento de mi vida las he tenido y ahora les pongo conciencia. Es una forma de mantener mi paz interior y ser AUTÉNTICO.

  • (25/03/2017 - 13:32h.) Almudena Amorós

    Uno de los mejores articulos que he leido hasta el momento. Me resuena todo lo que nos cuenta en relacion a los mecanismos que personalmente he utilizado durante toda mi vida o bien para no hacerme responsable de lo que siento o bien para cubrir las neceisdades del otro. Me para a reflexionar en como echo balones fuera cuando no interesa... cambiar esos patrones no sera tarrea facil pero me gusta la idea de ponerle conciencia, sera el principio! Gracias

  • (26/03/2017 - 21:49h.) Alicia Jiménez Romero

    Me doy cuenta de que estos mecanismos de defensa están fuertemente aprendidos e interiorizados. Por ejemplo, en el caso de la pareja, he podido llegar al punto, en ocasiones, de ser consciente de que estoy enfadada conmigo mismo por cualquier motivo en medio de una discusión con él, pero están tan interiorizados estos mecanismos que aún siendo consciente de ello, es muy muy difícil no llevarlos a cabo. Espero seguir descubriendo más de mis mecanismos como primer paso a la liberación de los que me alejan de mi paz interior.

  • (28/03/2017 - 18:52h.) Virginia Olid

    Después de leer el artículo me doy cuenta de como caigo en la confluencia y en la deflexión sobre todo con ex-parejas y algunas amistades y como proyecto mis enfados conmigo misma hacia lo que los otros han hecho o dejado de hacer. Es todo un reto cambiar todo esto para mí, ya que veo estos mecanismos muy arraigados pero quiero trabajarlos y liberarme de ellos, y bueno ya ser consciente de ellos es un gran paso. Muy buen artículo y muy revelador, ya que me ha resonado mucho

  • (30/03/2017 - 19:43h.) María Avendaño

    Tras la lectura, analizo las anotaciones que he ido haciendo y descubro que he subrayado con ímpetu sobretodo el mecanismo de proyección; para mí ése es la clave de mi día a día estos últimos meses, más después del trabajo de Polaridades... Encarno absolutamente las palabras de Peñarrubia sobre su complementariedad; lo he vivido en la convivencia con mis parejas, con mis padres y con los amigos más cercanos, y hoy lo vivo casi de manera generalizada con la gente con la que me cruzo a menudo por la calle... Pensaba que me estaba volviendo más uraña y lo que creo que es es que en esta etapa de total incertidumbre, me ando agarrando, sin saber, a los introyectos con los que cargo, y eso hace que ejecute la proyección a diestro y siniestro, resguardándome del miedo a actuar, por si sale mal y me quedo más sola de lo que ya me siento.

  • (30/03/2017 - 21:59h.) Eva Montes

    Tras haber leído el articulo puedo ponerle nombre a situaciones ocurridas en mi vida,es todo un mundo el tema de mecanismos neuróticos y ver como conviven con nosotros día a día me hace reflexionar.
    Buen articulo.

  • (05/04/2017 - 16:32h.) Carlos Vílchez

    Siendo consciente del sistema de contacto-retirada con sus diferentes posibles distorsiones es más fácil conseguir relaciones armoniosas y llegar a ese punto que busco

  • (12/05/2017 - 19:43h.) RUBEN FERNANDEZ MORANTE

    Hace poco leyendo un articulo del hawaiano Dr Hew Len, rescate una frase que decía "no hay nadie a quien culpar, todo es tuyo". Reconozco muchos de esos mecanismos neuróticos en mi forma de relacionarme con el mundo, pienso que es vital responsabilizarnos de nosotros mismos, quizás en un momento de nuestra niñez nos dijimos a nosotros algo que hace que no nos permitamos muchas cosas. Escapamos de unas supuestas posibles consecuencias, si fuésemos honestos con lo que sentimos y deseamos adoptaríamos un sentido de nosotros mismos mas autentico y en consecuencia nuestras relaciones con los demás serian mas sanas en todos los sentidos. Gracias Fernando por la publicación me ha ayudado a distinguir, cosa que antes no hacia, los diversos mecanismos neuróticos que escogemos para huir de nuestra realidad.

  • (28/08/2017 - 18:49h.) Mª Eugenia Navarro

    Me parece genial poder tener un resumen así de clarito sobre los mecanismos neuróticos, sobre todo para mí porque aunque entiendo bien las explicaciones soy olvidadiza para los nombres. Me parece una explicación escueta, directa al grano y sin un lenguaje enrevesado y con buenos y claros ejemplos.
    Todos los mecanismos me llaman la atención y creo que casi todos ellos resuenan en mí pero dicho esto el que más resuena es el de deflexión aunque durante el taller pensé que el que más me resonaba era el de retroflexión. No sé si es debido a la explicación primera en la que me sentí mas representada por al retroflexión o es porque dependiendo del día o momento de la vida me sienta de una manera u de otra. El caso es que ambos me resuenan pero la sensación de "desenergetizarme, anestesiarme para evitar un contacto real con mi pareja en el que mostrarme con transparencia" me resuena mucha y no solo con las parejas sino en la vida real, el miedo a mostrarme del todo como soy sobre todo de primeras con al gente. Para trabajarme este mecanismo tengo que ser muy consciente de mis introyectos y trabajarlos.
    Gracias por el artículo!

  • (01/02/2018 - 21:36h.) Sandy

    Muchas gracias Fernando, es muy reconfortante poner palabras y ver esquemas para tener una idea mas clara e ir desenmarañando o concretando tanta dispersidad.

  • (15/10/2018 - 14:38h.) Jessica Smith

    Después de estar en relación con Wilson durante siete años, él rompió conmigo, hice todo lo posible para traerlo de vuelta, pero todo fue en vano, lo quería tanto por el amor que tengo por él, le rogué con todo. , Hice promesas pero él se negó. Le expliqué mi problema a alguien en línea y ella me sugirió que me contactara con un lanzador de hechizos que pudiera ayudarme a lanzar un hechizo para recuperarlo, pero soy del tipo que no creía en el hechizo, no tenía más remedio que intentarlo. Me refería a un lanzador de hechizos llamado Dr. Zuma zuk y le envié un correo electrónico, y él me dijo que no había problema de que todo estará bien antes de tres días, que mi ex volverá a recibirme antes de tres días, lanzó el hechizo y sorprendentemente en el El segundo día, fue alrededor de las 4pm. Mi ex me llamó, estaba tan sorprendido, respondí a la llamada y todo lo que dijo fue que sentía mucho lo que había sucedido, que quería que volviera a él, que me quiere tanto. Estaba tan feliz y fui a verlo, así fue como empezamos a vivir felices juntos de nuevo. Desde entonces, he prometido a cualquier persona que conozco que tiene un problema de relación. Sería de gran ayuda para esa persona refiriéndole al único lanzador de hechizos real y poderoso que me ayudó con mi propio problema y que es diferente de Todos los falsos por ahí. Cualquiera podría necesitar la ayuda del lanzador de hechizos, su correo electrónico: spiritualherbalisthealing@gmail.com o llámelo al +2348164728160. Puede enviarlo por correo electrónico si necesita ayuda en su relación o cualquier otra cosa. PÓNGASE EN CONTACTO CON EL AHORA PARA SOLUCIONAR TODOS SUS PROBLEMAS

  • (12/12/2018 - 06:57h.) Marlen Lucas

    Saluti di stagione ragazzi ... Sono felice di condividere con voi interessanti testimonianze di vita vera sulla mia esperienza di relazione personale. Qualche settimana fa ho letto un blog online con commenti postati che ha salvato il mio matrimonio dal divorzio, davvero l'informazione è potente. Avevo buone intenzioni di condividere con voi la mia esperienza personale nella mia relazione matrimoniale. Mio marito ha divorziato da me per gli ultimi 2 anni, si è trasferito per incontrare un'altra donna, ho pianto tutte le sere ogni volta che ricordo che mia figlia mi ha chiesto quando tornerà a casa per cena stasera! lo amo così tanto e abbiamo una bambina di 6 anni. ho contattato così tanti incantesimo l'anno scorso nessuno è stato in grado di riportare mio marito, tutti hanno chiesto un sacco di soldi da me, ho lasciato l'incantesimo d'amore fino alla scorsa settimana, sono andato a trovare il mio amico a casa, ho detto al mio amico tutto quello che mi capita e condivido il mio dolore al cuore con la mia amica Michelle, mi ha anche consigliato di contattare la comunicazione con lo stesso Spell Caster Dr.oduduwa, ho letto su di lui il commento del blog online, che ha un potere magico di Spelling per riportare il marito casa. Mio marito era sotto l'incantesimo malvagio di un'altra donna che dichiarava di frequentare la scuola superiore, ha convinto mio marito a divorziare da me. Mio marito Anders è tornato a casa da me solo ieri piangendo per il dispiacere di divorziare, si è rammaricato e ha detto di non aver ragione. questo è vero, mio ??marito era sotto l'influenza malvagia di un'altra donna perché sosteneva che mio marito la frequentava prima di sposarsi con me. Dr.Oduduwa mi aiuta a risolvere il mio problema matrimoniale. stasera io e mio marito con nostra figlia ceniamo insieme nella casa delle grandi mamme. Sono molto felice e uso questo mezzo per apprezzare i poteri d'incantesimo d'amore di Oduduwa.
    Il dottor Odiduwa mi ha assicurato che può gestire questi problemi come segue;
    - Incantesimo d'amore per riportare l'ex marito / riportare l'ex moglie
    - Honey Spell to Stop Cheating and Lying in una relazione
    - Potere magico Spelling per tornare perso Fiducia nella tua relazione - Poteri di preghiera degli incantesimi per dare alla luce il tuo bambino, interrompi Divorce / Seperation Spell. - bastoncini di candele rosse che compitano le preghiere per farsi rimborsare i soldi persi. - Incantesimo di incantesimo di buona fortuna per attirare l'amore e la fiducia nella relazione e anche preghiere di ortografia di successo di affari finanziari. Incantesimo d'amore per attirare attenzione e rispetto, sin da quando sono entrato in comunicazione con Dr. Odiduwa sembra essere come un padre per me. apprezzo i suoi consigli e le parole di saggezza che mi hanno visto durante la mia dura esperienza matrimoniale. Sinceramente raccomando Dr.Oduduwa Love spell caster per tutti coloro che hanno problemi di relazione matrimoniale simili, basta inviare un messaggio per comunicare con Dr.Oduduwa per una soluzione rapida e urgente per riportare la relazione d'amore perduta: (dr.oduduwaspellcaster@gmail.com )

  • (07/01/2019 - 13:02h.) Antonio Puertas Manzano

    Que de mecanismos actúan en nuestras decisiones!! Me ha encantado el artículo, y es complejo, como no. Yo quizás para simplificar, he aprendido a fiarme de las sensaciones. Es decir, si algo me incomoda, me escucho y trato de pasar a la acción, responsabilizándome de eso que siento y aceptando lo que se derive de esa acción con madurez. Ésto no me ha sido fácil, pero poco a poco me hace estar más libre de estos mecanismos.

 

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