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Blog "Psicología de la insoportabilidad" de Teodoro Sanromán director de Qualia, Psicología y Salud Emocional, con sede en Granada."Psicología de la insoportabilidad"

Cuando no puedes hacerte cargo de tu malestar y culpas a quien tienes cerca de ti 

Por Teodoro Sanromán 
Blog > Psicología de la insoportabilidad
Blog "Psicología de la insoportabilidad" de Teodoro Sanromán director de Qualia, Psicología y Salud Emocional, con sede en Granada.

Psicología de la insoportabilidad

Publicado el 17/04/2012 por Teodoro Sanromán

No hay situaciones insoportables sino personas que no soportan situaciones

Por insoportabilidad no me refiero a una situación. Ninguna situación es en sí misma insoportable. Es necesario una persona que experimente una situación para que la designe como insoportable. Pero lo que realmente ocurre es que la persona no puede soportar la situación. Sin darse cuenta de esto, cree firmemente que es la situación en sí misma la insoportable y escapa de ella. No obstante, puesto que no puede escapar de sí misma, de sus propias sensaciones desagradables ante determinada situación, volverá a experimentar nuevamente malestar, una y otra vez, en el futuro; tan pronto se presente nuevamente la situación. Un círculo vicioso que garantiza la perpetuidad del malestar. 

El caso de Leonor

En cierta ocasión Leonor, abogada de unos 50 años, me contó que en los días previos a nuestro encuentro había experimentado cierto malestar, del que ya se estaba reponiendo. Este era el modo habitual en que se expresaba al inicio de nuestras sesiones. Es decir, frecuentemente manifestaba sentirse casi recuperada de sus malestares previos. Yo, también como de costumbre, le pregunté qué le había ocurrido. Ella me contó que al comunicarle a su pareja la confirmación de su traslado a una ciudad cercana a la de residencia de éste no le percibió contento, y debía estarlo, pues suponía que, por fin, podría dormir con ella todas las noches y no sólo los fines de semana. Motivo por el cual, con disimulado enfado y dándole a entender que no le afectaba su falta de alegría, le expresó: "ahora vas a tener que decidir si deseas dormir conmigo todos los días" para ponerle contra las cuerdas. Aunque en ese momento su pareja no reaccionó, según me contó Leonor, llevaba unos días sintiéndole distante en sus conversaciones telefónicas. 

La insoportabilidad de Leonor

Quizás sientas pena por la falta de alegría expresada por la pareja de Leonor al recibir la noticia del traslado de ésta. Si es así te has aliado con Leonor y puesto en contra de su pareja. Has asumido que éste debió alegrarse. Lo has hecho, además, sin saber si su pareja se alegró o no. Sólo sabes que Leonor no sintió la alegría de éste. Piénsalo un instante.

Te explico. La narración de Leonor en realidad no dice nada acerca de su pareja, sólo habla de ella misma. Concretamente que necesita sentir a su pareja contento por su traslado, algo que para ella no ocurrió. En realidad no sabemos cómo su pareja lo vivió. Para saberlo tendríamos que preguntarle a él. Pero esto no es necesario. Tampoco a Leonor en realidad le interesó qué impacto tuvo su noticia en su pareja. Lo que le importó
es que no respondió como ella necesitaba y esperaba.

Pregunté a Leonor qué significó para ella la falta de alegría de su pareja. Después de unos minutos de silencio se emocionó y dijo: "que no me necesita". Entonces le pregunté que cómo el imaginar eso de su pareja le hacía llorar, y respondió: "podría abandonarme". Lo cual me sorprendió pues en ese momento recordé que su respuesta al no percibir su alegría fue de enfado, no de dolor. Le expresé mi sorpresa y le dije que mi impresión era que tenía que esconder su miedo. De repente su llanto se intensificó y entre sollozos asintió con la cabeza y un poco después concluyó: "no puedo soportar la idea de necesitarle y no tenerle". 

De la insoportabilidad a la manipulación

Tras su última afirmación Leonor comprendió súbitamente que en sus relaciones sentimentales siempre actuó para sentirse necesitada por su compañero y eludió verse a sí misma necesitada de ellos.

Además, en las siguientes sesiones Leonor pudo advertir un patrón de comportamiento que se había manifestado a lo largo de su vida con sus diferentes parejas y del que nunca había sido consciente. Se dio cuenta de cómo cuando sus diferentes parejas se comportaban de un modo en que ella se sentía no tenida en cuenta, en lugar de hacerse cargo de su malestar les manipulaba -véase Psicología de la manipulación- y les exigía inmediata presencia. Lo que conseguía, unas veces, con un fuerte enfado, acusándoles de desconsideración hacia ella y amenazándoles con privarles de su compañía. Otras veces, en cambio, en lugar de mostrarse agresiva se mostraba seductora y complaciente para convencerles de que la mejor opción era ella. Todo siempre con el mismo fin de no encontrarse en situación de necesitarles y no tenerles disponibles.

A partir de este momento Leonor pudo aprovechar nuestras sesiones para encontrar el modo de hacer soportable su insoportabilidad, tema que trataré en futuros artículos; y, de este modo, por una parte, mejorar su experiencia de sí misma al no tener que escapar de sus propias sensaciones; y, por otra parte, mejorar su experiencia con otros al poder estar en la relación más honesta sin necesidad de manipular. 

Conclusión

Leonor no es una excepción sino la norma. Todos en determinadas situaciones de la vida cotidiana no nos soportamos a nosotros mismos. Cuando esto ocurre habitualmente encontramos alguien cerca a quien culpar de nuestro malestar. Entonces, irremediablemente, nuestra insoportabilidad nos lleva a manipular a esta persona para que se comporte como necesitamos y así aliviarnos. De este modo, en lugar de hacernos cargo de nuestro malestar y cuidarnos a nosotros mismos, para sanar, quedamos a merced del otro, que a partir de ese momento, por nuestro bien, ya siempre debemos controlar. Así, inadvertidamente, convertimos a quienes queremos en potenciales amenazas y la relación con éstos en una experiencia ambivalente de sabor agridulce, en el mejor de los casos. 

Fotografía de Teodoro Sanromán

Teodoro Sanromán

Psicólogo Especialista en Terapia Gestalt e Integrativa, postgraduado en Psicología de la Salud, Evaluación y Tratamientos Psicológicos. Director de Qualia, Psicología y Salud Emocional, y editor de la Revista Internacional de Intervenciones en Salud Emocional.

Premio Nacional de los Estudios de Psicología y Premio Extraordinario de Licenciatura de la Universidad de Granada.

CategoríasPsicología

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Comentarios

  • (19/04/2012 - 18:31h.) Mercedes Sanroman

    Leonor no es una excepción sino la norma. Todos en determinadas situaciones de la vida cotidiana no nos soportamos a nosotros mismos. Cuando esto ocurre habitualmente encontramos alguien cerca a quien culpar de nuestro malestar. Entonces, irremediablemente, nuestra insoportabilidad nos lleva a manipular a esta persona para que se comporte como necesitamos y así aliviarnos. De este modo, en lugar de hacernos cargo de nuestro malestar y cuidarnos a nosotros mismos, para sanar, quedamos a merced del otro, que a partir de ese momento, por nuestro bien, ya siempre debemos controlar. Así, inadvertidamente, convertimos a quienes queremos en potenciales amenazas y la relación con éstos en una experiencia ambivalente de sabor agridulce, en el mejor de los casos. .Me encanta esta ultima parte , enhorabuena Teodoro,

  • (19/04/2012 - 21:40h.) paulina ramirez

    La manipulación la hacemos de forma relativamente automática y darnos cuenta de dicho automatismo es lo que nos da luz en mucha de nuestras relaciones, tornándolas más adultas y sanas. Gracias Teo por tu blog

  • (24/05/2012 - 11:20h.) M. Iluminada Madrid Gómez

    Se me ocurre, al leer este blog, conjugar el verbo: yo manipulo, tú manipulas, ella manipula.... Como tú bien dices todos manipulamos en mayor o menor medida, siendo más o menos conscientes.... Yo he visto en mi y en otros que manipulamos, a veces, para que nos quieran. Me resulta en algunos momentos triste "pillarme" haciendo esfuerzos (porque la manipulación creo que es eso) para que me quieran. Me consuela pensar que no necesito manipular para que me quieran porque somos todos muy "bonitos" y no necesitamos hacer trampas. Una terapeuta nos recomendó que cuando tratásemos a un paciente, viésemos en él al niño/niña que fue y ¡cómo no se va a querer a un niño, a una niña! Quizás si puediésemos poner en práctica esto nuestras relaciones serían mucho más auténticas.

  • (16/06/2012 - 20:46h.) Toñi Quintana

    En el fondo siempre están nuestros vacíos y nuestros miedos a enfrentarnos a ellos. El cargar, a las personas que nos rodean, la responsabilidad de cubrir nuestras carencias, es una señal de lo poco que nos conocemos. Gracias Teo por poner un poquito más de luz en el autoconocimiento.

  • (25/10/2012 - 06:46h.) Mar Souto Ramírez

    Efectivamente, para hacer soportable la insoportabilidad manipulamos a los demás y me pregunto cuando no está en juego otra persona o no existe o no hay opción a la manipulación ¿qué aparece? ¿rabia, ansiedad...,? ¿hacia dónde deriva la emoción de esa insoportabilidad para hacerla soportable?
    Gracias Teo.

  • (25/10/2012 - 09:57h.) Esther Azorín

    Estoy de acuerdo con todas vosotras. Además, el caso de Leonor es un ejemplo claro de cómo es su interpretación de la reacción de su pareja (y no la reacción en sí) lo que le hace poner en marcha todo el sistema de manipulación. Me parece importante dedicarle nuestro tiempo a volvernos cada vez más conscientes de cuánto interpretamos, de cuánto vivimos en elucubraciones y fantasías sobre lo que los otros piensan o sienten, y de lo pendientes que estamos de que el otro se comporte como yo quiero o necesito. Cada vez me queda más claro que la mirada siempre tiene que ir para dentro, no para afuera.

  • (25/10/2012 - 10:33h.) Vicente J. Martínez

    El camino parece ser siempre el mismo, como dice Esther, mirar para dentro, no para fuera. Hacernos cargo de la experiencia personal, en primera persona, hacernos cargo de cómo vivimos determinadas situaciones porque cómo las vivimos depende totalmente de cómo hemos ido construyendo nuestra actitud ante la vida, según la historia vital de cada uno.
    Son sabores pasados actualizados en el momento presente.

  • (28/10/2012 - 12:28h.) María Jesús García

    Con que claridad expone Teo en su artículo la relación tan directa entre la insoportabilidad y la manipulación que hacemos al otr@. Buscando culpables fuera, eludimos la responsabilidad de nuestras acciones, lo que nos lleva a vivir en un engaño constante, dependiendo del vaivén de nuestras emociones. Solo la responsabilidad y el darnos cuentas nos hará coger las riendas de nuestra vida.

  • (29/10/2012 - 12:51h.) Fernando Alcina

    Resulta muy sencillo culpar a nuestros padres o a nuestra pareja o a nuestro jefe o a cualquiera que haga algo diferente a lo que nos produce placer o indiferencia. Basta que sintamos miedo o vergüenza o tristeza o cualquier otra incomodidad para encontrar a quien cortarle el cuello. Y más sencillo aun es encontrar aliados que apoyen y aplaudan el degollamiento. Y así, en busca de un supuesto bienestar, nos encontramos odiando a nuestros padres o discutiendo a diario con nuestra pareja o despedidos de nuestros trabajos o teniendo que mirar hacia otro lado cuando me cruzo por la calle con cualquiera que me enfrentó a mis carencias, pero...¿dónde está el bienestar en semejantes situaciones?

  • (29/10/2012 - 13:15h.) Reyes Sánchez Tallón

    Muy bonito testimonio el de Leonor, muy demostrativo y una reflexión muy clara por tu parte Teo. Muchas Gracias.
    Yo también lo entiendo así. Las personas o las situaciones no son soportables o insoportables, nosotros las vivimos como insoportables cuando nos conectan con emociones dolorosas como el miedo. Esto me conecta nuevamente con el artículo de Teo sobre la manipulación. La evitación del dolor es lo que hace que me ponga a manipular la situación y que le ponga al otro la responsabilidad de mi dolor y mi miedo.
    Veo lo difícil que es sostener el dolor y ver que me está pasando a mí en estas situaciones, aunque realmente es lo que me hace crecer.

  • (29/10/2012 - 14:14h.) Isabel Esteban

    La secuencia de mecanismos que se suceden en esta historia me resultan dolorosamente familiares.

    En el caso de Leonor, no puede hacerse cargo de su necesidad del otro, de modo que tiene que manipular a su pareja para que la necesite tanto como ella le necesita a él, es entonces cuando las fuerzas están equilibradas y el miedo a ser abandonada desaparece.

    ¿Desaparece? No, porque ese miedo asoma rápidamente cuando se plantea un cambio en la relación y la respuesta de él no es la esperada. El miedo a ser abandonada persiste ahí, la manipulación no lo elimina.
    Tampoco el hacerse cargo de él lo elimina, la diferencia es que integrándolo pierde poder. Porque para mí no se trata de eliminar el miedo sino de convertirlo en compañero de camino, tenerlo en cuenta.

    Si Leonor es consciente de su miedo, puede desde ahí relacionarse con su pareja y honestamente, plantear la cuestión sin necesidad de manipular.

    Gracias Teo.

  • (29/10/2012 - 14:29h.) Ainara Febles Bolaños

    Cuando leo la palabra insoportabilidad, no puedo dejar de pensar en la palabra soporte. Soporte como aquello en lo que nos apoyamos, nuestra base, nuestro estandarte, nosotros mismos.
    Partiendo de este principio, y mirando atrás, puedo encontrar momentos en mi vida en las que no he podido soportarme, no he querido soportarme y la situación y yo misma resultaba ser por ende "insoportable". Recuerdo decirme "no puedo con esto, ya no puedo más" y querer que acabara todo.

    Lo que yo no hacía en esas situaciones era Aceptar lo que había. La Aceptación de lo que hay, ya sea la propia situación, de los cambios, de la emoción que hay en nosotros en ese momento, se la que sea, para mí es fundamental. Esa aceptación es la que nos permite estar con lo que hay. Soportar y soportarnos con lo que hay.

    De esta forma somos conscientes de qué es lo que hay detrás de esa situación que no soportamos. Podemos contactar con nuestro miedo, tristeza, insatisfacción y poner en ella el foco de atención.

    Mientras que el foco de atención este fuera, nos seguiremos moviendo a través de la proyección en la otra persona, a través de los "debería haber respondido así, sentido así, haberse comportado así" y pasaremos por alto la oportunidad de atendernos y de transformar una "situación insoportable" en una situación de la que nos hacemos cargo y podemos soportar.

  • (29/10/2012 - 18:21h.) Conchi González

    Poner en los otros la responsabilidad de lo que nos ocurre, de cómo nos sentimos, de nuestro malestar, es algo cotidiano y reconocible. Es un mirar hacia fuera, poner toda la carga fuera de nosotros, generalmente en los que más nos importan, los padres, compañeros, pareja..esto no nos hace aligerar el peso. Dirigir la mirada hacia dentro, darse cuenta de cual es el patrón que repetimos y repetimos para aliviar nuestro dolor sin manipular, es la clave. Encontrar el modo sano de hacer soportable lo insoportable es.. es.. lo que anhelamos.

  • (29/10/2012 - 23:43h.) Ana Jiménez Rodríguez

    La sutileza de la soportabilidad nos hace ser mas honestos, vulnerables y menos manipuladores, pero para eso tenemos que entregarnos a lo que suceda sin escaparnos a nuestras propias sensaciones y experiencias.
    El darse cuenta de nuestra manipulación y de nuestra irritabilidad hacia el otro puede ser un gran semáforo de alerta. ¿de qué me escapo? ¿qué no quiero sentir? ¿qué pongo en el otro que no puedo sostener en mí? Entregarme a lo que sucede, a la experiencia, a la polaridad..

  • (30/10/2012 - 14:49h.) Alejandro Rodríguez

    Para mí la insoportabilidad me llega cuando no soy llego a contactar con lo que me ocasiona malestar. Lo evito, lo llevo lejos, claudico, pospongo, lo dejo para mañana, y esa palabreja psicologicista que se llama procastinar. Es decir, no entrar en contacto es lo que paradójicamente se me hace insoportable. En el momento en el que contacto con el problema, normalmente veo mis recursos y rara vez no encuentro soluciones viables para dar los pasos necesarios para resolver la situación. Sin embargo cuando lo abandono, me abandono a mi mismo, y ahí es cuando siento que no puedo sostener lo que ocurre, que me desmorono, por no meterme a fondo en el problema. Esto me recuerda la frase de un científico, no sé exactamente cuál, que decía que para resolver un problema aparentemente irresoluble hay que enamorarse de él. Yo creo que ahí está la alegría de vivir, en estar en la mente atenta, en el corazón dispuesto, y todo esto con el instinto bien afinado,... Ahí es nada,...

  • (01/11/2012 - 20:39h.) JLI

    Este es un claro ejemplo de hacer responsable al otro de lo que estamos sintiendo, culpándolo de nuestras frustraciones y malestares, sin saber en realidad lo que el otro piensa o siente, le ponemos lo nuestro para aliviar o justificar el dolor que sentimos en esa situación. Yo a menudo cargo con esa manipulación, me doy cuenta de que es algo del otro, intento explicarle que es algo suyo, que no pienso o siento eso que me pone, siempre empeora más la situación, eso me enfada pero estoy enganchado hay.

  • (02/11/2012 - 19:27h.) josé manuel corbacho lobato

    Me siento obligado a escribir un comentario aquí, porque forma parte de mi formación y en este acto estoy haciéndolo: me siento manipulado. Un saludo

  • (03/11/2012 - 17:18h.) Obdulia

    Este artículo está directamente relacionado con el de sicología de la manipulación. Algo de fuera me incomoda, me hace daño: tengo dos opciones, 1.proyecto mi dedo acusador y trato de cambiar a mi pareja, a mis alumnos, a mis amigas....( es lo que he hecho hasta ahora, de manera mecánica) 2. DArme cuenta de mi, darme cuenta de mi dolor, no engañar a mi dolor y revestirlo de indignación, rabia, indiferencia, altivez, manipulación en definitiva sobre mi misma o sobre los otros, darme cuenta de mi dolor, escucharlo, ayudarme con mi escucha, arroparme con mi amor, a atravesar mi dolor, mi carencia, mi necesidad. Inocencia, honestidad, abrigo, conmigo y con los otros.

  • (06/11/2012 - 13:26h.) Salva Benítez Haro

    Una vez que he terminado de leer este articulo, he visto necesario un intento por mi parte de recordar situaciones, para mí insoportables, con el propósito de comprender mejor el contenido de esta reflexión expuesta por Teo.
    Honestamente, he de decir que, no han sido pocas las que han emergido de lugares recónditos de mi memoria.
    En la totalidad de ellas, he podido establecer un denominador común que subyace y que las hace conectar unas con otras y no es otro, que un fuerte sentimiento de MIEDO.
    Por esta razón, esas situaciones no las he podido soportar porque en ellas se ha dado algo que yo no he podido aceptar ( por miedo), no he querido ver (por miedo) o no he deseado sentir ( por miedo).
    Han sido situaciones en las que yo he experimentado molestia, incomodidad, enfado o una gran incapacidad para sufrirlas, lo que me ha conducido a MANIPULAR y a colocar mi responsabilidad respecto a ellas, fuera de mi, desvinculándome de la verdad: que yo y sólamente yo, soy el único agente creador de dichas situaciones y de los sentimientos y emociones derivadas.

  • (06/11/2012 - 13:54h.) Salva Benítez Haro

    Deseo aclarar y añadir algo respecto al comentario que acabo de publicar más arriba y es que..., cuando me refiero al "sentimiento de MIEDO" ( que ha quedado incompleto), quería decir "MIEDO AL DOLOR".
    Con esta corrección, se comprenderá mejor la idea general que pretendo expresar.
    Mis disculpas.

  • (06/11/2012 - 21:28h.) Toñi Sánchez Blanca

    Sentir la insoportabilidad verdaderamente es insoportable; me confunde, me duele, me enfada.de tal manera que en principio solamente puedo ver al otro y lo que hace me dice o me deja de hacer.
    Poco a poco he ido tomando conciencia y puedo "pillarme" en algunos automatismos que me generan la insoportable insoportabilidad. Felicidades para mí y mi terapeuta.
    Sin embargo tengo aún muchas sensibilidades por descubrir y pocas descubiertas y aún no sabría como cuidarme de ellas. Imagino que aceptando todo lo que soy. Esta es la teoría. En la práctica la mayoría de las veces es mi manipulación, la que intenta acabar con la insoportable insoportabilidad.
    Teo nos dice" toca saber a lo que somos sensibles y cuidarnos de tal sensibilidad, esto será tema de otros artículos" ¿para cuando ese articulo Teo? Un saludo.

  • (07/11/2012 - 11:31h.) Nicky

    Desde que comenzé con la terapia gestalt ha aumentado mi sensibilidad a lo que me es insoportable. Creo es un efecto del permitirme sentir, del darme cuenta. Esto a veces me provoca enfado: " ¿ Por qué no dejarlo enmascarado ?"- digo con alguna de mis voces, queriendo abandonar mi responsabilidad.
    También veo lo que me aporta cuando acepto esta insoportabilidad, la asumo como propia, y veo qué quiero hacer: Me aporta vida, libertad...

  • (07/11/2012 - 18:38h.) Remedios Palacios Cobos

    A medida que iba leyendo el artículo mi cabeza no cesaba de buscar excusas para justificar la actitud de Leonor. He de reconocer que yo he actuado de la misma forma a lo largo de mi vida, y no solo con mi pareja, también con mis hijos, mis padres, mis amigos... Ahora, la diferencia, es, que a veces me doy cuenta de lo que hago y puedo no decir determinadas palabras o tomar determinadas actitudes para manipular la situación. Pero tengo que reconocer, que al menos yo , estoy en un período de aprendizaje.
    Desde mi propia experiencia lo que me ha llevado a cambiar mi actitud ante situaciones que me son insoportables es poder sostenerlas yo, sostenerme a mis misma, pero como he dicho antes, estoy aprendiendo a caminar por esta nueva senda y esto lleva su tiempo. Gracias Teo por estas refelexiones

  • (09/11/2012 - 14:04h.) Estefanía Martel

    A mí también me ha resultado dolorosa esta lectura, pues puedo verme en ella fielmente reflejada.

    Cómo actúo a través de automatismos, y en lugar de reconocer que no me soporto a mí misma (junto a las sensaciones, emociones y pensamientos que forman parte de mí) proyecto en el otro, y automáticamente también, recurro al enfado, a la indiferencia o a la seducción como forma de manipularme y controlar la situación que tan desagradable me resulta.

    Gracias Teo por un blog tan inspirador.

  • (09/11/2012 - 21:34h.) Balbina Tirado Reyes

    De nuevo Teo en tu articulo tocas magistralmente algo tan habitual en el ser humano y que tanto le hace sufrir.Todos manipulamos nuestro entorno al no soportar ciertas situaciones de la vida, ya que ellas nos llevan al dolor y a mirar hacia dentro,no nos damos cuenta que la unica forma de liberarnos es conectar con nuestro sentir,aceptar lo que hay e ir desarrollando poco a poco el autoapoyo necesario para soportarnos y sanarnos.

  • (11/11/2012 - 13:27h.) Inma López Espejo

    La verdad es que no me he sentido muy identificada con la historia de Leonor, pero si me ha recordado mi reciente historia laboral en la que cada día pensaba "No lo soporto. No soporto a mi jefe, no soporto esta oficina, ni la gente, ni el trabajo, ni las formas, ¡ni el color de las paredes!" (aunque lo 'soportaba' cada día...)
    La verdad es que en ese momento lo único que supe hacer fue salir de allí porque lo sentía todo insano, todo me dañaba, en todo encontraba dolor.
    Y hoy sigo desgranando esta insoportabilidad, que no sólo estaba en aquella oficina, sino que la traía de lejos, que la llevo conmigo y que tanto me cuesta reconocer como mía en cada situación manipulable...
    Hoy ando en una "leve soportabilidad de mi ser".

  • (11/11/2012 - 19:26h.) Mariposa Azul

    El artículo relata perfectamente la forma de actuar, que ha sido la norma en mi vida durante mucho tiempo y como la frustración y la tristeza se anclaban en mi cuando no era posible la manipulación.

    Ahora soy consciente en ciertas situaciones de mis manipulaciones , de lo que hago para obtener lo que quiero y no me puedo hacer cargo. Algo va cambiando en mi , pero para mi lo difícil es darme cuenta de que estoy manipulando y no poder dejar de hacerlo pues siento que todavía no me puedo hacer cargo de mi, porque será insoportable lo que voy a sentir. Me identifico mucho con el caso de Leonor y ahí estoy en el camino .

  • (11/11/2012 - 21:43h.) María del Mar García Marqués

    Al leer este artículo me he sentido identificada con la manera de actuar de la paciente, para no entrar en la emoción insostenible la cambio por otra que generalmente sale de forma automática. Al tomar conciencia voy poco a poco pudiendo quedarme en el malestar, o por lo menos ser algo más consciente de que me estoy escapando, sin poner la responsabilidad en el otro. Esto me permite conocerme y establecer relacioes más satisfactorias.

  • (12/11/2012 - 12:23h.) Berta

    Hay algo curioso en esta insoportabilidad. En mi caso, cuando he conseguido mantenerme ahí y observar qué me ocurre, por qué estoy tan cabreada, después de esta pausa he encontrado una tranquilidad que raramente encuentro cuando echo balones fuera.

  • (12/11/2012 - 21:22h.) Francisca Muñoz

    Cuando yo empiezo a poner pegas a mi pareja me doy cuenta que yo me siento mal, que estoy mal por algo que me ha pasado .
    Esto no quiere decir que a mi me guste o no su actuación.Pero en ese caso ,las cosas se hablan.
    Pero cuando empiezo a pensar que él es el responsable de todo lo que pasa, me doy cuenta siempre que yo no me siento bien por la causa que sea

  • (16/11/2012 - 12:03h.) Amaya Villalonga Alba

    Creo yo que hay dos tipos de insoportabilidad, una a la que se refiere el articulo: la neurotica, que por no sabenos ver que hay detrás de ella, manipula y echa balones fuera. Y otra que es una necesaria, que responde a nuestra verdadera naturaleza y que apela a la capacidad tolerancia como organismo para salvaguardar el equilibrio.
    No saber ver esta insoportabilidad natural al medio, (si algo me daña o pone en riesgo) y soportar lo insoportable me parece que es la otra cara de la misma moneda.

  • (16/11/2012 - 13:03h.) Ana María

    El hecho de transitar observando cómo no puedo soportar según qué cosas me hace pensar en la oportunidad que se me brinda a experimentar y sostenerme en ese malestar que me originan, pues seguramente me percataré de aspectos de mi ser que habían pasado inadvertidos con anterioridad. Por otro lado pienso que es importante para mí, reconocerme con limitaciones y también conocer y respetar mis límites como la única forma de poderlos acoger y hacerme cargo de ellos.

  • (21/11/2012 - 19:49h.) Alicia Blasco

    Al final todo se reduce a lo mismo: Mirar a ver qué me está pasando, si en ese momento me pilla más despierta o es algo muy conocido para mí, me doy cuenta en el momento(lo que me da distintas posibilidades) y si no, me doy cuenta la semana que viene o no me entero, lo cual es más tóxico para mí y para los demás. Aunque mejor mirarlo con cariño, somos humanos y el camino, en muchas ocasiones, no es fácil.

  • (22/11/2012 - 10:45h.) Rafael Goicoechea

    Me gusta este texto de Teo, como el otro de la "Psicología de la manipulación", con el que está tan relacionado. Muy pedagógicamente explicado. Todos en determinadas situaciones de la vida cotidiana no nos soportamos a nosotros mismos. Al leer esta frase me venía la sensación con la que me he levantado esta mañana, de retraso en el calendario de trabajo que me he marcado. Me cuesta soportarlo. No tengo nadie ahora mismo a quien culpar. Me doy cuenta como culpo a otra parte de mí, a uno de mis personajes internos. Lo mismo que dice Teo hacia el exterior, de manipulación y control del otro, en el universo interior de las polaridades opuestas. Intento cambiar el chip, no evitar lo desagradable, aprovechar la situación para mirar más adentro y establecer un encuentro, un diálogo interior entre esos polos enfrentados.

  • (23/11/2012 - 19:41h.) Sonia

    Cuántas veces me he dicho "no puedo soportar esta situación"...una vez más tomo conciencia de que no es la situación en sí, sino cómo lo vivo/experimento "yo"... lo curioso para mí, es cómo en un intento de eliminar malestar, intentamos cambiar la situación, la persona.... otra vez presente la manipulación, intentando controlar personas y situaciones, y realmente esto no nos conduce a menor malestar, sino todo lo contrario, intranquilidad, continuos intentos de cambio, enfados..., en una búsqueda de alivio/tranquilidad, pensamos "controlando lo que me provoca malestar estaremos bien". Y lo que más me ha impactado es cuando Teo refiere que de esta manera convertimos a quienes queremos en potenciales amenazas.....sin duda, el resultado final no merece la pena... muy buena aportación para mí.

  • (27/11/2012 - 18:21h.) Montse Pérez

    Al leer lo que experimenta Leonor con su pareja, me parece que ella tiene una necesidad grande de sentirse querida, y un miedo atroz al abandono, probablemente algo que ella experimentó en su infancia y con el que ha crecido y desde ahí construido sus relaciones, especialmente la pareja. Contactar con esa experiencia, la debe hacer revivir ese dolor antiguo inconsciente, que puede llegar a sentir como insoportable y su defensa sería el enfado que para ella es menos doloroso. Tomar conciencia de su sentimiento de abandono, de donde viene y sanarlo, será su camino para poder relacionarse con su pareja sin depositar en él sus necesidades para que las cubra. Camino que debemos hacer todos para poder relacionarnos de una forma libre y responsable.

  • (30/11/2012 - 20:16h.) María Graciela Cabello

    Al leer el caso de Leonor, me surge la comparación de su reacción ante lo insoportable, con mis reacciones ante lo mismo.
    Veo claramente que aunque a veces, sí manipulo, lo más frecuente en mí es una especie de encapsulamiento, de escapar, pero hacia adentro. Una reacción diferente pero que me conduce, igual que la manipulación, a evitar el contacto con mi responsabilidad, y hacerme cargo de lo que siento, sin trasladarlo hacia afuera.

    Es un segundo de conciencia, pero si consigo atraparlo, cogerlo, hacerlo mío y pararme a sentirlo, es en ese instante de luz cuando consigo sentirlo de otra forma, de otra manera y la sensación de alivio se produce al comprobar que si lo consigo atravesar como algo mío y no, del otro, es cuando llega mi posibilidad de cambiarlo, a través de mi conciencia.
    Me ha hecho mucho bien compartirlo.

  • (03/12/2012 - 01:31h.) Susi Bodenshon

    Mas que no poder soportar una situación, creo que no la puedo soportar y ante esa creencia intento evitar la situación tanto como pueda. Sin embargo, cada vez que me he enfrentado a una situación que creía no poder soportar, me he dado cuenta de que es mas grande mi miedo de no poder que lo que me supone la situación en sí.

  • (03/12/2012 - 19:15h.) rasolgi

    " El dolor no se puede evitar, el sufrimiento es opcional" (blog de Carmen Téllez).
    La insoportabilidad genera sufrimiento que genera más insoportabilidad.
    Meditación, darse cuenta, autoapoyo, respiración.....conceptos muy ligados a la soportabilidad de la insoportabilidad.

  • (05/12/2012 - 16:54h.) Rasolgi

    "El dolor no se puede evitar, el sufrimiento es opcional" (blog de Carmen Téllez).
    La insoportabilidad genera sufrimiento que genera más insoportabilidad.
    Meditación, darse cuenta, autoapoyo, respiración.....conceptos muy ligados a la soportabilidad de la insoportabilidad.

  • (14/12/2012 - 12:32h.) Suría

    El artículo me ha hecho recordar las veces en las que he conseguido darme cuenta del automatismo que estaba apunto de desatar y lo he frenado: he decidido soportarme, soportar el dolor que me producía una situación. Me alivia poder permitirme sentir el dolor y apartarme del sufrimiento y la angustia añadida que sólo en algunas ocasiones logro ahorrarme. En esas situaciones he podido sentir una satisfacción desconocida y nueva: me he emocionado y he atisbado una mijita de felicidad dentro de mi dolor.

  • (03/01/2013 - 22:34h.) Gorka Nimeacuerdo

    No hay platos sabrosos sino personas que saborean la comida....

  • (09/01/2013 - 21:00h.) Asun Torres

    Me encanta la forma en la que presenta Teo este tema a la vez tan ambiguo y tan usual en la mayoria de nosotros.
    Como lo insoportable al no poder sostenerlo, lo transformamos en manipulación y en vez de aprovechar esta oportunidad para sanar lo que hacemos es tan solo aliviarnos.
    El eterno miedo al sufrimiento y el clásico no asumir responsabilidades.
    Teo hace lo dificil facil, esto es simplemente arte.

  • (28/01/2013 - 12:31h.) Sandra Cruz

    Me doy cuenta que este mecanismo vuelve a surgir , dia a dia. Muchas veces, y me rio,,,,la verdad, pienso ya esta trabajado,,,,y vuelvo a reirme. Cuando las cosas no son livianas, y pueden ser mas duras como falta de empleo, expectativas laborales claras y continuadas, en mi vuelve a surgir este mecanismo,,,,estoy mas tiempo conmigo, y a veces eso es lo insoportable. Y como consecuencia, el foco de mi malestar va hacia afuera. Y en muchas ocasiones es tan automático, como casi respirar. Otras veces me doy cuenta, paro, y cambio lo que hago, y en esos momentos el cambio del hacer es tan grande, que tengo la sensacion que una parte de mí, se siente traicionada. Supongo que es mi Ego, tan fuertemente entrenado en "quien se supone que soy"

  • (14/02/2013 - 22:11h.) Gabriel Romero Marín

    No sabes como me ha llegado este blog. Hace poco, muy poco, que me he dado cuenta de mis propias insoportabilidades, las que están ahí arraigadas desde hace tanto, y de las manipulaciones que llevo a cabo cuando están presentes. El leerte, leer los comentarios de los demas y mirar-me me hace sentir mas acompañado, me permito comprenderme mejor, tratarme con mas respeto y darme un respiro para poder seguir tomando conciencia de mi mismo y seguir en este proceso de descubrimiento y crecimiento.

  • (12/03/2013 - 20:08h.) Pilar Diéguez

    Me llama la atención que como en el caso de Leonor muchas personas mostramos enfado ante una situación insoportable cuando lo que verdaderamente estamos sintiendo es miedo o dolor. Parece como si el enfado estuviese más permitido en nuestras formas de expresar lo que sentimos. Culpar al otro de lo que siento y manipularle para evitar sentir nos hace dependientes. Hacernos cargo de nuestro malestar nos hace libres, nos libera de la carga de buscar responsables y soluciones, al mismo tiempo que nos permite relacionarnos de una manera más limpia.

  • (04/04/2013 - 17:40h.) Carol Padilla Moral

    Leer este artículo me hacer recordar la lectura que hice del famoso libro de Milan Kundera, " La Insoportable Levedad del Ser".Este libro que me atrapó en su momento y me resultó duro, refleja la insoportabilidad del ser humano, de sus personajes en un intento de escapar de sí mismos, para no enfrentarse con sus propias dudas existenciales, sus miedos y temores.
    Me remite a mi, a las veces que una y otra vez, de forma recurrente, tratas de escapar de tu cuerpo, de tu mente, no escuchas a ninguno de los dos, los disocias, y entonces viene la enfermedad, y el sufrimiento añadido, retrasando una vez más los procesos naturales que nuestro propio organismo sabio, tiene para curarse..
    Como decía Joan Garriga , al que escuché en su conferencia sobre su libro, VIVIR EN EL ALMA, hay que abrazar la vida, ir aceptando aquello que nos viene, de dentro y de fuera, para no sentirnos a menudo insoportables de nosotros mismos.

  • (20/07/2013 - 12:44h.) Antonia Redondo

    Lo primero que sentí al adentrarme en el artículo fue un nudo en la garganta, podría tranquilamente leer Antonia en lugar de Leonor, podía ver en la pareja de ella a mis "más de una" víctimas (aunque ahora soy capaz de ver que la verdadera víctima de mis manipulaciones era y soy yo). Calor, angustia, tristeza, rabia, desconsuelo... al reconocerme, y no por hacerlo por vez primera, no, sino justo por todo lo contrario, por reconocerme una y otra vez.

    En cada vez más ocasiones soy capaz de verme, de intuirme en mi juego, de intentar estar alerta, pero también en otros momentos sigo repitiendo modelo, "sigo viéndome aún viéndome".

    Para mí la diferencia entre mi antes y mi ahora, es que ahora sé que quiero ser libre y la gestalt me enseña día a día el camino para encontrar mis alas.

  • (12/11/2014 - 17:25h.) Fran Serrano

    Es cierto que usar el enfado como canalizador o tapadera de otros sentimientos es algo muy habitual, habría que preguntarse el por qué de esto, cómo es que hay tanta gente que repetimos este patrón...
    Pareciera que sentir dolor está censurado y en cambio enfadarse y manipular es algo más asumible. En mi opinión, una vez que te has pillado a ti mismo en esta situación todo se facilita para que en sucesivas veces podamos ir quitándole espacio a ese enfado manipulador y dar más sitio al verdadero sentimiento que hay detrás...

  • (28/12/2014 - 20:15h.) Alberto González Hidalgo

    Me da pena que esté tan extendido esto de hablar de "emociones negativas" (vs positivas) cuando simplemente son emociones más difíciles de soportar...

  • (15/10/2018 - 14:26h.) Olivia McFly

    Después de estar en relación con Wilson durante siete años, él rompió conmigo, hice todo lo posible para traerlo de vuelta, pero todo fue en vano, lo quería tanto por el amor que tengo por él, le rogué con todo. , Hice promesas pero él se negó. Le expliqué mi problema a alguien en línea y ella me sugirió que me contactara con un lanzador de hechizos que pudiera ayudarme a lanzar un hechizo para recuperarlo, pero soy del tipo que no creía en el hechizo, no tenía más remedio que intentarlo. Me refería a un lanzador de hechizos llamado Dr. Zuma zuk y le envié un correo electrónico, y él me dijo que no había problema de que todo estará bien antes de tres días, que mi ex volverá a recibirme antes de tres días, lanzó el hechizo y sorprendentemente en el El segundo día, fue alrededor de las 4pm. Mi ex me llamó, estaba tan sorprendido, respondí a la llamada y todo lo que dijo fue que sentía mucho lo que había sucedido, que quería que volviera a él, que me quiere tanto. Estaba tan feliz y fui a verlo, así fue como empezamos a vivir felices juntos de nuevo. Desde entonces, he prometido a cualquier persona que conozco que tiene un problema de relación. Sería de gran ayuda para esa persona refiriéndole al único lanzador de hechizos real y poderoso que me ayudó con mi propio problema y que es diferente de Todos los falsos por ahí. Cualquiera podría necesitar la ayuda del lanzador de hechizos, su correo electrónico: spiritualherbalisthealing@gmail.com o llámelo al +2348164728160. Puede enviarlo por correo electrónico si necesita ayuda en su relación o cualquier otra cosa. PÓNGASE EN CONTACTO CON EL AHORA PARA SOLUCIONAR TODOS SUS PROBLEMAS

  • (12/12/2018 - 07:06h.) Alessandro Rose

    Il mio nome è Alessandro Rose, di Roma, ho avuto problemi coniugali dall'ultima volta che ho dato alla luce il mio secondo figlio Felix, mio ??marito è stato così amorevole e premuroso fin dall'inizio, ma improvvisamente ha cambiato il suo atteggiamento nei miei confronti e i nostri bambini dorme fuori e qualche volta torna a casa a tarda notte e il suo vestito odora il profumo della signora. discuteremo tutta la notte eppure continua a darmi per scontato. e di recente smette di tornare a casa e dorme fuori con un'altra donna, mi lamento su un blog come questo su Internet e un amico mi ha presentato un erborista afrikan chiamato Dr.Herbalist con la sua email dr.oduduwaspellcaster@gmail.com non credo mai funzionerà perché rimarrà così lontano da dove vivo qui negli Stati Uniti, ma tutte le speranze sono andate perse, così l'ho contattato e lui mi ha detto che tornerà da me che un'altra donna ha già fatto un incantesimo su di lui per portarlo via da me. ero così sorpresa e gli ho detto che farò qualsiasi cosa solo per riavere il mio uomo e mi ha dato una lista di oggetti spirituali per fare il rosso per le preghiere di ortografia. Ho comprato gli oggetti e spedito all'indirizzo del Dr.Oduduwa Temple nella nazione africana, Dr.Oduduwa ha lanciato l'attivazione dei poteri di ortografia dell'amore a mio nome, non devo fare nulla, ha fatto tutto il lavoro al suo Tempio e ho aspettato pazientemente che il mio risultato entro 7 giorni il mio ex-marito marito tornare a casa, prima mi ha chiamato al telefono per scusarsi, mi è stato come bene vediamo cosa domani tiene. esattamente come ha detto il dottor Oduduwa,
    La mattina presto mio marito bussa alla porta ed ero così ansioso di vedere che era Antonio, mio ??marito, ero così felice di riaverlo per amarmi e nostro figlio felice. Questo è come se il mio sogno diventasse realtà. ero confuso ho detto che andava bene e si scusa con me e fino ad ora è ancora qui con me amorevole e premuroso più che mai. voglio solo condividere questa piccola esperienza nel caso in cui qualcuno stia passando attraverso questo tipo di casino nella sua / sua relazione, non c'è tempo da perdere online più semplicemente messaggio per aiutarvi nel suo indirizzo di contatto personale. Ti auguro buona fortuna cari amici. Sono così felice oggi il mio matrimonio è stato restaurato e ho indietro il mio amore. se hai problemi coniugali simili, contatta Dr.Oduduwa (dr.oduduwaspellcaster@gmail.com) per una soluzione immediata e eterna ai problemi matrimoniali.

 

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