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Blog "Qué es hacer Terapia Gestalt" de Vicente J. Martínez colaboradora de Qualia, Psicología y Salud Emocional, con sede en Granada."Qué es hacer Terapia Gestalt" 
Descubre las peculiariadades del proceso terapéutico desde el enfoque de la Terapia Gestalt a través del testimonio de una paciente. 

PorVicente J. Martínez 
Blog > Qué es hacer Terapia Gestalt
Blog "Qué es hacer Terapia Gestalt" de Vicente J. Martínez colaboradora de Qualia, Psicología y Salud Emocional, con sede en Granada.

Qué es hacer Terapia Gestalt

Publicado el 27/02/2012 por Vicente J. Martínez

Os ofrezco el testimonio de una paciente de la cual mantengo el anonimato, por preservar su intimidad,, y os lo presento tal cual lo recibí en mis manos, porque en sí mismo es una explicación muy lúcida de cómo se desarrolla el proceso de la psicoterapia desde el enfoque de la Terapia Gestalt:

Testimonio: el proceso terapéutico

El día de mi 39 cumpleaños, decidí regalarme algo importante: actuar ya porque me sentía muy “atascada” una vez más, leit motiv de vida. Así fue como me puse en manos de Vicente, o mejor dicho empecé a trabajar con Vicente. Y subrayo la importancia del matiz: a diferencia de otras terapias, en Gestalt se trabaja junto al terapeuta, en un plano de igual a igual. No hay paciente que compre remedios para el alma, sino personas que van a descubrir sus propios medios de estar bien. Acostumbrada al concepto de pagar para que me escuchen y me quiten los quebraderos de cabeza como si fueran verrugas, tardé un tiempo hasta entender este trabajo en equipo y sentirme a gusto, simplemente desconfiaba de la cercanía y de la empatía de mi terapeuta. Quizás también por la costumbre de llevarlo todo en la soledad, esa que tanto me pesaba y a la vez me servía de caparazón protector. Me había ido refugiando en ella inconscientemente porque parecía ofrecerme seguridad: donde nadie podía hacerme daño, ni decidir por mí, fui optando por la soledad a pesar del precio tan alto que cuesta, pero esa es otra historia…  

A lo largo de las sesiones, fui aprendiendo a salir de mi ombligo y coger un rol activo de escuchadora de mi sentir profundo, observadora de mis mecanismos, y no menos importante escuchadora del otro. Por más que pensara ser una persona con dotes de escucha mi año de terapia me ha llevado a dar otra dimensión al concepto de escucha que dista mucho del simple “oír” al otro con cariño y atención, pero sin involucrarse emocionalmente. Hablo de una escucha cercana, depurada de mis filtros personales que me permite entender realmente como se siente el otro y acompañarle. Aunque pueda sonar a sutileza sin importancia, supone un cambio rotundo abriendo un espacio donde compartir el camino de vida. Un poco de calor en el frío ártico que algunas veces nos asola. Esta sensibilidad a la hora de escuchar es la que puso Vicente en las sesiones y así la fui reaprendiendo. Dar y recibir cercanía naturalmente, salirme de la soledad que paradójicamente tanto me atrapaba y de la que tanto rehuía. Ahora ya entiendo que si no hubiese aprendido primero a mirarme y aceptar lo que me pasa sin juicio, solamente ver “mis” cosas tal y como son para mí, hubiera sido imposible aprender a escuchar al otro.

Este enfoque de mi proceso, observar hasta ver qué sucede y cómo me hace sentir, rescatar sentimientos que una vez decidí anular para no sufrir y no volví a experimentar más, fue marcando el ritmo de las sesiones y de mi día a día: identificar, entender y aceptar qué me está pasando. Llegado a este nivel de conciencia, poder ser yo quien elige y camina la senda que escojo, me siento más fuerte para ello, he cogido mis riendas y cada día las manejo un poco mejor disfrutando de mi autonomía recuperada, ni dependo tanto, ni cargo tanto a mi entorno. Me parece que solía confundir soledad y autonomía. 

Así que me hago cargo de mí. Y no doy este aprendizaje por dominado, no, a veces me gustaría volver a ser una niña pequeña y refugiarme en los brazos de “una madre”, dejarla que decidiera por mi, me arropara, pero ya no me pierdo, atemorizada, esperando que esto sea así, porque puedo seguir haciendo camino y además cuento con el calor y el valioso apoyo de mis seres queridos. He abierto una ventana a mi autonomía emocional con un panorama y un aire digno de los que se pueden sentir en alta montaña.

A cuenta de lo mismo, recuerdo que un día dije a mi pareja “¿me vas a cuidar..?” y él me contestó “sí, pero esto no es un hospital”. Hace no tanto tiempo esta respuesta me hubiera entristecido, me hubiera sentido poco querida, despreciada pero ahora reconozco todo su sentido y me encanta, porque plantea una relación madura, de igual a igual, nos hacemos cargo de nosotros mismos, compartimos y nos acompañamos.
En este año tengo sensación de haberme hecho mayor, que no vieja. Adquirido una madurez que me encanta por fin estrenar, sintiendo la solidez que me da para no caerme a la mínima tormenta que se avecine, y si la tormenta me puede siempre sé qué ventanas abrir para observar, aceptar, levantarme y seguir adelante.

Empecé la terapia con motivo de mi “atasco” en lo profesional, dedicamos tiempo a lo difícil que me resultaba integrarme con los granadinos, también vino el momento de hablar sobre mi padre, su salud y evolución impredecible; con la distancia observo que trabajamos de lo local a lo global, del día a día como punto de partida para tocar capas profundas de lo que soy, capas enterradas y olvidadas sin las cuales me era difícil avanzar. Y llegado a ese punto veo que no es tan importante el motivo de mi tormento, como “cómo me encuentro” para hacerle frente.
  

Fotografía de Vicente J. Martínez

Vicente J. Martínez

Psicólogo Especialista en Terapia Gestalt, miembro de la Asociación Española de Terapia Gestalt y miembro del Equipo Terapéutico de Qualia, Psicología y Salud Emocional. Finalizando la Formación en Psicoterapia Integrativa.

CategoríasTerapia Gestalt

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Comentarios

  • (03/03/2012 - 21:34h.) Paulina Ramírez

    Un proceso precioso, Vicente. Un acompañamiento que se ve reflejado hasta en la publicación de este blog. Nunca me ha quedado tan claro como con tu blog el sentido de la terapia: dos personas en contacto auténtico. Bien por ti y por tu paciente.

  • (11/03/2012 - 11:49h.) M. Iluminada Madrid Gómez

    Ahora que me estoy "empapando" de toda la teoría gestáltica, esta sesión que cuentas es un buen ejemplo de ella y también es un ejemplo de escucha y acompañamiento. Enhorabuena.

  • (15/06/2012 - 12:08h.) Paulina Ramírez

    ¡ Qué importante resulta la escucha de uno mismo para el autoconocimiento ! El contactar con nuestras propias necesidades nos da la oportunidad de volver a habitarnos, de responsabilizarnos por nosotros mismos y, en cierta medida, alcanzar la autonomía que fantaseábamos antes de aprender a escucharnos.

  • (17/06/2012 - 10:12h.) Fernando Alcina

    Este testimonio refleja lo que Fritz Perls consideraba alcanzar un estado saludable, es decir, pasar de la dependencia de apoyos externos a un genuino auto-apoyo. La vida no es un hospital en el que tienen que cuidarnos y, en mi opinión, aquí se ofrece una sencilla explicación de cómo adquirir ese conocimiento: responsabilizándose la paciente de hacer su propio trabajo en compañía de un buen guía que conoce bien el camino. Enhorabuena a ambos!

  • (19/06/2012 - 12:33h.) María Graciela Cabello

    En éste testimonio queda patente la falsedad de la soledad y el aislamiento como refugio válido y creativo. Cuando se llega a determinado punto de conciencia de la propia enfermedad, no hay marcha atrás, lo hemos visto y lo más sano es iniciar el camino, doloroso, a veces, mas, sorprendente respecto a la experiencia de "ver" cómo, en buena compañía, somos capaces de ir desmontando nuestras propias trampas.
    Me encanta ver cómo se reconduce la dirección de hacia dónde ibamos, y, hacia dónde nos dirigimos ahora.
    Felicitaciones por el testimonio.

  • (20/06/2012 - 09:24h.) Esther Azorín

    Esto me parece una de las mayores contribuciones de la Gestalt: el papel del terapeuta como alguien que acompaña al otro en su camino, no que hace el camino por él/ella. De este modo los terapeutas contribuimos a que, durante el proceso de la terapia, el paciente encuentre el apoyo en sí mismo, se vaya haciendo cargo de lo propio, se vaya haciendo "adulto" y salga fortalecido del trabajo. Este testimonio lo deja muy claro. Enhorabuena, Vicente.

  • (20/06/2012 - 12:59h.) Reyes Sánchez Tallón

    Es preicoso el testimono y un trabajo fantástico de los dos!!!
    Para mí lo más dificil ha sido identificar, entender y aceptar sin juicios que me esta pasano.Se que todo lo demás ya viene y está viniendo despues poco a poco:el hacerme cargo de mí misma y encontrar otra forma de vivir , aprender a mirarme de otro modo. En este camino me encuentro y me siento muy contenta de estar aqui

  • (21/06/2012 - 12:58h.) Berta

    Con respecto a la escucha, para mí es importante haber pasado por la experiencia de escuchar de otra manera. Este es uno de los valores que he encontrado en la gestalt, cómo cosas que antes pasaban desapercibidas ahora son valiosas y dependen de mí. A menudo sigo en lo de antes, escucha automática, falta de atención... pero ahora amplío mi mirada. Y así, no me desespero por volver "a lo de antes" sino que acepto que ahora estoy aquí y también está "aquello otro".

  • (21/06/2012 - 13:45h.) Ainara Febles Bolaños

    Un testimonio emocionante y enriquecedor. La importancia de la relación de igual a igual, la toma de conciencia y la adopción de nuestra responsabilidad en nuestra vida, es lo que yo destaco de este testimonio.

    Para mí, es importante que la relación terapéutica entre el paciente y el terapeuta en Gestalt sea la que se ha reflejado en estas palabras. Acostumbrados a pedir y dar consejos; en Gestalt se encuentra otra forma de crecer, una forma activa, en la que el paciente trabaja y se nutre de sus recursos, de su fuente. Y el terapeuta guía y acompaña, gracias que él mismo también ha desarrollado y se nutre de sus recursos y herramientas.

    Así, es como se da la relación de igual a igual entre ambos, desde mi punto de vista; terapeuta y paciente, ambos expertos de sí mismos y sus vivencias, se aúnan para tomar conciencia, transformar y para resolver el conflicto.

    Y la responsabilidad del paciente, de mí misma, como paciente; hace que pueda valorar la gran labor de mi terapeuta. Acompañándome mientras atravieso miedos, vacíos, duelos y a veces incluso momentos de sufrimiento que se transforman en conciencia y crecimiento, a medida que voy añadiendo conciencia y trabajando en ellos.

    Gracias a ambos por compartir esta experiencia y por darme la oportunidad de reflexionar sobre esta cuestión.

  • (24/06/2012 - 17:01h.) María del Mar García Marqués

    Este artículo me ha calado hondamente por la sinceridad, sencillez y profundidad de sus palabras. Me ha transportado a la primera vez que pude conmoverme al escuchar a una amiga el relato de su infancia, me estremecí, y quedó para siempre en mi alma. En Gestalt aprendemos una nueva forma de escuchar, antes oía y comprendía, ahora soy yo la que estoy frente a otro ser humano, sin juicio, disponible en mi totalidad y eso cambia profundamente las relaciones humanas. Al aprender a escucharme y acompañarme, puedo hacerlo con los demás.

  • (24/06/2012 - 22:45h.) Francisca Muñoz Martìn

    Me ha llegado al alma la soledad y la necesidad de que te cuiden.Creo que nos hacemos mayores, que crecemos,que conseguimos esa autonomia tan valiosa,pero el sentirnos queridos es tan importante que si no lo hemos sentido se convierte en una asignatura pendiente.

    Me ha encantado el articulo y sobretodo el proceso seguido y la relacion entre el terapeuta y el paciente.Enhorabuena a los dos

  • (24/06/2012 - 22:48h.) Estefanía Martel

    De este emotivo relato me quedo con la importancia de aprender a escuchar de verdad, lo que incluye inevitablemente la resonancia emocional de lo que genera el otro en nosotros, y del identificar, comprender y aceptar, tres pasos indispensables para poder cerrar el asunto inconcluso y devolver al cuerpo y al alma la energía que necesita para retomar su equilibrio y continuar creciendo.

  • (26/06/2012 - 07:35h.) Mar Souto Ramírez

    Un ejemplo claro de lo maravilloso del proceso terapéutico gestáltico, sin órdenes, sin juicios, una relación de igual a igual en el que la escucha, el acomppañamiento y el hacerse cargo de uno mismo pone de manifiesto el proceso de sanación; sobre todo, en lo que a autonomía del paciente se refiere.
    ¡Enhorabuena a los dos!

  • (26/06/2012 - 11:45h.) Lidiana Amorós

    Nunca entendía la gestalt hasta que acudí a terapia. Ahí es cuando comprendes el verdadero sentido, esa forma de vida tan plena. Lo que más me cuesta es aceptar lo que siento, lo que pienso, aunque poco a poco me voy haciendo más consciente de mí misma, voy encontrando la serenidad.
    Me ha llegado mucho esta frase: "Y llegado a ese punto veo que no es tan importante el motivo de mi tormento, como "cómo me encuentro" para hacerle frente."

    Me refugio mucho en el motivo, olvidando el cómo me encuentro para hacerle frente.

  • (27/06/2012 - 00:22h.) Obdulia

    Reconozco esta experiencia como algo que vivo desde que inicié la formación en Terapia Gestalt. Para mí es conectar, darme cuenta de mí misma gracias a la presencia y la escucha sin juicio de mi grupo de formación o de mi terapeuta. Enfocar, desvelar, caminar con conciencia. En la medida en que tomo conciencia de mí, me hago responsable de lo que siento y vivo, y dejo que los demás sean responsables de lo que sienten, escuchándolos sin juicio, acompañando, comprendiendo.

  • (27/06/2012 - 20:02h.) Gabriel Romero Marín

    Sin duda no es un camino fácil el sendero del re-descubrir-se pero la terapia Gestalt es sin duda la terapia que a mi mas me ha ayudado tanto a nivel personal como profesional. Siempre está el presente como mejor momento para el cambio, para retomar las riendas de mi vida y este testimonio es una excelente muestra de esa vivencia con un buen recorrido e implicación ofrecida desde la mejor de las perspectivas, la primera persona. Gracias por compartirla. He disfrutado leyéndola

  • (28/06/2012 - 13:57h.) Toñi Quintana

    Buena reflexión la de tu paciente, realmente ha comprendido el sentido de la Terapia Gestalt. Primero, aprender a escucharme yo: qué siento, qué experimento, cómo miro la vida, cómo interpreto la realidad y cómo actúo. Y, desde esta comprensión, poder ver y escuchar a las otras personas.
    Tomar la responsabilidad de lo que me sucede, que, además de adquirir madurez, me da seguridad en mí misma.
    Este "darme cuenta", este camino, no acaba nunca. De ahí que el terapeuta esté en un plano de igual a igual, porque toda la vida estamos descubriendo cosas nuevas, y la relación paciente-terapeuta es de aprendizaje mútuo.
    Me alegro mucho que tu paciente haya podido darse cuenta de tantas cosas.

  • (01/07/2012 - 02:12h.) Susi Bodenshon

    El testimonio realmente refleja los valores básicos de la Terapia Gestalt: descubrir los propios medios para estar bien, hacerse cargo de si mismo, poder escucharse a si mismo y aceptarse tal como uno es y de ahí poder aprender a entender al otro y acompañarle.
    La cercanía y empatía que ha encontrado en su terapeuta me recuerda a mi propia experiencia de la terapia - al principio no me parecía un lugar seguro en el que podía experimentar a ser yo pero cada vez aprecio más el espacio que he encontrado.

  • (01/07/2012 - 20:36h.) Alicia Blasco

    Me llega la cercanía y el calorcito del que está lleno este testimonio.También la claridad con que expresa y ha captado la actitud gestáltica, que sin duda alguna Vicente ha sabido transmitirle: la escucha de una misma para poder escuchar a la otra persona, el autoapoyo y la comprensión de la forma de trabajar del "día a día a las capas más profundas de lo que soy".
    Qué bonito es sentirnos acompañados, sin juicios en las relaciones, es como abrir una brecha en nuestra alma. Ojalá podamos seguir dando pasos en esta dirección.
    Enhorabuena a los dos.

  • (02/07/2012 - 20:05h.) Balbina Tirado Reyes

    Todo lo que aquí se reseña me conecta conmigo y le pone nombre a mi proceso recien iniciado de terapia individual,me impacta cuando hace referencia a la soledad que escogemos como refugio para que no nos hieran y que a su vez como si de una serpiente se tratara nos comprime y acoraza frente a la vida impidiendo nuestro desarrollo.Poco a poco entiendo, acepto,experimento y siento a mi terapeuta acompañandome, creo que aquí comienza el aprendizaje para volver a conectar como dice Fernando en su comentario, saludablemente con el mundo y comprender la magia de la vida. Gracias por este testimonio tan valido y autentico

  • (03/07/2012 - 13:19h.) María Jesús García

    Me ha llegado muy hondo, y me he sentido reflejada en mi proceso terapéutico que tanto me está aportando, y sólo en la medida que más cuenta me doy de como me siento y más entro en mí, más puedo sostenerme. La relación entre paciente y terapéuta desde un plano de igualdad me es de una gran honestidad, desconfiaría de mi terapéuta si me diera recetas mágicas, solo creo en su acompañamiento auténtico y sincero en mi aprendizaje donde me voy fortaleciendo con mis propios recursos. Muchas gracias y un abracico grande a los dos.

  • (04/07/2012 - 19:19h.) Toñi Sánchez

    Lo que mas me llega de este articulo es la toma de conciencia de "la paciente" en apenas un año.
    Confieso que siento envidia y enfado conmigo por llevar mucho más tiempo y no haber cogido aún el rol activo de escuchadora de mí sentir profundo, de mis mecanismos..
    Mirarme y aceptar sin juicio lo que me pasa. Ver mis cosas, verme a mí, escucharme.
    Me alegra que esta paciente pueda tener la valentía y la responsabilidad de mirarse con dulzura y sin juicio.
    Yo ahora quiero responsabilizarme de mirarme al menos sin crítica.
    Mirando mi foto, mirando mi niña me es fácil. Puedo ver lo que le ocurre y puedo ver su sonrisa sobreviviendo.
    No hay más por hacer hoy. Mirar mi niña, convocar a mi madre.
    Un saludo a todos. Gracias Vicente y paciente de Vicente por compartirlo.

  • (04/07/2012 - 20:10h.) Pilar Dieguez

    Me ha gustado leer este testimonio porque cuenta de una manera clara y sencilla cómo se entiende el proceso de maduración en Terapia Gestalt, cómo, con el acompañamiento de alguien sensible y depurado, puedes llegar a adueñarte plenamente de tu experiencia, ganar seguridad, y conseguir hacerte una persona más respetuosa con lo que sientes y sienten aquellos a los que escuchas, llegando a poder dignificar y aceptar lo que experimentas, incluso tu propio dolor. Y desde ahí seguir haciendo camino, consciente de que sólo tú construyes tu propia experiencia.

  • (04/07/2012 - 22:49h.) Flaco

    Me impacta la claridad y simplicidad con que el testimonio refleja el proceso terapéutico donde hay auto-observación, entendimiento, relación con el terapeuta y finalmente aceptación. Todo ello lleva consecuentemente a una responsabilización con uno mismo, y por lo tanto una sensación de fuerza y de autogestión de la propia vida. Sólo me resta felicitar al equipo de terapeuta/paciente. Evidentemente es un caso de éxito :-)

  • (05/07/2012 - 19:17h.) José Manuel Corbacho Lobato

    La Terapia Gestalt no es un conjunto de técnicas sino la transmisión de una actitud, una forma de estar en la vida (Claudio Naranjo)

    Esto es para mí la Gestalt, la Gestalt no se hace, se es para dejar de ser. Es una decisión valiente y meditada de ir por la vida. Una lucha sin cuartel de San Jorge contra el Dragón, una espiral de locura que te lleva a la cordura, la cordura tachada de locura por la neurosis colectiva de los ciegos que todo lo ven.

    Es jodida y maravillosa, es sutil y directa, es oscuridad y luz. Es el intento de integrar en un todo, todas nuestras polaridades, esas que nos negamos a ver porque estamos divididos, amputados en el amor a nosotros mismos y a los demás.

  • (05/07/2012 - 20:15h.) Nicky

    Leer este testimonio me lleva a mi propio proceso de terapia, que me gusta llamar "desaprendizaje". Siento que estoy quitándome lastres que me impiden disfrutar con lo triste, lo alegre, lo inquietante, lo desagradable, lo bello...
    También yo siento que he madurado y estoy asumiendo mi responsabilidad, palabra que antes me hacía apretar los dientes y ahora me hace sentirme viva.
    Para mí este proceso pasa por aceptar mis "muros". Me ayuda ver la necesidad que tuve de construirlos y cómo continúan aunque ya la necesidad no esté.
    ¡ Buen camino, compañer@s!

  • (06/07/2012 - 11:36h.) María José Moreno

    Al leer este artículo, he recordado el inicio de mi terapia y me he visto muy reflejada. Para mí ha supuesto un cambio radical en mi vida la escucha, tanto a la persona que te acompaña como la escucha interna, de todas esas cosas que yo no quería o no podía ver, o "darme cuenta". Para mí caminar al lado de mi terapeuta también ha supuesto hacerme cargo de mí misma lo que implica relacionarme con los demás de otra manera, sin cargas para mí ni para los demás; por lo que yo también siento que en este camino he ido madurando y sé que esta maduraciónn no ha terminado, también sé que estoy en el camino adecuado.

  • (06/07/2012 - 14:29h.) Alejandro Rodríguez

    Gracias Vicente por este artículo, y por el trabajo realizado con esta paciente, el cual me parece un acompañamiento excepcional. Esta semana he estado estudiando de nuevo el concepto de Campo de Lewin, muy cercano al Holismo, y en general a esto de que todos estamos unidos por un hilo invisible, y que todo lo que hago a los demás me lo hago a mi mismo. Pues bien, en definitiva todo esto es para decir que todo lo que describe ella que hizo en el trabajo contigo siento que es amor que se manda al mundo.
    Siento una gran claridad para explicar su proceso e incluso me parece que me queda un largo proceso a mi mismo para poder llegar a dejarme guiar por el guía interno hacia el refugio de dentro de mí.

  • (06/07/2012 - 17:14h.) JJuan Fernandez de Alart

    Este testimonio que nos brinda la paciente de Vicente no tiene desperdicio. La terapia es un regalo de su 39 cumpleaños -eso me recuerda a algunos que acudimos para llenar un fin de semana- y es el mejor obsequio que se puede hacer. Relata paso a paso su proceso de manera sencilla y tremendamente impactante. Como empieza a trabajar con Vicente en un plano de igualdad, abiréndose a un proceso de exteriorizar sus sentimientos más profundos, responsabilizándose de su propio crecimiento. Escuchar, darse cuenta y finalmente aceptar, desde la dependencia al autoapoyo.
    Me ha gustado la frase "salir de la soledad que paradójicamente me atrababa y de la que tanto rehuía"
    Enhorabuena a ambos por un excelente trabajo.

  • (06/07/2012 - 17:52h.) Inmaculada Mateo

    Aunque me queda mucho por aprender sobre gestalt, si creo haberme quedado en este tiempo con una idea esencial sobre a terapia que se transmite en el artículo: la importancia de escucharte mientras escuchas al otro. Ser consciente de lo que vas sintiendo al enfrentarte a lo que te dicen y las reacciones que en tu cuerpo producen tus juicios, y que al final trasmites a los demás dandoles el espacio para encontrarse o para escapar. Enhorabuena por vuestro trabajo y gracias por compartirlo

  • (06/07/2012 - 19:06h.) Sonia

    Es un relato muy enriquecedor....tal y como refleja Claudio Naranjo, la terapia Gestalt, supone la transmisión de una actitud, una forma de esta en la vida; este enfoque está resultando de los aprendizajes más significativos de mi vida, es un prisma desde el que yo tomo conciencia de mí y donde poco a poco estoy aprendiendo a mirarme sin juicio, escucharme, hacerme cargo de mí....lo que no me resulta fácil. Mi mecanismo en la vida consistía en ocuparme de los demás, hacerme cargo de sus problemas dejando a un lado mi mundo interior, esa era mi manera de no mirarme. Este darme cuenta me ha dado un giro. Me GUSTA este camino de descubrirme, desde aquí me siento más plena y consciente de mí. Además, me quedo con la importancia del papel activo que despempeñamos en nuestras vidas, como dice el relato "no hay en gestalt pacientes que compren remedios para el alma" sino personas que van a descubrir sus propios medios de estar bien. Muchas gracias a los dos por compartirlo!

  • (07/07/2012 - 20:16h.) Ana Jiménez Rodríguez

    Me ha llamado la atención en el momento en el que está de apertura y conciencia, ver los mecanismos de uno mismo y como una y otra vez se hacen más presentes, o el hecho rescatar esos sentimiento negativos que una vez anuló y en terapia se rescatan y se cierran.
    Como dice Perls en Sueños y Existencia el proceso de maduración es la transformación desde el apoyo ambiental, de fuera hacia el autosoporte de uno mismo. El objetivo de la terapia es lograr que el paciente no dependa de otros sino que descubra desde el primer momento que puede hacer más cosas, mas cosas que las que él se imaginaba.
    Vengan días con tormentas, remolinos o soleados y brillantes.. Son procesos de tu vida, de tu camino, con tus tormentas, tus remolinos y tus días soleados y brillantes.

  • (08/07/2012 - 03:12h.) Salva Benítez Haro

    En este testimonio, se evidencian aquellos elementos esenciales para que el proceso terapéutico, entendido desde los parámetros de la Guestalt, se lleve a cabo de un modo adecuado y eficaz, entre el paciente y el terapéuta.
    Por un lado, se hace referencia al plano de igualdad en el que ambas partes, se interrelacionan gracias a la cercanía y empatía que el terapéuta pone a disposición del paciente, condiciones necesarias para que el paciente deje atrás sus resistencias y comience a confiar en el trabajo en equipo que se genera entre ambos, lo que hace que el paciente (como ocurre en este caso),pueda evolucionar desde una actitud pasiva, a otra más proactiva escuchándose, escuchándo al otro, y observándose en sus mecanismos defensivos.
    De este primer paso, se deriva en el paciente el ir identificando, entendiendo y aceptando lo que le está pasando.
    Aquí aparecen , por otro lado,otros importantes elementos indispensables en el proceso terapéutico como son: la escucha, la auto-observación, la atención plena y el acompañamiento.
    Tras ésto, el paciente comienza a hacerse cargo de lo que le ocurre, de lo que siente y de sí mísmo, en definitiva, se responsabiliza de su experiencia vital.

  • (09/07/2012 - 09:54h.) Conchi González

    Describes perfectamente el proceso y de alguna manera me resulta muy familiar. La toma de la decisión de salir de la engañosa soledad cuando se utiliza como refugio o defensa, con la creencia de la independencia y autonomía y la oportunidad de haber encontrado un camino terapéutico de trabajo junto al terapeuta.
    En algunas ocasiones resulta difícil no esperar remedios y soluciones y situarse en un plano de igualdad con el terapeuta e ir descubriéndose, aceptándose y dejarse acompañar con confianza, compartiendo el camino como tú dices. En este proceso lo que me maravilla y algunas veces no deja de impacientarme es ese dejarse estar, sintiéndose en cálida compañía y "no hacer nada" salvo escucharse de otra manera y sentirse, "casi nada. Cuando de una forma mágica esto ocurre, verdaderamente se descubre algo valioso en el proceso de crecimiento. ¡ Que magnífico regalo te has dando!. Muchas felicidades para los dos.

  • (09/07/2012 - 20:17h.) Marian

    Enhorabuena a los dos y gracias por regalarnos vuestra experiencia.
    Me identifico con este proceso descrito por la compañera. Para ser más precisa: "yo estoy en ello". Estoy aprendiendo a escucharme, a conocer mis mecanismos, y a hacerlo sin enjuiciarme. Estoy aprendiendo a aceptarme tal y como me descubro en este proceso de autoconocimiento, en el que me he puesto las gafas de la responsabilidad por mucho que me pesen.
    Mi deseo es caminar por este mundo siendo responsable y consciente de cada paso que dé, o al menos de la mayoría de ellos. Y es la terapia Gestalt, los terapeutas formados en terapia Gestalt quienes me están enseñando a dar esos pasos. El camino para mi es duro y rico en emociones: lloro, amo, sueño, rio, me duele, me ilusiono, tengo miedo, me fortalece..., como véis es como la vida misma. Yo siento que estoy aprendiendo a caminar por ella con amor a mi y con amor a los demás.
    Gracias a todos y a todas por haber compartido vuestra opinión y experiencia en este foro.

  • (11/07/2012 - 18:36h.) Rasolgi

    Qué es hacer Terapia Gestalt?? Podría contar un millón de experiencias......."pero" me voy a remitir al blog.
    Rescato todas estas expresiones:
    "Trabajar con, junto al terapeuta"
    "Descubrir mis propios miedos"
    "Salir de mi ombligo"
    "Rol activo de escuchadora de mi sentir"
    "Observadora de mis mecanismos"
    "Sensibilidad, cercanía en la escucha"
    "Observar qué sucede, cómo me hace sentir, cómo me encuentro"
    "Autonomía emocional"
    Yo voy a añadir otra de mi cosecha: "Sensarme" La primera vez que escuché esta palabra fue aquí y me impactó mucho corporalmente...."sensarme"...uauuuuuuu!!! Es como sentir mi propio cuerpo, mis palabras.........Me gusta.
    Addio a tutti.

  • (12/07/2012 - 18:10h.) Salva Benítez Haro

    Lo que más me ha llamado la atención de este testimonio, es la toma de conciencia tan profunda que la paciente ha llegado a experimentar, desde la inmovilidad de su "atasco" y desde su soledad como refugio, hasta un lugar bien distinto en el que comienza a responsabilizarse y a hacerse cargo de sí mísma.
    Su trabajo terapéutico, es un darse cuenta de los viejos patrones y de las muchas trampas autoimpuestas que sustentan la enfermedad, en compañia de un buen terapéuta, para alcanzar un estado de mayor salud psicológica.
    Me gratifica mucho, la transformación que experimenta la paciente, desde sus falsos apoyos externos a un verdadero autoapoyo (objetivo principal de cualquier proceso terapéutico en Terapia Guestalt), pasándo del rol ser cuidada, a auto-cuidarse.

  • (12/07/2012 - 21:55h.) JLI

    Un buen ejemplo de autoconocimiento y aceptación de lo somos, con lo que nos gusta y lo que no, sobretodo identificar tus necesidades, creo que es un paso importantísimo para sostenernos por nosotros mismos y no depender tanto del exterior.
    Creo que la autorregulación organismica, es el darse cuenta de nuestras necesidades, y se pone en funcionamiento por decirlo de alguna manera al darnos cuenta
    El darse cuenta, algo tan importante para la autorregulación organismica, lo que hacemos es mirar hacia fuera, y no tener en cuenta lo que nos ocurre en el interior, una pena perderse todas esas sensaciones y emociones.
    Estoy totalmente de acuerdo, lo autentico es lo que vive cada persona, aunque la misma experiencia la viva cada uno diferente al otro, sin interferencias del exterior.
    El hombre está condenado a ser libre, la libertad es el mayor regalo y castigo que el ser humano ha recibido. Todo sería más fácil con el libro de instrucciones.

  • (13/07/2012 - 10:13h.) Amaya Villalonga Alba

    Aprender a escucharse una misma para poder escuchar al otro; saber que lo importante es descubrirnos en esos recursos que tenemos olvidados para afrontar los "problemas",;o lo que es lo mismo: simplemente vivir.

  • (13/07/2012 - 17:03h.) Encarna Luque Martín

    Desde hace un tiempo me viene mucho lo que escribió Pablo Neruda: "Nosotros , los de entonces, ya no somos los mismos". Así lo siento desde que hago gestalt.
    Recojo el sentir de los compañeros y agregaría la importancia que para mi tienen las indicaciones de los terapeutas, el compartir en esos momentos, les agradezco su generosidad y gentileza, que sin juicios y sin reglas me permiten seguir avanzando.

  • (13/07/2012 - 19:34h.) Mariposa Azul

    Me reconozco en este testimonio. Necesidad de que me digan que tengo que hacer con mi vida, es decir que alguien me dé instrucciones. Esta ha sido la tónica de las sesiones con mi terapeuta y la frustración y la duda el sentimiento que tenía cuando se acababa la sesión.

    Poco a poco he ido descubriendo que las decisiones son mías y la responsabilidad también. Ha sido una liberación, aunque también hay miedo a volar sin tener el camino definido.

    En ello estoy, probando mis fuerzas y intentando llevarme bien con mi vulnerabilidad.

  • (16/07/2012 - 12:59h.) Asun Torres

    !Maravilloso testimonio!.
    Si alguien me pregunta que es "eso de la terapia individual en gestalt", no tendria ninguna duda en ofrecerle esta lectura.
    Yo destacaria el proceso de Escucha activa que tan importante es en gestalt y que yo personalmente lo he vivido como un gran descubrimiento, el sentirme y escucharme a mi misma.
    Recuerdo en uno de mis primeros talleres con Alfonso cuando nos ofreció el fonendo, que sensación el escucharme por dentro, que barbaridad!. A partir de ahí empecé a sentirme, a respirarme y a vivirme!!
    Que bonito sentir que estas viva!! y que todo lo que estas sintiendo es licito y permisible.
    LA MARAVILLA DE ESTAR VIVA!
    Me ha encantado compartir con vosotr@s esta pequeña porción de mi sentir y de mi proceso de cambio.

    Gracias a este testimonio y a su terapeuta y feliz camino a todos.

  • (17/07/2012 - 17:08h.) Remedios Palacios

    Después de leer el artículo o testimonio de esta persona me recuerda el último taller de dinámica de inicio que tuvimos con Alfonso González. Me sugiere que hacer terapia gestalt es todo un arte, en el que hay que hacer una combinación de varios elementos fundamentales. El mas importante de todos ellos es el TERAPEUTA: cuando una persona llega a consulta trae su historia, su propio territorio aún por descubrir, virgen en algunos parajes, escarpado en otros, con llanuras, montañas, mares y ríos por atravesar. El terapeuta será tu acompañante o sherpa, estará ahí en todo momento dispuesto a escuchar, con un oído y una mirada limpia, un corazón abierto y muchas dosis de paciencia y amor. Te verá caerte y hacerte daño, te mostrará que te des cuenta cómo y para qué te has caído, para que seas tú quién sepas hacerte cargo de ti mismo, y si hay próximas recaidas ( que las habrá) seas tu también quién se prepare su propia pócima para reparar eso que tanto daño te provoca. Siempre será un guía, que te apunta o sugiere, pero siempre el paciente tiene la responsabilidad de hacía donde quiere ir o hasta donde esta dispuesto a llegar.
    Unido al papel del terapeuta está la ESCUCHA del mismo. Y aquí se desarrolla una interacción entre terapeuta y cliente, una danza en varias direcciones: primero me escucho a mi mismo (paciente), le digo al otro (terapeuta) como estoy aquí y ahora, este, a su vez, me escucha, para ello se escucha a si mismo también y me devuelve y yo escucho lo que me devuelve. En este intercambio no solo escuchamos con los oídos, están los gestos, movimientos, inflexiones de la voz.. Que nos van dando información de cómo y dónde esta el otro. La escucha abierta y sin juicio es todo un arte.
    La RESPONSABILIDAD es otro de los aspectos que toca este artículo. El fin último de la terapia gestalt es que yo me hago cargo de mi, de lo que me pasa. Me hago cargo de mi territorio y todo cuanto acontece en el mismo. Ahora, puedo estar conmigo y desde aquí podré estar y acompañar a otros a explorarse a si mismos.

  • (23/07/2012 - 20:39h.) Pilar Gonzalvo

    Cuando leí el testimonio de esta mujer, me di cuenta de que sus palabras, la manera sencilla y a la vez profunda de contar su experiencia en la terapia, la capacidad introspectiva y el entendimiento vivencial de lo que es hacer terapia Gestalt que desvelan, eran el ejemplo más claro de lo que implica el quehacer de los gestaltistas. Pensé: "esto lo podía haber escrito no el paciente, sino el propio terapeuta", es decir, la frontera entre uno y otro me aparecían difuminadas. ¿Cómo era posible? ¿Cómo un paciente puede hablar como un terapeuta?

    Y es que, el cómo esta mujer habla de su experiencia de la terapia es la mejor muestra de lo que ésta representa, la mejor definición de algunos de sus aspectos más centrales (la asunción de la propia responsabilidad, la escucha desde uno
    mismo y hacia el otro, el darse cuenta), pero especialmente que lo crucial del proceso terapéutico es la relación entre el terapeuta y el cliente. Y ella lo dice muy claramente: "a diferencia de otras terapias, en Gestalt se trabaja junto
    al terapeuta, en un plano de igual a igual".

    Tras el taller con Alfonso, esta diferencia se ha hecho más que clara, la hemos sentido y respirado.

    Gracias a Vicente y a la persona que nos ha aportado este testimonio tan valioso.

  • (31/07/2012 - 13:10h.) Sandra Cruz

    Leyendo las palabras de la persona que cuenta su experiencia, no puedo, nada mas que sentirme reflejada,,,Desde hace poco, se que mi aceptación para los demás es muy pequeña, y creo que la misma para conmigo, y me es tan difícil ver que ,aun busco los porque de las cosas, mas que aceptar como estoy,,,,¿porque me pasa esto? ¿porque lo otro? son preguntas que siempre me rondan, preguntas insersibles la verdad...., a veces siento una inmadurez que ha regresado ( y aqui aparece tambien mi juicio interior). Me vale la pena sentir, y recordar lo que una vez nos dijo una terapeuta, que era, que la vida, o el camino de vida , no era en linea recta, si no una especie de espiral, en la que siempre pasas por lo mismo, los mismos sitios, pero ya desde un punto diferente.
    Me sirve pensar y sentir, y tener el inmeso deseo de aceptarme tal cual soy, entera, y siento a la vez que es un camino largo.

  • (12/09/2012 - 19:52h.) Inma López Espejo

    Qué bonito es saber que alguien está viviendo este proceso, así de esta manera tan sencilla y profunda a la vez.
    Ahí andamos muchos, en ese asomarse a uno y quedarse a pasear con lo que se es. Y de qué forma tan clara te enseña esto la gestalt.

  • (13/09/2012 - 20:47h.) Coral Paiz

    "Identificar, entender y captar que me está pasando para ser yo quien elija y camine la senda que escojo"
    ¡Que reflexión tan buena del proceso gestáltico! Me recuerda a las palabras de Perls sobre el autoconocimiento para poder llegar a la satifacción y al autoapoyo, para poder convertir a personas de cartón en personas de verdad. En ese camino me encuentro estrenando una nueva madurez, aceptándome tal cuál soy, sintiéndome viva y aprendiendo una nueva forma de caminar. Y lo bueno de este nuevo camino es que me siento acompañada.
    Gracias por la reflexión.

  • (26/09/2012 - 11:55h.) Rafael Goicoechea

    ¡Qué alentador balance de un año de terapia! Muy bueno cómo subraya el papel del terapeuta de igual, de acompañante en el proceso, así como el papel nuclear de la escucha, una escucha otra, más profunda, "que dista mucho del simple 'oir' al otro con cariño y atención", y el hacerse cargo de uno mismo a partir del darse cuenta. Me gusta mucho la observación final que hace sobre el motivo primero por el que empezó terapia, a partir de ahí ha tocado muchos temas y capas mucho más profundas, para darse cuenta que "no es tan importante el motivo de mi tormento [sino] como cómo me encuentro para hacerle frente".

    Entiendo el entusiasmo de los que conocemos de que va la terapia gestalt, sabemos a qué se refiere. No creo, sin embargo, que el que no sepa nada de este enfoque pueda hacerse realmente cargo de las peculiaridades gestálticas. Volvemos siempre a la radical experiencialidad de lo gestáltico. "Identificar, entender y aceptar qué me está pasando", claro que sí... y tantos (desde otros enfoques) que lo suscribirían. ¿Y cómo explicar esa parte del proceso por la que luego vuelves a toparte con lo mismo otra vez y lo que identificas y entiendes es acaso un poco más amplio o diferente el matiz de la capa de la cebolla a la que llegas ahora, tanto que acaso te das cuenta de que lo que estabas entendiendo y aceptando no era así realmente? Las palabras solo apuntan... lo importante es la experiencia. Y yo lo formularía mejor como "sentir, identificar y aceptar qué me está pasando".

  • (02/10/2012 - 09:46h.) Alberto González Hidalgo

    Cosas de las que quiero responsabilizarme:


    Mi miedo a que me juzguen y cuando me sobreadapto por el miedo a ser rechazado.
    Mis deseos parciales, que no deseo cubrir todas las necesidades de los otros.
    Que mi fantasia siempre será más grande que la realidad.
    Mis tristezas y sensibilidades.
    Mis manipulaciones por no expresar un enfado momentaneo.
    Que no sirve de nada el conocimiento por si mismo si no lo pongo al servicio de mis instintos y emociones.

  • (16/10/2012 - 13:01h.) Ana María

    A más capas más soledad, a más soledad, más aislamiento, de pronto, de forma inesperada, un haz de luz capaz de atravesarlas todas, alcanza el núcleo, y se produce un cambio, una transformación tras la que no hay marcha atrás, al menos no de la misma manera. La semilla perdida en la tierra, es alcanzada por agua de lluvia, el polluelo aún sin salir del huevo, recibe un toque de la madre y despierta de su adormilamiento, se encuentra muy a gusto dentro del cascarón, tiene calor, protección, alimento... pero ha llegado el momento de ponerse en marcha, transcurrido un período de tiempo el pollo necesitará oxígeno, expandir sus alas, y enfrentarse al mundo, de lo contrario morirá asfixiado. Depende de él abandonar el huevo. Cuando se produce el encuentro con el otro, y ambas partes perciben, entienden y sienten en la misma onda, entonces pierde sentido el hablar de soledad y desde ahí, desde este acompañamiento, cada persona labra su propio camino. A la paciente, decirte que ojalá y tu vuelo sea lontano y te permita ver las cosas siempre desde la perspectiva amorosa con la que expresas tus palabras.

  • (14/12/2012 - 11:36h.) Suría

    Al leer el artículo he recordado la ansiedad de las primeras veces en terapia gestalt: cómo me frustraba una y otra vez cuando el terapeuta me devolvía la pelota de mis demandas de respuestas, de soluciones inmediatas a mi vida. La importacia que yo daba, que sigo dando a cada problema que vivo como drama. Esa demanda de socorro y atención que equivale al: "¿me vas a cuidar?" y añado yo:"...como si fuera un hospital?" En mi caso, la primera vez salí del gabinete renegando de "aquel tío" al que no se le veía muy por la labor de seguirme la corriente. No se muy bien por qué volví la semana siguiente, ni el momento en que empecé a desconfiar de lo que yo misma me decía.

  • (19/03/2013 - 13:20h.) Antonia Redondo

    Este artículo llega a mis manos en un momento en el que me planteo y cuestiono mi capacidad para dedicarme a esto, a acompañar a otras personas en un tramo de su camino. Soy capaz de identificar esa complicidad en la escucha, en el estar presente, en plácidas conversaciones que mantengo con algunos amigos, en este contexto me resulta tan fácil. No hay ninguna expectativa, ningún listón midiendo, ningún juicio interno, sólo la existencia de dos personas acompañándose, escuchándose, viviendo y respirando lo que en ese único instante va surgiendo. Ojalá consiguiese esta misma entrega limpia con el paciente, de ser así mi temor no sólo de no ayudar al otro, sino a poder perjudicarlo, contaminarlo desaparecería. En mis primeros talleres de formación hoy de un terapeuta que si hubiese buenos amigos, los psicólogos y terapeutas no sería necesarios.

  • (11/11/2014 - 17:33h.) Fran Serrano

    Para mi la clave está aqui: "A lo largo de las sesiones, fui aprendiendo a salir de mi ombligo y coger un rol activo de escuchadora de mi sentir profundo..."

    Esa ha sido y está siendo la revolución en mi proceso, darme cuenta de mi y a partir de ahí todo lo demás. Abandonar el victimismo y dejar de creerme merecedor de regalos divinos para actuar con responsabilidad como el adulto que soy.

  • (15/11/2014 - 12:27h.) Karolain

    "He abierto una ventana a mi autonomía emocional con un panorama y un aire digno de los que se pueden sentir en alta montaña". Esta frase de esta paciente con la que tanto me identifico, simboliza para mi , mi propio sentir de cómo me encuentro ahora , dentro de mi propio proceso personal, que empezó al igual que esta mujer en las sesiones individuales con mi terapeuta, y es semejante a mi evolución en la relación con mi terapeuta. Así que gracias a Vicente y a esta paciente, por vuestra experiencia personal y mutua y a mi terapeuta por hacerme posible el reencuentro con mi SER.

  • (23/07/2015 - 13:53h.) Luisa

    yo me encuentro en el momento de responder a mis necesidades ,ejercer el autocuidado ,ya me di cuenta que me iba a cuidar de otros para no verme. Ahora estoy atenta a no aflojar la guardia para detectar que me sienta bien ,no en plan egoísta sino de hacerme cargo , porque se que si no lo hago estoy convencida que no seré nada para mi , ni para los otros .
    quiero relacionarme pero no en pareja , porque automáticamente iré a cuidárle , creyendo que se lo que necesita . Ya se que necesito cuidar , eso lo aprendí muy bien de pequeña .
    Cada hombre inmaduro que pasa a mi lado para mi es una tentacion de cuidar .
    Ahora también quiero hacerlo y no solo a los hombres a todos pero desde otro sitio y se que eso me exíje un aprendizaje. en ello estoy .
    Para mi esto es Gestalt , tomar contacto con uno mismo mientras un terapeuta te acompaña, tomar la responsabilidad sobre uno mismo , aprender a ser uno para poder disfrutar de lo maravilloso que es estar con otros.

  • (23/07/2015 - 20:52h.) Juan Miguel Agüero Escobar

    Me llega el artículo de Vicente, como agua de mayo (aunque ya hayan pasado algunas primaveras desde que se publico). Refugiarse en la soledad y no pretender instalar un hospital de campaña junto a la pareja, es lo que me ha tocado del blog.

    También que en la relación terapéutica, no se aplican recetas ni sales con instrucciones para resolver las movidas. Me ha costado darme cuenta de esto bastante tiempo, para alguien como yo que necesita de directrices y de figuras de referencia. Pero lo mas saludable y mejor, no es que te proporcionen el cubo con los peces, sino que te enseñen a pescarlos.
    Al igual que identificar, entender y aceptar qué me está pasando, en contra de escapar en contra dirección para evitarlo, me parece fundamental. En esa “pesca” estoy…


    Gracias Vicente

  • (28/07/2015 - 20:38h.) Gloria Cobo

    Es genial poder sentir que las palabras del otro son el reflejo de las propias. Que los que, por un motivo u otro nos embarcamos en este camino de autoconocimiento, nos reconocemos en el proceso.

    Me parece muy didáctico el post, a la vez que profundo, y agradezco la generosidad de la anónima paciente y de Vicente, en compartirlo.

    Los 39 años de la paciente, son los 39 míos, en unos días, 40. Una vez, la persona que me introdujo en el camino de la gestalt, me dijo que este camino de autoconocimiento era más productivo a partir de los 40. A mí lo que me está pasando es que en esta etapa de mi vida hay una remoción en todos los niveles de mi ser que pide a gritos luz. En una hipotética "mitad de la vida", se hace más presente lo que fue, lo que me conformó como persona, y de otro lado se hace muy necesario redefinir los objetivos vitales. En los comentarios de los compañeros se dejan ver las dificultades y las sombras de este proceso que puede definirse de muchas maneras menos fácil y rápido. Y valoro, enormemente, el proceso de escucha como el aprendizaje más necesario. Creo que es la piedra angular de la gestalt. En este sentido, retumba en mí el comentario de otra compañera que habla de que si existieran buenos amigos, no haría falta terapeutas y psicólogos. ¿Qué nos ha pasado a las personas para perder esta capacidad, tan intrínsecamente humana?

    La soledad de la paciente, es mi soledad ahora, y el aprendizaje de saber moverme en el delicado equilibrio entre autonomía/independencia/soledad y necesidad de sentirme apoyada/sostenida/querida.

  • (02/09/2015 - 01:04h.) Alicia Martínez

    Es bonito ver como las personas van pasando de demandar continuamente a darse lo que necesitan, llegar al autoapoyo, a responsabilizarse, hacerse cargo de si, dejando de manipular y pedir lo que nadie puede darles de la manera que necesitan.
    Por difícil que sea es algo que solo podemos hacer nosotros mismo, por supuesto con la ayuda necesaria para aprender a escucharnos, aprender a dejar de criticarnos, aceptarnos y hacernos cargo de lo que nos pasa, pudiendo ver con más claridad al otro.
    Para aprender todo esto tenemos que vivirlo, aprenderlo con la profundidad que nos da poder experimentarlo.

    Gracias Vicente y gracias escritora anónima.

  • (06/09/2015 - 13:18h.) África Haro

    Gracias por el blog Vicente. Me siento muy identificada y aunque en cada persona creo que el proceso será distinto, los pasos: identificar, comprender y aceptar, al menos en mi caso coinciden.
    Si voy explicando lo que ha supuesto para mí hacer terapia Gestalt, lo más importante que me ha aportado ha sido aceptar ser como soy y perder el miedo a que los demás me acepten o no independientemente de esto. He recorrido y estoy recorriendo un camino que ha supuesto renunciar a mis propios clichés, al darme cuenta que respondían a una necesidad de aceptación. También ha supuesto dar cabida a aquellas emociones y sentimientos que me resistía a pensar que estaban presentes en mí, por considerarme una persona “fuerte”, ya que en mi forma de enfrentarme a las situaciones difíciles que me planteaba la vida, no tenía cabida reconocer que lo que pasaba me dolía. Reconocer eso “cuestionaba” mi poder con esa situación, cuando en realidad me estaba resistiendo a sentir, utilizando como mecanismos el orgullo, la soberbia. Pero recordándolo ahora, siento que si hubiera sabido escuchar a mi cuerpo, otra de las claves importantes en la terapia Gestalt y en mi recorrido, me hubiera dado cuenta de que la situación no estaba resuelta, porque siempre quedaba un poso de inquietud, del que escapaba normalmente distrayéndome con otras cosas.
    Así que ahora, ya no puedo engañarme, porque sé los vericuetos que utilizo y aunque todavía intente trampearme, tarde o temprano me pillo y no os podéis imaginar cuanto lo celebro.
    Gracias a tod@s los que habéis contribuido a que esto sea posible.

  • (29/09/2015 - 13:28h.) Cris

    Muchas gracias Vicente por compartir la experiencia de esta persona a quien acompañaste. Me ayuda a visualizar el proceso por medio del cual vamos creciendo poco a poco y vamos así avanzando del apoyo externo al autoapoyo.
    Identificar, entender y aceptar qué me está pasando, para poder hacerme cargo de mí misma.
    Es también muy clarificador como ella describe el rol del terapeuta y cómo es su hacer: "a diferencia de otras terapias, en Gestalt se trabaja junto al terapeuta", el terapeuta acompaña por medio de "una escucha cercana... que permite entender realmente como se siente el otro y acompañarle".

  • (01/10/2015 - 22:35h.) Esther Cuenca

    Hacer terapia gestalt es para mi una forma de recuperar un vínculo de confianza y escucha sincera, a través del descubrimiento interno que tener un espejo como es un terapeuta que conoce el proceso, puede darte.
    Si este acompañamiento se hace desde la aceptación, la persona llega a sentir una intensa paz de ser quien es, y puede aprender a responsabilizarse de su vida.

  • (29/11/2015 - 14:05h.) NOE

    Me ha emocionado ver el proceso, quizá porque tiene final "feliz", que a mí siempre me gusta.
    Sobre todo destaco, el escucharse a uno mismo durante la terapia, darse cuenta de los auto-engaños, y reconocer nuestras artimañas, nuestros sabotajes y resistencias.
    Me ha gustado la idea de que la terapia, nos ayuda a "descubrir los propios medios para estar bien", y es que nadie mejor que uno mismo para saber lo que necesitas, y no dejar que el terapeuta u otra persona te diga lo que debes hacer, o poner tu felicidad en manos de los demás.
    Y cómo al escucharte a tí, puedes escuchar mucho mejor a los demás, sin juzgarlos ni querer cambiarlos, simplemente, entender su proceso también. Te agradezco este testimonio.

  • (04/01/2016 - 13:09h.) María Dolores Salazar Vargas

    Maravilloso proceso en el se deja ver ese lento y seguro caminar que es la terapia gestalt, comparto por experiencia propia esa sensación nueva de empezar a escucharse internamente, desde un acompañamiento compasivo, que se establece cuando la relación terapéutica se forja desde un verdadero vinculo afectivo, sano, honesto y genuino, que permite adquirir una responsabilidad renovadora. Felicidades a los dos por el trabajo realizado.

  • (12/01/2016 - 09:38h.) ANGELES RODRIGUEZ MARTIN

    Me llega de este blog lo que para mí es la terapia gestalt: ese proceso simultáneo que se da entre paciente y terapeuta de ir afinando ambos los procesos de atención plena, la escucha y la disponibilidad hacia uno mismo y hacia el otro, que nos conduce y nos regala un contacto auténtico entre ambos, ese acompañamiento que supone un compromiso con confianza, entrega y honestidad y que permite el encuentro sanador desde la identificación tanto de nuestros ciegos autoengaños como del descubrimiento de nuestros propios recursos, para ir superando la dependencia al apoyo externo hasta llegar a nuestro propio autoapoyo, aceptando, respetando y amando lo que realmente somos.

    Gracias a los dos por compartir este testimonio tan aclarador !!!

  • (10/05/2016 - 17:33h.) Cristina Martín de Somodevilla

    Uno de los aprendizajes que más me llegan de la terapia Gestalt es el darme cuenta, la toma de conciencia de lo que me esta sucediendo para así poder junto con el terapeuta buscar herramientas para cubrir esas necesidades. Otro de los aprendizajes que también me representan es la toma de responsabilidad de lo mio, el hacerme cargo de lo que me sucede, de lo que necesito y deseo; Integrar que esto es mio.
    Por último, no podría terminar este comentario sin hablar de la escucha, poder estar escuchando al otro a la vez que conectada con mis sentimientos, sin juicios y abierta para atender las necesidad del otro. Poder sentir que alguien hace esto conmigo y hacerlo con otra persona, es una experiencia transformadora, que me cuesta explicar; Algo se abre dentro de mi, como una especie de canal que conecta con el canal de otro y se crea una atmósfera única, en la que solo existimos tu y yo. Es increíble.

  • (07/10/2016 - 18:07h.) Lucas-Romero Sevilla

    Tened en cuenta que la terapia no lo es todo ya que hay que hacerla en un sitio decente ( como estos locales bien acondicionados ) que tienen en espacios privados pero permiten una relajación total

  • (19/05/2017 - 16:44h.) Joaquin Cervilla Martin

    Enhorabuena, por cada uno de los terapeutas y por cada valiente que decide ir a por sí mismo... Aprender a estar, sabiendo que soy en relación consigo mismo, y que eso se da, si estoy en relación con el otro.

  • (01/07/2017 - 02:10h.) Diana

    Bendiciones
    Agradezco de verdad que compartais vuestra experiencia gracias

  • (15/10/2018 - 13:55h.) Olivia McFly

    Después de estar en relación con Wilson durante siete años, él rompió conmigo, hice todo lo posible para traerlo de vuelta, pero todo fue en vano, lo quería tanto por el amor que tengo por él, le rogué con todo. , Hice promesas pero él se negó. Le expliqué mi problema a alguien en línea y ella me sugirió que me contactara con un lanzador de hechizos que pudiera ayudarme a lanzar un hechizo para recuperarlo, pero soy del tipo que no creía en el hechizo, no tenía más remedio que intentarlo. Me refería a un lanzador de hechizos llamado Dr. Zuma zuk y le envié un correo electrónico, y él me dijo que no había problema de que todo estará bien antes de tres días, que mi ex volverá a recibirme antes de tres días, lanzó el hechizo y sorprendentemente en el El segundo día, fue alrededor de las 4pm. Mi ex me llamó, estaba tan sorprendido, respondí a la llamada y todo lo que dijo fue que sentía mucho lo que había sucedido, que quería que volviera a él, que me quiere tanto. Estaba tan feliz y fui a verlo, así fue como empezamos a vivir felices juntos de nuevo. Desde entonces, he prometido a cualquier persona que conozco que tiene un problema de relación. Sería de gran ayuda para esa persona refiriéndole al único lanzador de hechizos real y poderoso que me ayudó con mi propio problema y que es diferente de Todos los falsos por ahí. Cualquiera podría necesitar la ayuda del lanzador de hechizos, su correo electrónico: spiritualherbalisthealing@gmail.com o llámelo al +2348164728160. Puede enviarlo por correo electrónico si necesita ayuda en su relación o cualquier otra cosa. PÓNGASE EN CONTACTO CON EL AHORA PARA SOLUCIONAR TODOS SUS PROBLEMAS

 

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