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Blog "Reflexiones de un psicólogo humanista" creado por Fernando Alcina psicólogo especialista en Terapia Gestalt, integrante del equipo de Qualia, Psicología y Salud Emocional, con sede en GranadaReflexiones de un psicólogo humanista 
Cuando un terapeuta se sienta ante a un paciente pone frente a él su propia relación consigo mismo.

Por Fernando Alcina  
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Blog "Reflexiones de un psicólogo humanista" creado por Fernando Alcina psicólogo especialista en Terapia Gestalt, integrante del equipo de Qualia, Psicología y Salud Emocional, con sede en Granada

Reflexiones de un psicólogo humanista

Publicado el 08/01/2013 por Fernando Alcina

Blog "Reflexiones de un psicólogo humanista" creado por Fernando Alcina psicólogo especialista en Terapia Gestalt, integrante del equipo de Qualia, Psicología y Salud Emocional, con sede en Granada

Cuando un terapeuta se sienta ante a un paciente pone frente a él su propia relación consigo mismo. Es decir que si, por ejemplo, el terapeuta es una persona auto-exigente seguramente se dirá a sí mismo que tiene que hacerlo muy bien, que el paciente debe irse muy contento con la sesión y que más le vale estar acertado y cumplir las expectativas. Si por el contrario el terapeuta es muy auto-indulgente es posible que si diga a sí mismo que no tiene que preocuparse por nada, que si no sale bien la culpa será del paciente porque no se implica lo suficiente y que bastante tiene como terapeuta con hacerlo lo mejor que puede. También puede ser que el terapeuta sea auto-culpabilizador, en cuyo caso se dirá constantemente que la terapia no avanza porque no lo hace bien y que en cualquier momento el paciente le acusará (proyección) de no estar haciendo bien su trabajo. Existen también los terapeutas auto-atemorizadores, y estos se dirán que deben tener muchísimo cuidado con lo que digan o hagan, que el más mínimo error puede destrozar la vida del paciente y que serán acusados ante el Colegio Oficial de Psicólogos y eso les llevará (el tiempo condicional desaparece para el paranoico) al fin de sus carreras como terapeutas y les señalarán por la calle y un sin fin de catástrofes imaginables. Lo que trato de decir es que el juez interno o “perro de arriba” del terapeuta puede convertirse en el boicoteador de la sesión ya que puede conseguir que el terapeuta pase más tiempo escuchándole a él que a su paciente, en cuyo caso perderá toda su presencia. Este es uno de los motivos por los que es tan importante que un terapeuta se trabaje a sí mismo, que trabaje la relación que mantiene consigo mismo para que pueda ser de auto-apoyo y no de auto-tortura. 

    

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Contra-transferencia en terapia

A esto hay que añadir otra variable no menos importante a la que llamamos contra-transferencia, es decir que dependiendo del carácter y/o del asunto que traiga el paciente a terapia despertará unas cosas u otras en el terapeuta. Un paciente seductor que no pierda oportunidad para elogiar a su terapeuta despertará en éste sensaciones distintas que un paciente crítico y agresivo con cualquier tipo de autoridad. Tal vez a un terapeuta el seductor le produzca rechazo y el crítico ternura, y a otro terapeuta exactamente lo contrario, de ahí la importancia de que ambos se responsabilicen de lo que sienten ya que esto hablará de sí mismos y no del comportamiento del paciente (para una mayor comprensión de esto último sugiero leer la siguiente reflexión de Teodoro Sanromán dentro de entrada de blog "Psicología de la insoportabilidad"

  

Los asuntos tratados en terapia y el terapeuta

También es importante tener en cuenta cómo se encuentra el terapeuta en relación al asunto que trae el paciente a la sesión. Supongamos que un terapeuta que odia profundamente a su padre porque piensa que le abandonó al separarse de su madre recibe en su consulta a un chaval impactado porque su padre le acaba de comunicar que se quiere separar. El riesgo de que, a través de las preguntas y del tono de las mismas, el terapeuta dé a entender a su paciente que su padre es un canalla es cuando menos considerable. O imaginemos a un terapeuta simpatizante de la izquierda abertzale que recibe a un paciente que resulta ser miembro de la guardia civil y que ya en la primera sesión manifiesta su odio a los nacionalistas vascos ¿estarán estos pacientes en buenas manos? ¿saldrán peor de lo que entraron? Algunos psicólogos que trabajan como técnicos responderían que estas cuestiones no tienen por qué afectar al tratamiento ya que de lo que se trata es de aplicar los pasos de tal o cual modelo en función del diagnóstico que han realizado previamente al paciente, sin embargo desde el enfoque de la Terapia Gestalt, debido a que apostamos por la utilización de la contra-transferencia (de lo que sentimos) y por la honestidad para ponerla en juego frente al paciente, resulta de suma importancia que el terapeuta haya aprendido a escuchar, a diferenciar lo que piensa y lo que siente de lo que realmente sucede, a identificar los mecanismos que pone en marcha para interrumpir su espontaneidad, a cuestionar la rigidez de sus prejuicios e ideologías, a sanar la relación con sus padres, a comprender que las personas de su presente no tienen por qué cumplir sus necesidades insatisfechas del pasado, a … (los puntos suspensivos representan que este es un trabajo de por vida, que en cada supervisión podemos descubrir un nuevo asunto a resolver o un viejo asunto que aun no hemos resuelto del todo, que más que de una profesión se trata de un compromiso con el propio desarrollo o crecimiento personal y, como consecuencia, con poder acompañar a los pacientes a resolver sus problemas sin cargarles con los nuestros).   

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Fotografía de Fernando Alcina

Fernando Alcina

Psicólogo Especialista en Terapia Gestalt e Integrativa, miembro de la Asociación Española de Terapia Gestalt y miembro del Equipo Terapéutico de Qualia, Psicología y Salud Emocional. Formado en Teatro Terapéutico y Técnico Superior en Animación Sociocultural.

CategoríasTerapia Gestalt, Psicología, Opinión

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Comentarios

  • (08/01/2013 - 15:42h.) maria

    Me parece fantastica la actitud de necesaria humildad que se trasluce en el articulo al plantear la posibilidad de que no todos los terapeutas sean aptos para todos los problemas. No es siempre humildad lo que se encuentra en las consultas. Enhorabuena por el articulo

  • (08/01/2013 - 16:29h.) Alicia Koplovic

    Maravillosa actitud de humildad.Yo me formé en psicología humanista , empatizar y recordar que ante todo somos personas en constante desarrollo y luego todo lo demás es indispensable .Gracias por compartir este precioso artículo.

  • (11/01/2013 - 00:41h.) Fernando Alcina

    María y Alicia, muchas gracias por vuestros comentarios. Me alegra mucho que os guste el artículo. Un saludo!

  • (13/01/2013 - 17:02h.) Rosa Alonso

    No solo el contenido del artículo sino la sencillez y la claridad con la que lo expones son un lujo. Gracias, Fernando.

  • (15/01/2013 - 05:52h.) Mar Souto Ramírez

    Importante artículo donde se ve con claridad la postura de un terapeuta gestáltico y muy clarificador para los pacientes y personas ajenas a la gestalt.
    Precioso Fernando. Enhorabuena.

  • (15/01/2013 - 08:42h.) Asun Torres

    Me ha encantado Fernando, justo este fin de semana hemos tratado este tema y ha sido para mi muy clarificador tu articulo pues me ha servido de cierre y conclusión del taller tan maravilloso que hemos tenido la oportunidad de compartir con Dalia.
    La verdad es que te lo agradezco y me parece la mejor actitud de un terapeuta.
    Un abrazo

  • (15/01/2013 - 22:50h.) Toñi Sánchez

    Como alumna en la formación de terapia Gestalt he venido explorando la figura de terapeuta con compañeros "pacientes".
    En una ocasión una compañera /paciente conectó con una experiencia de la infancia en la que le extirparon las anginas.yo a pesar de querer acompañarla y ser para ella una estupenda terapeuta, le dije justamente cuando conectaba con su miedo que no entrara en detalles que sabia de lo que me hablaba por haber tenido la misma operación.
    Por supuesto que ni sabía ni sé el impacto que esa experiencia causó en ella. Por supuesto que lo que estaba por emerger volvió al fondo esperando una mejor ocasión para hacerse figura.
    La acompañé mientras hablaba y razonaba contándome la historia sin contactar (de esto me había encargado) hasta relacionarla con su dificultad actual como lo hubiera hecho el mismo Freud y todas las piezas encajaron en una sesión estupenda según ella que me agradeció.
    Sin embargo no pudo conectar con todo lo que le ocurrió entonces y que aun seguía presente en su vida.
    Si esta práctica la hubiera realizado este fin de semana que he tenido el taller de transferencia contra-transferencia es decir transparencia, podría haber puesto en juego lo que me estaba ocurriendo, quizá podría haberle dicho: "siento miedo al escuchar cómo te operaron. Tuve una experiencia similar y me asusta recordarla".
    Fantaseo que al expresar mi miedo lo hubiera traspasado hubiera ido al fondo y yo estar presente para ella. Por entonces no pude hacerlo.
    En otra ocasión trabajando en grupo, tanto me puse en juego que la terapeuta me devolvió que no se trataba de hacer mi terapia.
    Es difícil para mí la figura del terapeuta gestáltico. Ser el instrumento terapéutico incluye afinarse. Pero afinarse mucho bien y a menudo.
    Un trabajo de por vida, un compromiso con el desarrollo personal que nos dice Fernando. Un compromiso con la vida que añado yo. La mía la de los otros.
    Si esta práctica la hubiera realizado dentro de otra orientación me hubiera ido tan contenta a mi casa con mi ego inflado y pensando en abrir consulta ya mismo que hay mucha crisis y hay que amortizar la inversión.
    Pero como no es el caso Gracias a Dios y gracias a mí que he elegido muy bien, me fui a mi casa con más conciencia.
    Y por cierto mi perro de arriba no apareció por la sala.
    Un saludo.

  • (17/01/2013 - 01:16h.) Toñi Quintana

    Mi reflexión tras la lectura del blog de Fernando es que, ir limpio a terapia, es imposible. Igual pasa en cualquier tipo de relación.
    Cada persona tenemos nuestra biografía y nuestros puntos ciegos, y el poder ser consciente, en cada momento, de lo que es mío y de lo que es del otro, de lo que a mí se me mueve por la presencia de la otra persona y por el tema que el otro está tratando, es muy difícil.
    De ahí la importancia de un buen adiestramiento y de una supervisión continua
    La honradez de poner en juego lo que yo siento es fundamental para una buena relación y para un buen clima de comunicación y acompañamiento.

  • (18/01/2013 - 20:28h.) Balbina Tirado Reyes

    Este tema lo hemos tocado con Dalia en el ultimo taller, para mi ha sido muy revelador en cuantas ocasiones creemos ser honestos en nuestras relaciones y para nada hay transparencia, presencia,poder abrir temas que interfieren la relación ó aceptar al menos que existen y responsabilizarte de lo que sientes,poder decir lo que sí y lo que no. Todos estamos aqui, pero lo importante es darnos cuenta. Y por supuesto con más razón si eres terapeuta,coherencia con lo que te pasa a ti con el paciente,aceptar lo que hay y no lo que deberia ser.Ser terapeuta supone un riesgo y una supervisión continua para intentar estar limpio en la escucha hacia el paciente.Gracias Fernando , es muy ilustrativo tu articulo.

  • (19/01/2013 - 13:57h.) María Jesús García

    Muy acertada la tares de este mes, ya que en el taller de Enero se ha trabajado este tema con Dalia.
    Me llega la importancia que para el terapéuta tiene la supervisión , pero una supervisión continuada en el tiempo, una manera de confrontar con lo que no estamos siendo limpios en nuestra relación con el otro y darnos cuenta de lo que cuesta ser honestos en terapia y así poder seguir avanzando .
    Muchas gracias Fernando y en especial a Dalia por todo lo que me ha aportado en éste taller.

  • (20/01/2013 - 20:39h.) Salva Benítez Haro

    A la hora de abordar la relación terapéutica, hay que partir de una realidad: tanto terapéuta como paciente, parten y están en ese espacio compartido, desde lo suyo. Y al decir ésto, "desde lo suyo" me refiero a que cada cual se encuentra, condicionado por todos esos hechos y circunstancias que a lo largo de su biografía, han conformado su carácter y su manera muy personal de observar la vida y así mísmo. Ante el fenómeno de la resonancia, que se dá en el trascurso de la relación terapéutica, ambos tienen la oportunidad de poner en práctica lo que en Gestalt, viene a llamarse TRANSPARENCIA, que es la calidad que se añade a la relación, desde la propia HONESTIDAD de cada cual, que a su vez hace que el vínculo tan necesario entre ambas partes sea posible y se consolide con el tiempo aún más, conduciéndolos por el camino de una verdadera comunicación. Como profesional en Gestalt, ir indagándo y profundizando en esa transparencia, en esa claridad y observar qué sentimientos se remueven en mi interior, estando frente al paciente, va a revertir en la calidad, en cuanto a genuinidad y fluidez, de la relación.

  • (21/01/2013 - 10:17h.) Nicky

    Me he acordado de lo que Dalia nos ha dicho en el taller : La diferencia entre el paciente y el terapeuta es que el terapeuta es más consciente de su manipulación.
    Cada vez veo más claramente que la interferencia de "lo mío" como terapeuta es algo inevitable, aunque al ser consciente, incluso puede ponerse al servicio de la relación.

  • (21/01/2013 - 18:09h.) Alicia Blasco

    Deja aquí tu comentario...

  • (21/01/2013 - 18:16h.) Rasolgi

    Es un camino largo y que hay que llevar con mucha humildad el camino del terapeuta humanista.
    En los talleres he oido infinidad de veces "poner en el otro palabras que éste no había dicho", opinar sobre situaciones, emitir juicios de valor sobre la actitud o la emoción.........Me he dado cuenta de que incluso el tono de las palabras devueltas no tenían nada que ver con el tono de las palabras del paciente, exigencia de la actitud que se impone al paciente......Son muchas las señales que nos permiten saber si estamos siendo otra "alma humana" o un tecniterapeuta: nuestro tono de voz, nuestro lenguaje corporal, la devolución de las mismas palabras o gestos, el respeto al llanto del otro, a su tristeza, a su risa....Todavía no consigo saber cómo un terapeuta humanista puede aguantar emocionalmente y fisicamente tantas horas de "alma humana con alma humana".

  • (21/01/2013 - 18:29h.) Alicia Blasco

    Cómo me relaciono conmigo misma, cómo me siento frente al otro y cómo lo pongo en juego.
    Lo veo como una mezcla de presencia y arte con un fondo altruista, ya que se hace para el otro (sin perderme yo)
    Me parece muy bonito y de momento difícil para mí.

  • (25/01/2013 - 18:12h.) Remedios Palacios

    Creo que el artículo deja bien claro que para ser terapeuta gestalt el propio terapeuta es el instrumento principal. Para ello se requiere hacer un trabajo personal continuado bien sea en terapia individual o grupal, así como tener destrezas en la aplicación de las distintas técnicas en el desarrollo de la terapia. Me gustaría añadir que para mi la meditación es como la base de todo. Si puedo estar presente y escucharme, podré acompañar al otro desde lo que soy y hay en el aquí y ahora.

  • (29/01/2013 - 09:51h.) Estefanía Martel

    En Supervisión no dejamos de darnos cuenta de como la relación terapéutica se puede ver interrumpida por el hecho de que el terapeuta no sea consciente de que, ya sea una creencia, un prejuicio, o un asunto propio no resuelto, hay algo que está presente y que le está entorpeciendo ver y acompañar realmente al paciente.

    A veces, sin darnos cuenta, nos vemos tan reflejados en nuestros pacientes, que podemos "pecar" sin darnos cuenta, y creer que sus problemas son exactamente igual a los nuestros, por lo que si les ayudamos a resolver los suyos quizás también encontremos alivio en los nuestros.

    Suscribo la importancia que le das al trabajo personal del terapeuta. Un trabajo que le permita ser una caja de resonancia cada vez más limpia y certera, o por lo menos, consciente de sus dificultades para auto-apoyarse y acompañar al otro.

  • (29/01/2013 - 11:29h.) Berta

    Me ha gustado eso de "más que una profesión se trata de un compromiso con el propio desarrollo". Pensándolo como una profesión me estaba dando ansiedad, pensaba "cuánto por resolver, cuánto por estudiar, cuánto por hacer, ¿podré o no?", pero con el giro de perspectiva que le ha dado Fernando con esta frase de pronto me he sentido más ligera. He sentido que no es un proceso a costa de mi misma sino junto conmigo misma.

  • (31/01/2013 - 09:04h.) María del Mar García Marqués

    Me ha gustado la simplicidad y la claridad con la que nos pone de manifiesto realidades importantes no solo en terapia sino en todas las relaciones que afrontamos en la vida. Conocernos, saber por qué me estoy sintiendo de un modo o de otro frente a una persona o situación es fundamental, la responsabilidad. Esto me conecta con la meditación de la responsabilidad "La persona que yo percibo como agradable, es percibida por otros como desagradable y la que yo percibo como desagradable, por otros es percibida como agradable. También depende del momento, ahora la puedo percibir como agradable y dentro de un tiempo como desagradabe y al revés". Por lo tanto soy yo responsable de lo que siento y de revisarme costantemente para estar frente al otro presente y con la mayor autenticidad posible.

  • (31/01/2013 - 09:09h.) María del Mar García Marqués

    Disculparme, se me ha ido sin revisar y me he comido una l en desagradable, y una n en constante. Esto es como la fe de erratas de los libros.

  • (31/01/2013 - 20:05h.) Ainara Febles Bolaños

    Compromiso con uno mismo y con el crecimiento personal. Ser honestos con nosotros para poder ser honestos con la persona que se pone en frente.

    El oficio del terapeuta requiere tiempo de conciencia y trabajo personal, me gusta usar la palabra oficio, porque implica conocer de primera mano y mucha práctica. Yo como persona me siento ante tí como persona para escucharte y comprenderte, apoyarte y estar ahí desde mí y viéndote a tí.

    Mi formación en terapia gestalt me ha permitido crecer y limpiarme, me aporta luz y conciencia, me afina como instrumento de resonancia. Este es un proceso, que como Fernando apunta, dura toda la vida y yo estoy en el comienzo.

    Considero muy importante la toma de conciencia personal y saber distinguir mis pensamientos, emociones, introyectos, proyecciones y aprender a escuchar sin juicio, un proceso que implica también mi escucha personal sin juicio y mi propio crecimiento personal.

    Antes de desempeñar el rol de terapeuta o psicóloga/o, está presente un rol base: ser una persona que siente, se frustra, se supera, logra y también se equivoca. Ser consciente de las circunstancias vitales y de los recursos y herramientas que poseo para transitar esos caminos me permite como persona y profesional apoyar a otros en sus caminos.

    "No lo concibo por tanto ni como un rol ni como una profesión, sino a lo máximo como un oficio (entendiendo que nos referimos a una vocación); un oficio artístico que echa raíces en el interior, que se alimenta de inseguridad y que crece apelando a todos los recursos creativos de que somos capaces" Paco Peñarrubia.

  • (01/02/2013 - 12:30h.) María Graciela Cabello

    Me gusta la sinceridad con la que Fernando afronta el tema, creo que de eso se trata, de plantear abiertamente las distintas posiciones desde las que el terapeuta, se posiciona frente, y junto al paciente.
    La continua limpieza de las vías de comunicación con el otro, teniendo presente que los temas planteados en el espacio terapéutico pueden ser parecidos, pero nunca idénticos.
    Recuerdo lo que dijo Alfonso, sobre las expectativas del terapeuta con respecto a los "resultados" de la terapia. Se refería a un principio de incertidumbre en la que ésta, no es una carga, sino una promesa y un compromiso.
    Compromiso con el otro y conmigo misma, recordando la ausencia de metas en el reconocimiento del mismo proceso sin fin.
    Reconocer que no hay victorias, sino, pequeños pasos que me reconducen permanentemente respecto al camino iniciado.

  • (02/02/2013 - 17:29h.) JLI

    Creo que es un tema muy interesante y es una dificultad muy grande a la hora de trabajar con un paciente, el autoconocimiento, la responsabilidad, la honestidad y muchísima supervisión son los pilares de una relación sana entre terapeuta-paciente, para distinguir lo que pone el paciente y el terapeuta. Este último taller de supervisión me ocurrió algo así, y es muy difícil para mí no poner algo mío, sobre todo cuando parece que el paciente está contando como es mi vida con pequeños matices de diferencia, mucho trabajo me queda que hacer, para llegar a la lucidez necesaria para separar lo mío de lo suyo.

  • (06/02/2013 - 11:53h.) Gabriel Romero Marín

    A mi modo de ver, no solo en la práctica terapéutica se expone lo propio frente al paciente sino en el día a día, en cada encuentro que tengo con mi familia, mis amigos, mi pareja, ante desconocidos o recién conocidos. De ahí la importancia de la "limpieza" personal, de sacar a la luz aquello que no soy capaz de ver por mi mismo y que requiere de la devolución de alguien que ya ha recorrido o transitado el camino por el que ahora comienzo a transitar yo. Es cuestión de cuidado personal, crecimiento y escucha de uno mismo; y además de profesionalidad si se refiere al contexto profesional de la terapia.
    Excelente artículo Fernando, enhorabuena.

    Os dejo un interesante enlace a un artículo de Paco Peñarrubia que habla sobre este tema
    http://www.fritzgestalt.com/serterapeuta.htm

  • (08/02/2013 - 09:55h.) Paulina Ramírez

    He escuchado a Teo muchas veces decir, "muchos a posteriori suman un in situ y con suerte un a priori". La mayoría de las veces el análisis es posterior, muchos análisis posteriores son el ejercicio necesario de atención que nos lleva a tomar consciencia del aquíi y ahora.
    Es decir, nuestro compromiso constante con el autodesarrollo nos señala un camino de salud independiente de la profesión que ejerzamos. Como dice Fernando, para sentarse frente a un paciente es absolutamente necesario tener este compromiso de atención, humildad y resposabilidad. Gracias Fer.

  • (08/02/2013 - 17:19h.) Pilar Dieguez

    Este artículo de Fernando me ha parecido muy clarificador y oportuno. El alma humana del terapeuta como principal herramienta en terapia. La importancia de que el terapeuta se conozca a sí mismo para poder estar presente y acompañar al paciente en su crecimiento, y la relación yo-tú como eje de la intervención terapéutica.

  • (09/02/2013 - 12:34h.) Obdulia

    Dices" cuando un terapeuta se sienta frente a un paciente pone frente a él su relación consigo mismo". Ese es el regalo de la vida, las relaciones humanas nos permiten relacionarnos con nosotros mismos. Lo importante de tus palabras es precisamente eso, darme cuenta de que estoy relacionándome conmigo misma. Yo soy un ser humano, recorriendo mi"enfermedad" humana. Un igual. Intentar al menos, en la terapia, darme cuenta y alejar la tendencia de ser un ego auto-satisfaciéndose: yo como exigente o indulgente terapeuta y el paciente como maravilloso o tortuoso paciente. Victoria nos dijo este fin de semana pasado, "se trata simplemente de legitimar" "dar permiso al otro para que sienta lo que está sintiendo". Cuanto más camino recorrido, más limpieza, más fluidez, más escucha, más dar permiso. Pues gracias Fernando por tu artículo, y gracias a todos los comentarios que tanto alumbran.

  • (14/02/2013 - 23:40h.) Francisca Muñoz Martìn

    El artìculo aclara la posiciòn de la Gestalt acerca del rol del terapeuta.No se puede acompañar al paciente si no se conecta con èl.Esto supone estar abierto a sensaciones,impresiones,pensamientos,es decir,contactando con uno mismo,a la vez que se està atento a la escucha del paciente.Me ha gustado el artìculo. Enhorabuena Fernando

  • (21/02/2013 - 16:09h.) Psicologo

    Me ha parecido muy interesante

  • (26/03/2013 - 10:50h.) Conchi González

    El terapeuta humanista necesita conocimientos, pero es una suerte y me entusiasma que esto no sea suficiente;es imprescindible limpieza,honestidad, presencia... estar con el otro y estar consigo mismo, conociendonos y sabiendo lo que es de uno y lo que es del otro, ir respondiendo a ¿quien soy yo, y quien no soy yo?. Un largo, duro, dificil y bello camino que requiere entrenamineto, supervision continua y un compromiso de honestidad con la vida.Gracias Fernando por la claridad de tu articulo.

  • (18/05/2013 - 12:11h.) Suría

    Me ha gustado mucho el comentario sobre la contratransferencia...que me sorprende y me deja con cara de pazguaa cuando yo me había engañado diciendo que no tenía nada abierto en ese momento justo...definitivamente la realidad es a prueba de autoengaño!

    "Más que una profesión se trata de un compromiso con el propio desarrollo". Parece que definitivamente todo queda en mis manos, en mi responsabilidad sobre mí: y que esa sea la base para ser una buena profesional por un lado me da miedo, porque implica aceptar con humildad que me queda mucho por trabajar y que a veces pienso que más me hubiera valido quedarme con una visión más profesionalista y andar pasando tests al personal...
    Por otra parte me alivia que una vez más propongas el estar presente de una forma honesta, consciente y con una actitud abierta la supervisión como claves de un buen profesional y no sólo la experiencia acumulada y los años que me cierran las posibilidades de trabajar en condiciones hasta no ser una vieja sabia.

  • (11/06/2013 - 19:15h.) Alejandro Rodríguez

    En primer lugar gracias Fernando por tu reflexión. Observar lo que siento como crecimiento en ti, me conecta con mi deseo de seguir trabajándome como terapeuta.
    por otro lado en cuanto al contenido veo mi día a día en la consulta. La sensación permanente de estar en lo que me ocurre, mezclado con lo que imagino del paciente, y metabolizarlo todo a través de la alquimia de la respiración y de volver al corazón, como siempre nos proponía Alfonso. En la terapia tengo que recordarme que ante el impulso de hacer para mí, pararme y observarme: no hacer nada si no lo percibo como claro-clarísimo, y no subestimar el trabajo mental, del que algunas veces he renegado y cada vez me va pareciendo más y más importante poner en juego para tener una comprensión de la persona.
    Leerte, Fernando, es como sentir el paralelismo entre nuestro trabajo y tener puntos de coformación.
    Un abrazo!

  • (16/06/2013 - 22:30h.) Ana Jiménez Rodríguez

    Autoexigencia, autoindulgencia, autoculpabilizador y auto-tortura, motivos por el cual el terapeuta pasa mas tiempo escuchándose a sí mismo y no esté trabajando por la relación con su paciente. Yo añadiría el miedo causado por todo esto y como dices el juez interno boicoteando. Buen ejemplo donde es necesario que el terapeuta se trabaje y pueda estar presente con lo que ocurre. El terapeuta presente de verdad.. Un abrazo muy grande y enhorabuena

  • (16/07/2013 - 11:16h.) Amaya Villalonga Alba

    Me queda más claro aún, que el oficio de terapeuta conlleva la responsabilidad de ser. La tarea de auto-conocerse para poder acompañar, con el compromiso de indagar lo mío para estar disponible para acompañar al otro en su proceso.
    Gracias por el articulo.

  • (24/09/2013 - 09:49h.) Reyes Sánchez Tallón

    Para tener realmente presencia frente al otro es necesario que conozca mi relación conmigo misma cuando me pongo frente al otro. Qué me exijo yo cuando me pongo frente al otro, como me tranquilizo, qué me cuento cuando siento que algo no fluye, me culpo si no consigo las expectativas que yo tengo sobre de la terapia, en definitiva conocer como funciono frente al otro, y que expectativas me creo en mi relación frente al otro es fundamental para darme cuenta de cuando estoy con el otro y cuando no lo escucho a él sino sólo a mí misma.Gracias por tu reflexión Fernando.

  • (09/10/2013 - 08:22h.) Sandra Cruz

    Que me dice el otro, y que veo yo.....todo ha pasado ya por mi filtro, por mis experiencias, por mis creencias, introyectos, mi ser completo. Poder parar, y sentir, que es mío, que es tuyo, y siempre lo que tu me dices, me comunicas, quedará "contaminado" por lo mio. Me resuena mucho de lo leído...la autoexigencia, el juicio al ponerte delante de otra persona, hacer tu trabajo de acompañar, con la idea de la perfección, de ser un buen o buena terapeuta...en esos momentos la persona de enfrente no está, deja de existir. Me ayuda escucharme en esos momentos como un simple testigo que siente qué me esta ocurriendo, para tener presente que eso que me ocurre es mio....ahi me doy cuenta que el espacio es para la persona que tienes en frente.

  • (27/01/2014 - 12:34h.) Katty Muriel García

    Me ha impactado mucho la frase con la que comienza el texto de Jung y las reflexiones que hace Fernando me parecen muy acertadas. Me ha recordado una experiencia que viví hace poco en formación haciendo de terapeuta, acabé con una migraña enorme por intentar controlar en todo momento la sesión, mi juez interno o "perro de arriba" no me dio tregua y viví toda la experiencia en tensión, además de la exigencia de "hacerlo bien".
    Por supuesto, me parece muy acertada la puntualización sobre la contra-transferencia y la honestidad, esta última creo que es fundamental y, en este caso, considero que es necesario tener un recorrido terapéutico y seguir ahondando en el conocimiento de una misma.

  • (16/04/2014 - 02:36h.) Gladis Cecilia Orbegoso Faccio

    Muy interesante¡¡¡¡¡

  • (16/04/2014 - 09:57h.) Malva Torterolo

    Excelente todo lo tratado y las opiniones creo se ilustran muy bien lo que vivimos, experimentamos y lo que también necesitamos tener presente para una buena terapia.
    Ser supervisado desde el inicio de la carrera para mi es fundamental, así trabajar ya con herramientas que nos permita abordar temas que nos atraviesan y saber con gran humildad, como bien lo dicen otros colegas saber correrse y delegar.
    Muy interesantes todas las visiones expuestas gracias por compartirlas!

  • (16/04/2014 - 19:36h.) Marìa Graciela Pèrez

    Totalmente de acuerdo con Fernando, de ahì que todo terapeuta, cualquiera sea la corriente que ejerza, debe hacer un proceso propio, de tal manera que no haya "puntos ciegos", que interfieran en la terapia, y de esta manera, en el aquì y ahora, como nos interesa a los consultores psicològicos, trabajar con lo que trae el paciente, sin interferir con lo propio.
    Estar "limpios" para poder escuchar en forma empàtica, y de esta manera el paciente o consultante, hacer su propio proceso, para llegar a ser el mismo,
    .
    Muchas gracias por dejarme participar con este comentario!!!!

  • (18/04/2014 - 03:20h.) Guillermo Fernandez Acosta

    Sinceramente, que importantes momentos y situaciones los de un terapeuta y su paciente. Muy valorados estos elementos que realmente intervienen/interfieren dentro de la relación terapéutica. De ahí que se haga una revisión constante y frecuente de las manifestaciones consciente e inconscientes cuando se trabaja con un paciente, cualquiera que sea su situación, edad, y situación por la que va a conocerse así mismo. Hermosas reflexiones que dan en el punto de la esencia de un proceso psicológico emocional. Me gustan mucho dichas reflexiones. Saludos Fernando. Gracias. Mucho éxito.

  • (19/04/2014 - 00:30h.) Mirta Mattalia

    Muy interesante el articulo. De allí que se hace necesario , en un proceso terapéutico, la disociación instrumental, donde se debe separar, lo que se es, lo que se piensa , y lo que se siente, de lo que se escucha del paciente.

  • (10/09/2014 - 12:00h.) Cris

    "Conozca todas las teorías. Domine todas las técnicas, pero al tocar un alma humana sea apenas un alma humana".
    Lo fundamental para poder trabajar en cualquier profesión de ayuda, es ser un ser-humano.
    De hecho quien ha pasado como paciente por la consulta de más de un psicólogo, y ha tenido la suerte alguna vez de encontrarse frente a un ser-humano y no de un mero técnico, ha podido, seguro, sentir la diferencia. Ésta estriba en el hecho de sentirse tratado como un ser animado o como un ser inanimado objeto de aplicación de una serie de técnicas.
    En este sentido no es tan importante para poder ayudar realmente a un paciente qué teoría psicológica seguir como el hecho de que el terapeuta sea ser-humano.
    El encuentro entre dos personas es lo que tiene capacidad de ser terapéutico en sí mismo y por lo tanto, la potencialidad de "sanar".
    Pero para que ese encuentro pueda darse es imprescindible que los terapeutas estén comprometidos con su propio desarrollo personal, con su propio proceso de autoconocimiento, como bien afirma Fernando en este artículo. Ya que en el encuentro ente dos seres-humanos salen a flote los asuntos inconclusos de ambos, y es necesario que el terapeuta le ponga luz a esto para no hacerle cargar a su paciente con lo que le es propio y así poderle acompañar en su proceso de crecimiento.

  • (13/09/2014 - 16:57h.) Juan Miguel Agüero Escobar

    Sin ir más lejos, el hecho de que fueras tu Fernando, el que ha escrito este articulo, ya ha despertado en mis diferentes historias, desde mi falsa responsabilidad que me autoimpongo de opinar lo mejor posible de lo que has escrito, a mi fantasía que lo mirarás con lupa, por ser yo tu paciente.

    Y para evitar todo eso, estoy intentando que la espontaneidad sea la que dirija mis dedos en el teclado y no mi razón.

    Me ha encantado lo que has dicho que ser terapeuta no es una “profesión”, sino un compromiso con la vida.

    Un abrazo Fernando y gracias.

  • (17/09/2014 - 18:46h.) Esther Cuenca

    Sin duda, para mi la clave es ser un buen escucha, interno y externo, y no solo pare ser un buen terapeuta, esa es una de las herramientas básicas a ofrecer a un paciente, para relacionarnos con otros seres humanos y cocrear esta sociedad o convivir simplemente, nos hacen falta grandes dosis de escucha de alta calidad. Con escucha, toda nuestra inteligencia colectiva se pondría al unísono, en una armónica melodía de amor y compasión.
    Gracias por el artículo, buen recordatorio para estar más presentes y observarnos de forma honesta.
    Esther

  • (24/09/2014 - 00:05h.) Luisa

    Me encanta tu artículo Fernando . Pienso que esto que dices es aplicable a todas las relaciones ,cuando nos ponemos frente a otro empieza todo esto a moverse . Somos constante interacción como un flujo que va y viene ,de ti al otro y del otro a ti

  • (27/09/2014 - 19:00h.) María Luisa Torrecillas

    Persona-terapeuta: binomio inseparable.
    No puedo ser como terapeuta algo diferente a lo que soy como persona.
    De ahí, la importancia del propio trabajo personal de aquel que está acompañando a otro, de no olvidarme de mi propio proceso de auto-conocimiento.
    La experiencia, el conocimiento de las propias acciones y sentimientos, son valiosos instrumentos humanos y terapéuticos.
    Me llega la frase de Jung con la que empiezas tu reflexión, ese:”...al tocar el alma humana, sea apenas otra alma humana”.
    Gracias!!

  • (04/10/2014 - 18:28h.) ÁFRICA

    Para mí la actitud más adecuada en relación a la presencia del “perro de arriba” mientras realizo una terapia, sería contar con que es posible que cualquiera o varias de sus modalidades, pueden hacer acto de presencia en mí, que sea consciente de eso y me responsabilice para afrontar las sesiones futuras con menos prejuicios sobre mí misma y con más presencia. Desde mi punto de vista, esto es más útil que la pretensión a toda costa de no reconocer que puede ocurrir o de que seré capaz de evitarlo utilizando no se que recursos técnicos.
    En cuanto a la contra-transferencia, a través del efecto que tiene en mí la actitud del paciente y lo que me plantea, llego a algo parecido, la necesidad de reconocer lo que realmente soy en ese momento y mostrarme en la terapia con la mayor honestidad posible.

  • (11/10/2014 - 13:13h.) ANGELES RODRIGUEZ MARTIN

    Una buena capacidad y disponibilidad para la Escucha, así como la Presencia, son para mí las palabras clave en la relación paciente terapeuta, porque la Presencia lleva implícita la responsabilidad respetuosa y amorosa del terapeuta consigo mismo y hacia el paciente, necesaria para que se pueda producir un verdadero encuentro y un acompañamiento nutriente, desde el establecimiento, además, de los límites claros entre el terapeuta y el paciente.

    Como nos dice Thich Nahat Hanh: "el mejor regalo que podemos hacer a alguien es nuestra presencia. El amor es presencia y en la presencia siempre hay amor".

    Me quedo con las palabras de Fernando cuando habla de que ser terapeuta "más que de una profesión se trata de un compromiso con el propio desarrollo o crecimiento personal, y, como consecuencia, con poder acompañar a los pacientes a resolver sus problemas sin cargarles con los nuestros".

    Gracias Fernando !!!

  • (11/10/2014 - 19:13h.) María Dolores Salazar Vargas

    Fernando, tu blog me ha puesto en contacto directo con un video, que me llego por mi relación laboral con la salud mental. En el se habla de la prevención cuaternaria, termino acuñado por Marc Jamoulle medico belga, donde lo más importante en el ejercicio de la medicina: es no dañar, la llamada iatrogenia, derivada de las intervenciones medicas. En este vídeo se habla también de la prevención cuaternaria, cuando la profesión que se ejerce, es la de ser terapeuta, como principio básico para no dañar a la persona que viene a terapia. Tu blog me parece muy acertado y creo que el continuo trabajo personal y supervisión del terapeuta es la vía, para intentar no dañar, así como, hacer un trabajo desde la honestidad de ser persona y no solo un profesional que aplica las mejores técnicas. Os dejo el enlace del vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=kwbv6o7X4_M

  • (13/10/2014 - 17:13h.) Gloria

    Tras la lectura de las reflexiones de Fernando, acude a mi cabeza un pensamiento de "responsabilidad", y una cierta sensación de "vértigo", ante la aventura de la vida. Cada escena donde hay un real encuentro de dos personas, una interpretando al terapeuta, otra interpretando al paciente, es algo único, insustituible, como la vida misma. Dos almas tocándose, enfrentadas a la dificultad de vivir. Una atenta, haciéndose presente, focalizada en la ayuda. Otra desvalida, confiada en el soporte que la otra le presta.

    Me siento de pronto pequeña, ante el movimiento sin fin que señala el camino gestáltico. "Identificar el propio sentimiento, ser honesto, saber escuchar, saber diferenciar lo que pasa por dentro de lo que pasa afuera, conocer los mecanismos que truncan mi espontaneidad" y un largo etcétera, con la elocuencia de esos puntos suspensivos donde cabe toda una vida atenta al propio conocimiento. Y me viene la imagen de un camino de ida y vuelta: ir para conocerse, aprender todas las técnicas, como dice Jung, para luego desandar el camino y presentarse como un alma pura, espontánea, dos almas tocándose.

    Y yo al inicio del curso de supervisión. ¡No me queda ná...!

  • (15/10/2014 - 00:05h.) Alicia Martínez

    El terapeuta es una persona que siente y padece, de carne y hueso, con sus miedos y sus dificultades, la experiencia y el auto conocimiento es lo único que puede servir a un psicólogo humanista, para poder ponerse en juego en la relación que se crea, ya que el mismo es la herramienta. La supervisión y el trabajo personal no termina nunca.
    Para poder ser honesto necesitas saber lo que te pasa, no es que el terapeuta tenga que tenerlo todo resuelto, pero si saber lo que no tiene resuelto, para no contaminar al paciente, como bien explicas Fernando.
    Como dice Teo el verdadero trabajo del terapeuta esta fuera de la consulta, fuera es donde tienes la oportunidad de avanzar en la actitud de responsabilidad y en el crecimiento personal.
    Gracias Fernando.

  • (21/10/2014 - 18:27h.) NOE

    Está claro que yo me posicionaría en el terapeuta auto-exigente, pero porque en la vida también me sale exigirme.
    Ahora comprendo mucho más el papel del terapeuta, le quito más la etiqueta de "profesión" y la observo desde "el ser humano" que es, cómo pone en juego sus sentimientos y se enfrenta también a sus miedos y cómo te das cuenta, de qué es tuyo y qué es del paciente realmente.
    Ser honesto contigo mismo y conocerte siempre jugará a tu favor para poder acercarte más al otro.
    Cuántas veces no nos habrá pasado en una conversación convencional, que realmente no escuchamos a la otra persona, estamos más pendientes de qué voy a decir yo, o qué gracia voy a soltar para que se rían los demás, ya es un logro el "estar" con todos tus sentidos para el otro, aunque sea unos minutos.
    Y estoy segura que para muchos "pacientes"el sentirse escuchados y comprendidos será más gratificante que un listado de cosas que "debería" hacer.
    Alma con Alma, me quedo con eso Fernando.

  • (14/11/2014 - 18:15h.) Fran Serrano

    Ser la propia herramienta conlleva la responsabilidad de tenerla a punto, y eso no significa para mi estar siempre disponible, abierto y no juzgador...
    Significa más bien tener los canales de atención interna despejados para jugar con lo que sea que estemos sintiendo en el momento de la terapia. Utilizarnos con lo que quiera que seamos en ese momento ángeles o demonios.

  • (25/01/2015 - 13:30h.) Trini Olmos

    Que buen articulo. Me hace reflexionar y darme cuenta de lo complicado que es este oficio como dice Paco Peñarrubia. Y lo difícil que resulta que dos almas se toquen. Y de aquí la importancia de un buen autoconocimiento y proceso personal del terapeuta. Para así poder estar frente al otro con una buena actitud de escucha, de presencia, de responsabilidad y sobre todo de honestidad con el otro y consigo mismo.
    Pienso que es muy fácil caer y dejarse llevar por nuestro "ruido mental" , estar continuamente en lo nuestro y proyectar al otro.
    Y creo que esto no solo sucede en una sesión de terapia sino en nuestra vida diaria, en cada encuentro tanto en lo familiar, como en el trabajo, como en la pareja y amigos.

  • (16/02/2015 - 12:28h.) Inma López Espejo

    Me ha gustado mucho tu artículo Fernando. Me recuerda de nuevo lo difícil que es ser terapeuta, y lo necesario que es el compromiso conmigo, con mi desarrollo y supervisión, y con no perder nunca de vista lo imprescindible que es la honestidad y la humildad. Gracias Fernando.

  • (19/02/2015 - 17:55h.) Antonia Redondo

    Gracias Fernando por tu sencillez, gracias por tu honestidad y honradez, gracias por tu humildad, gracias por tu cercanía, gracias por tu acompañamiento... Gracias...

  • (22/04/2015 - 11:28h.) Jessica Sánchez

    Humanizar la figura del terapeuta, es algo muy positivo para la relación paciente- terapeuta.
    Ser consciente de las influencias que se pueden dar en la terapia e incluso de los propios límites, nos libera de ese juez interior y así de esta manera conseguir potenciar nuestra mejor herramienta para el proceso de acompañamiento, de escucha, de apoyo y cambio: (nuestra propia persona).

  • (16/07/2015 - 20:34h.) Cristina Martín de Somodevilla

    Desde que he tenido mi primera sesión como terapeuta en supervisión he podido comprobar lo importante que es estar conectada con migo misma, estar activa en mi desarrollo personal y sobre todo tener una buena escucha interna y externa para poder realmente acompañar al otro.

    Ante un alma humana, Ser simplemente otra alma humana. Con esta frase me quedo.

  • (01/11/2016 - 11:57h.) Ana María

    Recuerdo una frase de Alfonso al leer este texto, y es esa de tantas memorables que esta persona a la que admiro ha pronunciado: "me veo tentado a contestarte", es esa conciencia, ese darse cuenta de que si cruzo este límite pongo en juego lo mío, el efecto que causa en mí lo tuyo, es ese momento el que no debe pasar desapercibido, de darme cuenta de "mi" tentación, de responsabilizarme, de no entrar al trapo, de ver que lo tuyo es tuyo y lo mío es mío a pesar de la tentación.

  • (13/02/2017 - 18:45h.) Joaquin Cervilla Martin

    Importantísimo el papel personal en relación primero con uno mismo, y después con los demás. Imprescindible conocer cuáles son los movimientos personales para poder acompañar en verdadera autenticidad, consciencia y presencia en el papel de terapeuta. Primer con uno mismo, después con los demás. Una buena guía para conocer desde lo racional, ahora queda el paso siguiente, interiorizar y pasarlo a experiencia... Parece sencillo, pero este es el punto que hace al terapeuta! Abrazo a todos, os recuerdo con mucho cariño, una pizca de recelo y mucho amor... jajajajajajajajaj

  • (28/04/2017 - 11:36h.) Carol Padilla Moral

    Me gusta la presentación que Fernando hace de sí mismo en este artículo. "reflexiones de un psicólogo humanista". Incluir la palabra "humanista" parece obvio, pero no lo era al menos para mi, hasta que conocí la manera de relacionarse y de hacer, de un/a terapeuta Gestalt. Partir de ser, de lo humano que hay en mi , la relación, el vínculo , es lo que cura, como dice Alfonso, y un alma que queda tocada frente a otra alma, como dice C.G.Jung. Personalmente es lo que me resulta más complejo en la relación terapéutica, alcanzar la humildad para "ser" frente a otro/a y que además esto resulte de ayuda, incluyendo todo aquello que traemos en nuestra propia mochila sin resolver, tomando conciencia de que esto mismo, ayuda o dificulta en el contacto, pero que ahí está siempre marcando el paso de nuestro propio proceso y el del paciente.

  • (15/10/2018 - 14:38h.) Olivia McFly

    Después de estar en relación con Wilson durante siete años, él rompió conmigo, hice todo lo posible para traerlo de vuelta, pero todo fue en vano, lo quería tanto por el amor que tengo por él, le rogué con todo. , Hice promesas pero él se negó. Le expliqué mi problema a alguien en línea y ella me sugirió que me contactara con un lanzador de hechizos que pudiera ayudarme a lanzar un hechizo para recuperarlo, pero soy del tipo que no creía en el hechizo, no tenía más remedio que intentarlo. Me refería a un lanzador de hechizos llamado Dr. Zuma zuk y le envié un correo electrónico, y él me dijo que no había problema de que todo estará bien antes de tres días, que mi ex volverá a recibirme antes de tres días, lanzó el hechizo y sorprendentemente en el El segundo día, fue alrededor de las 4pm. Mi ex me llamó, estaba tan sorprendido, respondí a la llamada y todo lo que dijo fue que sentía mucho lo que había sucedido, que quería que volviera a él, que me quiere tanto. Estaba tan feliz y fui a verlo, así fue como empezamos a vivir felices juntos de nuevo. Desde entonces, he prometido a cualquier persona que conozco que tiene un problema de relación. Sería de gran ayuda para esa persona refiriéndole al único lanzador de hechizos real y poderoso que me ayudó con mi propio problema y que es diferente de Todos los falsos por ahí. Cualquiera podría necesitar la ayuda del lanzador de hechizos, su correo electrónico: spiritualherbalisthealing@gmail.com o llámelo al +2348164728160. Puede enviarlo por correo electrónico si necesita ayuda en su relación o cualquier otra cosa. PÓNGASE EN CONTACTO CON EL AHORA PARA SOLUCIONAR TODOS SUS PROBLEMAS

  • (12/12/2018 - 06:56h.) Marlen Lucas

    Saluti di stagione ragazzi ... Sono felice di condividere con voi interessanti testimonianze di vita vera sulla mia esperienza di relazione personale. Qualche settimana fa ho letto un blog online con commenti postati che ha salvato il mio matrimonio dal divorzio, davvero l'informazione è potente. Avevo buone intenzioni di condividere con voi la mia esperienza personale nella mia relazione matrimoniale. Mio marito ha divorziato da me per gli ultimi 2 anni, si è trasferito per incontrare un'altra donna, ho pianto tutte le sere ogni volta che ricordo che mia figlia mi ha chiesto quando tornerà a casa per cena stasera! lo amo così tanto e abbiamo una bambina di 6 anni. ho contattato così tanti incantesimo l'anno scorso nessuno è stato in grado di riportare mio marito, tutti hanno chiesto un sacco di soldi da me, ho lasciato l'incantesimo d'amore fino alla scorsa settimana, sono andato a trovare il mio amico a casa, ho detto al mio amico tutto quello che mi capita e condivido il mio dolore al cuore con la mia amica Michelle, mi ha anche consigliato di contattare la comunicazione con lo stesso Spell Caster Dr.oduduwa, ho letto su di lui il commento del blog online, che ha un potere magico di Spelling per riportare il marito casa. Mio marito era sotto l'incantesimo malvagio di un'altra donna che dichiarava di frequentare la scuola superiore, ha convinto mio marito a divorziare da me. Mio marito Anders è tornato a casa da me solo ieri piangendo per il dispiacere di divorziare, si è rammaricato e ha detto di non aver ragione. questo è vero, mio ??marito era sotto l'influenza malvagia di un'altra donna perché sosteneva che mio marito la frequentava prima di sposarsi con me. Dr.Oduduwa mi aiuta a risolvere il mio problema matrimoniale. stasera io e mio marito con nostra figlia ceniamo insieme nella casa delle grandi mamme. Sono molto felice e uso questo mezzo per apprezzare i poteri d'incantesimo d'amore di Oduduwa.
    Il dottor Odiduwa mi ha assicurato che può gestire questi problemi come segue;
    - Incantesimo d'amore per riportare l'ex marito / riportare l'ex moglie
    - Honey Spell to Stop Cheating and Lying in una relazione
    - Potere magico Spelling per tornare perso Fiducia nella tua relazione - Poteri di preghiera degli incantesimi per dare alla luce il tuo bambino, interrompi Divorce / Seperation Spell. - bastoncini di candele rosse che compitano le preghiere per farsi rimborsare i soldi persi. - Incantesimo di incantesimo di buona fortuna per attirare l'amore e la fiducia nella relazione e anche preghiere di ortografia di successo di affari finanziari. Incantesimo d'amore per attirare attenzione e rispetto, sin da quando sono entrato in comunicazione con Dr. Odiduwa sembra essere come un padre per me. apprezzo i suoi consigli e le parole di saggezza che mi hanno visto durante la mia dura esperienza matrimoniale. Sinceramente raccomando Dr.Oduduwa Love spell caster per tutti coloro che hanno problemi di relazione matrimoniale simili, basta inviare un messaggio per comunicare con Dr.Oduduwa per una soluzione rapida e urgente per riportare la relazione d'amore perduta: (dr.oduduwaspellcaster@gmail.com )

 

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