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Blog "Y tú, ¿cómo te llamas?" creado por Ilumina Madrid, psicólogo y terapeuta especialista en Terapia Gestalt, integrante del equipo de Qualia, Psicología y Salud Emocional, con sede en Granada"Y tú, ¿cómo te llamas?. Esta pregunta es una invitación a descubrir tu sentido de pertenencia. Un "darse cuenta" afectivo que se inicia con el trabajo de los vínculos familiares.   

Por Iluminada Madrid
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Blog "Y tú, ¿cómo te llamas?" creado por Ilumina Madrid, psicólogo y terapeuta especialista en Terapia Gestalt, integrante del equipo de Qualia, Psicología y Salud Emocional, con sede en Granada

Y tú, ¿cómo te llamas?

Publicado el 15/04/2013 por Iluminada Madrid

Hoy te propongo un juego: “El juego de los nombres”. Es divertido, aunque tiene su punto de riesgo. Creo que es fácil empezar, pero no se sabe dónde puede llevarte.

¿Lo intentas? Sí, ¿te atreves? 

    

Empezamos el juego

Verás, lo primero que vas a hacer es contar por qué te llamas como te llamas. Puedes empezar ahora. Lo importante es que te escuches. Fíjate en el tono, en la expresión de tu rostro, en los gestos. Puedes hacerlo frente a la pantalla, como un monólogo, o delante de un espejo para que no te pierdas detalles. Otra posibilidad es contárselo a un amigo, a una amiga, para que te devuelva sus impresiones.

Ahora olvídate de lo que sigue (apaga el ordenador si lo crees necesario). Respira unas cuantas veces y habla, cuenta, recuerda… Te espero a la vuelta.  

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De nuevo aquí

Bien, ya podemos seguir. Vayamos por partes. Sólo lo ordenaremos un poco:

Lo primero que necesitas saber es quién eligió tu nombre. ¿Fueron tus padres? ¿Lo buscaron para ti? ¿Esperaron a que tú nacieras o ya estaba decidido antes?

Como segundo paso es imprescindible que sepas si alguien de tu familia se llama como tú.
Y lo más importante, ¿te gusta tu nombre?

Son preguntas aparentemente sencillas, aunque si ahondamos un poco quizás te sorprendan. Si quieres, andamos un pasito más.

Lo más probable es que tu nombre te lo hayan dado tus padres. Aparte de la vida tal vez sea uno de los primeros regalos que te hacen. Para llegar a él desechan muchos, ponen ilusión, empeño y, sobre todo, mucha esperanza. ¡Cómo si no pueden nombrar a una personilla de la que no conocen la cara! Y entonces naces, a destiempo, en el instante preciso, con algo de retraso, pero naces. Y puede que no sea en el mejor momento, o que no seas bien recibido, o que se alegren de tu llegada, o que muchos te esperen y, naces. Mira a ver cuál es tu caso. Indaga y entérate de cómo fueron esas primeras horas. Aunque parezca una verdad demasiado evidente, es ahí donde empieza el resto de tus días. Te conviene escuchar y, más que nada sentir, lo que quieran contarte.

Desde ese momento te presentan con tu nombre. Hay nombres a los que te vas haciendo poco a poco, incluso con los años, y otros que te conforman ya desde ese primer día. Tal vez sea una herencia, un tío del que no se habla, tu hermana fallecida, el abuelo paterno, la bisabuela, el pariente lejano, ¡yo que sé, hay tantas posibilidades! En ese caso necesitas preguntar por ellos Interésate por sus vidas, qué hicieron, cuándo vivieron, en qué condiciones. No vaya a ser que con el nombre también heredes sus vidas. Estarás de acuerdo conmigo en que, a veces, no podemos ni con las nuestras, no es cuestión de cargar con otras.

Si, por el contrario, tu nombre es solo tuyo también puedes enterarte de su origen. El protagonista de un libro, la actriz principal de una película, el ídolo de juventud, el tributo a quien ayudó en el parto, la amiga del alma, el escuchado al azar o, simplemente, uno para ti. Lo bueno en este caso no es el fondo sino la forma. Ya que lo has contado tú, ahora óyelo. Seguro que lo has hecho en otras ocasiones, así que, cuando pidas que te lo cuenten, por enésima vez quizás, fíjate en las variaciones, qué de nuevo hay. Ahora lo escuchas de otra manera. Déjate llevar por el sonido, imagina todo el potencial que te legaron y, en último término, hazlo tuyo.  

    

Así te llamas

Sí. Apodérate de tu nombre. Empodéralo. Es una forma más de que te reconozcan y de reconocerte Te da entidad, presencia, seguridad. Gracias a él perteneces a tu saga familiar, tienes un sitio en ella. Con él eres el pequeño, la mediana, el mayor. Y se te nombra poniendo un “mi” delante. ¿Conoces muchos actos de amor incondicional como este? En algún momento te tocará devolver lo que has recibido, con tus hijos, con los hijos de tus hijos. Así, se equilibra el dar y el tomar. Siéntete orgulloso por ello y honra a quien te lo ha dado. El cómo crees que te lo han dado será tu camino. Ahí estarán todas las pistas para reconstruir tu historia. No digo que sea fácil, aunque, bien pensado: ¿quieres responsabilizarte?

Y ahora ya puedes seguir investigando, digo jugando.  

          

Reseñas

Franke-Gricksch M., (2012). Eres uno de nosotros. Buenos Aires: Alma Lepik Editorial.
Traveset Vilaginés M., (2011). La Pedagogía Sistémica. Fundamentos y práctica. Barcelona: Graó. 

Fotografía de Iluminada Madrid

Iluminada Madrid

Antropóloga y maestra, se dedicada profesionalmente a la enseñanza en el entorno de la educación pública, ha finalizado la Formación de Terapia Gestalt con Qualia. Actualmente esta completando su formación con el Programa SAT.  

CategoríasTerapia Gestalt

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