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Qualia

El interés velado bajo nuestra generosidad, calmar nuestras adicciones

El interés velado bajo nuestra generosidad, calmar nuestras adicciones

17/07/2013.

La mayoría de nuestras acciones no son desinteresadas, esconden una manipulación que nos aportará alivio pero no felicidad

En la medida que nos abstengamos de lo que consideramos imprescindible podremos ser generosos. Solo así cortaremos con la manipulación, nos haremos cargo de nuestras dificultades y haremos posible un espacio de respeto y libertad, donde puedan darse unas relaciones honestas y una vida satisfactoria.

17/07/2013 por Qualia

 

El ciclo “Inteligentemente” profundizó en la pasada sesión en la generosidad, desde el punto de vista de quien da, más allá de si se recibe o no como tal, y entendida como una forma de percibir un comportamiento. ¿Somos tan generosos como creemos? El psicólogo Teodoro Sanromán reflexionó acerca de los motivos que nos llevan a actuar, aparentemente de forma generosa. Como hizo ver el terapeuta desconocemos las causas reales que nos mueven, actuamos inconscientemente de una manera porque así lo aprendimos en algún momento a lo largo de nuestra vida.

Como hizo ver con distintos ejemplos, en muchas ocasiones, nuestros actos no son desinteresados, y cuando no obtenemos la respuesta que deseábamos se pone en evidencia que lo que buscábamos era un beneficio personal y no del otro. Las cosas no son como nos parecen y solo con un ejercicio de autenticidad conseguiremos descubrir nuestras adicciones y evitaciones, aquello por lo que luchamos a toda costa manipulando, que nos supone un esfuerzo constante y coarta las relaciones. Todos ponemos gran interés en ofrecer y obtener de los demás una visión reforzada de nosotros mismos que creemos es la necesaria para ser felices y valorados. Cada uno somos esclavos de una determinada emoción, resultar sensibles, extrovertidos, exitosos…

Pero como ya se explicó en anteriores sesiones, la clave para alcanzar una vida más satisfactoria está precisamente en liberarnos de esa presión, abstenernos de lo que consideramos imprescindible nos aportará tranquilidad, fortaleza interior y un espacio de libertad a los demás. Como adelantó Sanromán el próximo concepto que se desarrollará será el otro pilar fundamental junto a la generosidad para el respeto: la paciencia.

Entregarse a aquello que nos causa malestar, que creemos insoportable, no es más que una mera idea que si nos permitimos atravesarla se desvanecerá.

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