Utilizamos cookies para poder ofrecer nuestros servicios, si continúas con la navegación entendemos que aceptas su uso.AceptarMás información
Mediateca > Charlas > Todas las charlas > Charla "Revolución neurocientífica e intervención psicológica" por Teodoro Sanromán
Pág.: 29/36 

Qualia

Charla "Revolución neurocientífica e intervención psicológica" por Teodoro Sanromán

Charla 'Revolución neurocientífica e intervención psicológica', impartida por Teodoro Sanromán en las instalaciones de Qualia, centro de terapia Gestalt.

El pasado 7 de octubre, el psicólogo Teodoro Sanromán, especialista en Terapia Gestalt, impartió una charla en las instalaciones de Qualia, basada en la conferencia del catedrático de la UCM Francisco J. Rubia (‘La revolución neurocientífica’, Sevilla, 10 de septiembre de 2011), en la que analizó el declive que padece nuestra actual concepción del ser humano fruto de la revolución neurocientífica.

Bajo el título ‘Revolución neurocientífica e intervención psicológica’ esta charla abordó cómo las recientes investigaciones neurocientíficas están afectando a la visión de la sociedad, del ser humano y, en consecuencia, a la intervención psicológica.

Para Sanromán, Premio Nacional de los Estudios de Psicología y Premio Extraordinario de Licenciatura de la Universidad de Granada, “estamos al borde de una transición radical en la forma de entender la vida, la cultura, la sociedad…” una revolución en la que “zozobran los parámetros establecidos”. En esta “crisis” intrínseca a todas las revoluciones y entendida como un declive de lo establecido, la neurociencia es “la gota que colma el vaso”.

Editor de la Revista Internacional de Intervenciones en Salud Emocional y miembro del equipo docente de la Formación en Terapia Gestalt que imparte Qualia, Sanromán hizo un recorrido por las diferentes revoluciones neurocientíficas que han sucedido a lo largo de la historia, hasta llegar a la actual. La primera de ellas, hace unos 10.000 años, fue la revolución agrícola, que supuso el paso de nómadas recolectores a sedentarios productores, todo un “hito en el desarrollo de la humanidad”.

Muchos años después, aproximadamente hace 250 años, sucedió otra gran revolución “sin parangón”, la Revolución Industrial, que trajo consigo el salto de la producción manual a la producción industrial.

La tercera de estas revoluciones, fechada hace escasos 50 años, supuso la eliminación del control humano en el proceso productivo. Nos referimos a la Revolución Tecnológica, que posibilita avances antes inimaginables como la impresión tridimensional, la encuadernación en el acto o la nanotecnología, por citar solo algunos.

Hoy día, el neurólogo Francisco J. Rubia nos habla de dos revoluciones: una objetiva, fruto de la aplicación de los nuevos conocimientos a las disciplinas tradicionales (neuromárketing, neuroeconomía…); y otra subjetiva, que analiza el impacto de esos conocimientos que se están obteniendo.

 

La cuarta humillación del ser humano

En este sentido, puntualiza Sanromán, la revolución neurocientífica podría considerarse “la cuarta humillación para el ser humano, un nuevo palo al ego humano”. Y habla de cuarta humillación pues a lo largo de la historia se han sucedido, como mínimo, otras tres: el cuestionamiento del geocentrismo (de la mano de Copérnico, s. XVI); el cuestionamiento del egocentrismo (Darwin); y el cuestionamiento del papel preponderante de la consciencia en los actos humanos (Sigmund Freud).

Llegados a la cuarta humillación se está cuestionando la existencia del YO, de la realidad externa a nosotros y de la libre voluntad. “Estos no serían más que meros conceptos o meras ilusiones producidas por nuestro cerebro y, en absoluto, aspectos de la naturaleza”, concluye Sanromán, para quien “hemos aprendido a construir una realidad que ponemos ahí fuera”. Para explicar este postulado puso como ejemplo la inexistencia del calor y el color en la naturaleza, que no son más que construcciones de nuestro sistema biológico al tocar o al ver, respectivamente.

En contra de lo que puede parecer, no somos libres de tomar decisiones cuando podemos elegir entre varias opciones, pues nada menos que “seis segundos antes de que tengamos la impresión subjetiva de voluntad, el cerebro se ha puesto en marcha de manera inconsciente”. Este descubrimiento hace tambalear los pilares de disciplinas tan importantes como la religión o la jurisprudencia, derivando en consecuencias muy importantes en su aplicación en la terapia Gestalt.

No en vano, en religiones como judaísmo, cristianismo o islamismo, no existiría culpa de pecado si llegamos a la conclusión de que el hombre no es libre en sus actos. Del mismo modo, en jurisprudencia podría plantearse una reflexión: “sin libertad, ¿cuál es la responsabilidad, la imputabilidad y el castigo para quienes delinquen?”.

En este sentido, matiza Sanromán, en Terapia Gestalt hablamos de “responsabilidad”, de asunción de las “consecuencias de nuestros actos”. Ante lo que concluye que “ante una experiencia desagradable, en determinadas circunstancias, únicamente nos queda darnos cuenta a posteriori de los significados que otorgamos a tales circunstancias, cuestionarlas, promover otros nuevos, y así crear las causas que en el futuro, ante tales circunstancias, nuestra experiencia se torne agradable”.

 

Inexistencia del YO y de la realidad externa

Cuestionado desde diversas disciplinas como la psicología, neurología, antropología o psiquiatría, el YO no existe, pues no es más que una cualidad emergente del cerebro. En este sentido, en Terapia Gestalt hablamos de distintos “yoes”, de las distintas caras de la realidad, de las polaridades.

De igual modo, se cuestiona la inexistencia de la realidad exterior, pues “sin observador no hay fenómeno”, de igual modo que no existe el ruido ante un árbol caído en el bosque sin la presencia de alguien.

Sanromán concluye que “lo que hay ahí fuera es una campo de potencialidades”. Por consiguiente, en intervención psicológica somos dueños de nuestra experiencia y no existe causa alguna, fuera de nosotros mismos, a los que atribuir nuestra experiencia.

 

Materiales disponibles para descarga

Pág.: 29/36