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Revista Internacional de Intervenciones en Salud Emocional, editada por Teodoro Sanromán, director de Qualia, Psicología y Salud Emocional, centro especializado en Terapia Gestalt.Riisa-e. Revista Internacional de Intervenciones en Salud Emocional.

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Revista Internacional de Intervenciones en Salud Emocional, editada por Teodoro Sanromán, director de Qualia, Psicología y Salud Emocional, centro especializado en Terapia Gestalt.

El carácter modular del cerebro

Uno de los hechos más llamativos del cerebro es su carácter modular, procesa distintos tipos de información de forma paralela en diferentes regiones

El investigador Mariano Sigman habla de los experimentos por los cuales las percepciones sensoriales no siempre responden a la realidad. Existe una arquitectura cerebral que reúne muchos mapas y forma un meta-mapa, pero el mapa no lo conocemos porque nosotros formamos parte del mismo.  

08/07/2013 por Qualia.

    

El cerebro es capaz de procesar un mapa del mundo procesando la información derivada de un estímulo al mismo tiempo en diferentes regiones en paralelo, ya que posee un carácter modular. Además debe integrar toda esa información de manera que tenga sentido y sea útil. Sobre ello hay una idea de flujo, se va estableciendo una transformación de variables sensoriales a variables de acción o de recompensa (la medida de la satisfacción de un objetivo).

Sin duda existe una comunicación neuronal entre todas las áreas que procesan información. Hoy todo el mundo está de acuerdo en que el cerebro modifica de “arriba hacia abajo” todos sus estadios según el tipo de ambiente en el que se encuentra, el tipo de necesidad o de tarea. Además, existen centros de información, que en inglés se llaman “hubs”, puntos donde la información converge y que actúan como puentes lógicos entre muchas áreas.

Todos los intentos de realizar un mapa" tridimensional informático para emular la complejidad de los procesos cerebrales caen el mismo error, que es generar un espacio de muy pocas dimensiones. Nada tiene esto que ver con el continuo de sensaciones muy difíciles a comunicar verbalmente que ocupan nuestra subjetividad. No hay que olvidar que el cerebro está permanentemente atosigado, escuchando mil conversaciones telefónicas al unísono y tiene la dificilísima tarea de colapsar este mundo tan rico en pocas sensaciones coherentes.

Por otra parte el cerebro es capaz de adelantar el efecto de un estímulo gracias a la memoria. No solo escuchamos todo lo que está afuera, sino lo que está adentro. Hay una especie de compromiso en la novedad, y pasan dos cosas al unísono: la primera es que uno dirige su acción desde el estímulo y no desde las premisas, la segunda es el aprendizaje, y es que hay que cambiar el mapa del mundo.

La coexistencia entre un sistema muy primitivo de asignación de valores (objetivo logrado – desacuerdo total – catástrofe) regulado por algunas moléculas conocidas como neuromoduladores, y una arquitectura mucho mas especifica de procesamiento de información, ha funcionado bien como algoritmo para resolver el difícil problema del cerebro de computar en un espacio de tantas dimensiones. Por todo ello se puede concluir que la imagen del cerebro es el cerebro mismo, sin que podamos generar una representación mucho más compacta que capture toda su integridad.
  

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