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Qualia

Entrevista: Antonia Quintana, "La soledad"

Un espacio en el que conocer más profundamente a los Terapeutas y Psicólogos que colaboran estrechamente con Qualia, Psicología y Salud Emocional, así como su relación con la Terapia Gestalt y su trayectoria.

La soledad llega sin avisar, generalmente en momentos en que todo está bien en nuestra vida. La pregunta es ¿Se puede estar rodeado de gente y sin embargo seguir sintiendose sólo?

Vivimos hiperconectados gracias a las nuevas tecnologías, en constante comunicación y con infinitas opciones de relacionarnos con los demás. Las relaciones han cambiado a la par que se han ido desarrollando dichos avances, sin embargo, esto no significa que aunque hayan aumentado cuantitativamente, lo hayan hecho cualitativamente. Se pueden tener 100 amigos en Facebook, ser muy popular en Twitter, y sufrir una enorme soledad.

 


Y es que todos en algún momento hemos tenido la experiencia estar solos rodeados de gente o sentir soledad a pesar de pasar todo el día conectados. La red ha beneficiado a muchos ámbitos y abierto muchas posibilidades de acercar a la gente, pero el sentimiento de soledad va más allá. Profundizamos en esta emoción con Antonia Quintana Medina, psicóloga y terapeuta del Centro de Inteligencia y Salud Emocional Qualia.
 

 

Nos hemos acostumbrado a estar todo el día utilizando el whatsapp, correo electrónico, redes sociales…hasta el punto de que nos resulta imposible estar desconectados. ¿Por qué nos cuesta tanto estar con nosotros mismos?

Antonia: Quizás porque no nos gusta lo que encontramos. No estamos acostumbrados a escucharnos, a escuchar cómo me siento, qué necesito, cuáles son mis miedos, mis obstáculos, mis limitaciones…. Entramos en una zona que no controlamos y nos sentimos incómodos, entonces, desconectarnos es lo fácil.

 

Estar solos para muchas personas es sinónimo de felicidad. ¿Por qué la mayoría sufre tanto ante esta opción o posibilidad, e incluso se percibe como un fracaso?

Antonia: Pensamos que tenemos que encontrar nuestra media naranja para compartir la vida, porque nos vemos como otra media naranja. Lo ideal es conseguir ser una naranja entera y ser feliz por mí mismo, para poder compartir mi vida con otra naranja entera y acompañarnos, no esperar a que la felicidad me venga de fuera. Si puedo desarrollarme como un ser completo no sufriré por estar solo, disfrutaré de lo que la vida ponga en mi camino.

 

Somos seres sociales, necesitamos a los otros para ser felices, ¿pero hasta qué punto depende nuestra vida de los demás?

Antonia: Es cierto que somos seres sociales y que necesitamos a los demás, y es que, en relación es como se crece. Lo importante es tener la conciencia de que la felicidad es un estado interno que está en mí, y que nadie de fuera me lo va dar. Los demás me acompañan en mi camino y me ayudan a crecer, pero mi crecimiento y mi felicidad dependen de mí.

 

La soledad se vive especialmente de forma traumática tras una ruptura, una pérdida, en la vejez...¿Cómo se puede afrontar? ¿Cómo aprender a vivir solos?

Antonia: De entrada, una ruptura, una pérdida de alguien o de mis condiciones físicas llevan consigo un proceso de duelo. Es viviendo el duelo, viviendo todas sus fases, como se llega a la aceptación de que nada va a poder ser como antes, y, desde ahí, poder reestructurar mi vida con lo que sí hay. Los duelos se pasan llorando, entrado en el dolor de la pérdida y es así como se puede integrar y llegar a la aceptación. Eso sí, siempre es más llevadero un duelo cuando, de alguna manera, nos sentimos acompañados. La clave final de no sentir sufrimiento es la aceptación de lo que hay.