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Revista Internacional de Intervenciones en Salud Emocional, editada por Teodoro Sanromán, director de Qualia, Psicología y Salud Emocional, centro especializado en Terapia Gestalt.Riisa-e. Revista Internacional de Intervenciones en Salud Emocional.

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Revista Internacional de Intervenciones en Salud Emocional, editada por Teodoro Sanromán, director de Qualia, Psicología y Salud Emocional, centro especializado en Terapia Gestalt.

La normalización de la violencia potencia comportamientos infantiles violentos

La exposición a la violencia puede incrementar la agresividad de los niños 

Un estudio realizado por un equipo internacional de investigadores ha demostrado que, cuanto más expuestos están los niños a violencia, más normal la consideran. Esta normalización propicia, además, los comportamientos agresivos.  

19/11/2012 por Qualia.

Los científicos, procedentes de Alemania, Países Bajos, España y Estados Unidos, han realizaron cuestionarios a un total de 777 niños españoles, de edades comprendidas entre los 8 y los 12 años.

Los cuestionarios trataban sobre la exposición a la violencia, y fueron realizados en dos ocasiones, con un intervalo de seis meses de separación entre uno y otro. De este modo, se intentó analizar si, tras haber presenciado situaciones violentas o haber sido víctima de un comportamiento violento, el nivel de agresividad de los niños se había incrementado o disminuido.

Los resultados fueron los siguientes: los niños que afirmaron haber sido testigos de comportamientos violentos en el primer cuestionario, dieron indicios en el segundo cuestionario de haberse vuelto más agresivos.

Este dato pone de manifiesto un efecto retardado, puesto que a mayor tiempo trascurrido desde la experiencia violenta, mayor agresividad desarrollaban los niños. El mismo efecto fue constatado en los niños que habían sido víctimas de conductas violentas.

Según los investigadores, los resultados obtenidos demuestran que la exposición a la violencia puede incrementar la agresividad de los niños (testigos o víctimas), y sugieren que si se enseña a los niños que la conducta agresiva no es ni normal ni aceptable, se podrá transmitir de generación en generación la idea de que la violencia nunca está justificada para perseguir ningún fin.
  

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