Es el tratamiento que se desarrolla a través de sesiones psicoterapéuticas donde asiste sólo la persona que hace la demanda.
En general, las sesiones tienen una frecuencia semanal y la duración del tratamiento dependerá básicamente de la demanda del paciente. En general el proceso puede tener una duración de 6 meses a uno o dos años. La sintomatología va remitiendo, desapareciendo, en la medida en que el paciente va profundizado y trabajando sobre sí y su modo de relacionarse con los demás, haciéndose cargo de su propia experiencia, de sus acciones y de su capacidad de elegir.
En otras ocasiones, en que la persona está más interesada en resolver una situación de crisis o un conflicto concreto, y no tanto en realizar un trabajo de profundización, la frecuencia de las sesiones es variable y la duración del tratamiento es más corta.
Esta forma de trabajo es aconsejable cuando la persona que pide tratamiento se encuentra desorientada en relación a lo que le sucede y además presenta un alto nivel de ansiedad; o bien cuando no está dispuesto a desvelar frente a otros (grupo) el motivo que le trae a la consulta. Resulta también aconsejable cuando el tratamiento requiere poner especial énfasis en la elaboración biográfica de el/la paciente. Es decir, cuando la persona necesita en mayor medida de lo habitual, integrar, revisar y elaborar épocas especialmente dolorosas y conflictivas de su vida.
Ofrecemos la posibilidad de realizar una entrevista inicial gratuita para orientar la modalidad de intervención (individual, grupal, familiar...) más oportuna en cada caso así como para asignarle el terapeuta que pueda proporcionarle un mejor acompañamiento en su proceso.